Carlos Paz inició un plan de reforestación para lograr mejor calidad ambiental

Villa Carlos Paz busca consolidar más superficie verde, mejorar el paisaje urbano y lograr mayor calidad ambiental a través de la plantación de especies autóctonas en todo su ejido.
FOTO VCP 4 GOMEZ GESTEIRA


Suple 22 - Vida Sustentable XII - Bnr

 
 

“Surgió como uno de los programas de la Dirección de Ambiente, Ejido y Desarrollo Sustentable, dentro del eje de cambio climático. Un poco frente  a la realidad provincial, la realidad nacional, y mundial de lo que significa el cambio climático y la necesidad de hacer acciones contundentes que vayan revirtiendo, que vayan controlando los procesos a los que da lugar”, comenzó diciendo la directora de Ambiente, Ejido y Desarrollo Sustentable, Mónica Martínez, en referencia al Programa de Forestación que está en marcha.

El objetivo del Programa de Forestación es consolidar más superficie verde, mejorar el paisaje urbano y lograr mayor calidad ambiental en la ciudad de Villa Carlos Paz. Principalmente se busca generar corredores biológicos, conectar las sierras y el lago, reforestar las márgenes de los cursos de agua y el área protegida, a fin de favorecer la biodiversidad y mitigar el cambio climático.

“Pensamos que un programa de forestación era fundamental como para tenerlo como uno de los ejes de la actividad de la Dirección”, señaló Martínez, para luego agregar que fue pensado “siempre como un programa de forestación con plantas nativas, utilizando fundamentalmente la vegetación del lugar para producir un proceso de reforestación en las áreas en que el bosque nativo se encuentra vulnerable, y también en el área urbana tratando de ir complementando las partes que van quedando vacantes, que no tienen vegetación, incorporando en la medida de lo posible también las plantas nativas”.

Martínez refirió que la medida “surgió de ese diagnóstico genérico, general, que si bien no tenemos cuantificado el déficit de áreas verdes que tenemos en la ciudad es claro que está faltando y, si bien tenemos un área protegida que es muy importante para nosotros, ya que representa el 25 por ciento de la superficie de nuestro ejido, esa área protegida es a la vez vulnerable y debe ser todo el tiempo reforestada y controlada ya que hay procesos humanos que la van afectando”.

FOTO VCP 1 Algarrobos Parque Estancia
“Con la presencia del Plan Forestal lo que tratamos es, de alguna manera, contribuir a mitigar eso, filtrando todo lo que pueda llegar al lago de una manera mucho más adecuada que si no tuviéramos el verde”

El Aula Ambiental

El municipio cuenta desde hace dos años y medio con un vivero escuela de especies  nativas ubicado en el Aula Ambiental (dentro del Área Protegida Camiare), en el que se producen árboles a partir de las semillas recolectadas en el Área Protegida. El vivero de nativas actualmente cuenta con 800 ejemplares y un banco de semillas. Cuenta con 50 metros cuadrados de invernadero más las canchas de acopio.

El ingeniero forestal, Ignacio Ibarra, comentó que en el vivero se enseñan técnicas de preservación de especies nativas y cubre todo este ciclo, tanto la colecta de semillas como tratamientos pregerminativos, el almacenamiento de semillas, y la producción de plantines y toda la estructura necesaria para el manejo de los arbolitos nativos.

Trabajo conjunto con la Provincia

“Cuando iniciamos la gestión en agosto, el vivero del Aula Ambiental si bien tenía una cantidad importante de ejemplares de árboles nativos, árboles y arbustos, no era suficiente para una reforestación porque el objetivo de ese vivero es fundamentalmente educativo y tiene que ver con las actividades que desarrolla el Aula Ambiental con las escuelas e instituciones de la ciudad”, recordó la funcionaria municipal. “Entonces se pensó de qué manera adquirir estos árboles nativos con un cierto desarrollo para que fuese más fácil también el proceso de forestación. Y ahí es que desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Provincia nos informan de la disponibilidad de un programa que ellos tienen de producción de árboles nativos y la necesidad de ir justamente dando estos árboles a los diferentes municipios para que a su vez puedan seguir el proceso de cultivo de nuevas especies. Ahí fue que nos mostraron el vivero y gestionamos la compra de 4.200 árboles nativos que vienen con un desarrollo intermedio para poder desarrollar nuestro plan de reforestación”, preciso la directora de Ambiente, Ejido y Desarrollo Sustentable.

“Lo bueno del Ceprocor es que las semillas están sacadas de la misma región geográfica que la nuestra y estos es clave porque estamos a 15 o 20 kilómetros del Ceprocor, en Santa María de Punilla, y eso nos da como garantía de que no se trata de semillas o árboles sacados de otro lugar o de otra zona geográfica”, remarcó.

Por su parte,  Ibarra explicó que “justamente son especies que están adaptadas a las condiciones que se encuentran acá, lo cual nos da mayor efectividad en cuanto a las plantaciones que podamos hacer”. 

“Hasta ahora hemos recibido un poco más de 1.300 plantas y ahí las estamos cuidando y vamos a hacer algunos transplantes para tener plantas más grandes, sobre todo cuando se necesitan para el arbolado urbano que requiere un tamaño mayor de plantas. Hay una gran diversidad de especies, no hay solo árboles, sino que hay arbustos, especies aromáticas, enredaderas, distintas componentes del ecosistema nativo de acá, que van a tener una función ecológica y estética dentro del ejido de Villa Carlos Paz”, aclaró el técnico.

FOTO VCP 3
Principalmente se busca generar corredores biológicos, conectar las sierras y el lago, reforestar las márgenes de los cursos de agua y el área protegida, a fin de favorecer la biodiversidad y mitigar el cambio climático.

El arbolado urbano

Martínez indicó que la ciudad tiene la ordenanza 4021 que regula el tema del arbolado urbano.  “Últimamente se ha aggiornado un poco, pero justamente necesitamos aggiornarla un poco más. Por eso hemos conformado una comisión de trabajo con gente que conoce, con instituciones que conocen la temática, para darle una participación. Hemos comenzado un relevamiento por barrios y por corredores, para identificar cuáles son las especies dominantes en cada uno de ellos y después poder establecer a partir de ahí un criterio consensuado de qué tipo de árbol nativo se podría regular para cada una de esas zonas, con el concepto de que estamos en un territorio donde, por un lado el área protegida, la montaña y la sierra, y por otro lado el río y toda el área urbana en torno a este sistema, implican la necesidad de una vinculación”,  expresó, para luego destacar que hay que “buscar esas conexiones a través de las guías, tratando de que sea con árboles nativos”.

Cuál es el beneficio de las especies nativas

Son especies que están adaptadas a las condiciones ambientales del lugar, entonces son mucho más eficientes en cuanto a su desarrollo con las condiciones que hay. Por ello no hace falta subsidiarlas tanto y además ofrecen todos los servicios que hacen al ecosistema, a la fauna que habita ahí. Son el nicho ecológico para mucha fauna, ya sean aves como mamíferos o insectos que ocupan esa área y polinizan esas especies, por lo tanto tienen un rol muy importante, no solo para lo humano sino también para todo el ecosistema. También ofrecen muchos servicios cuando hay grandes precipitaciones al permitir que no haya un desbalance en el agua que vaya a entrar al suelo, evitando grandes inundaciones.

“Los bosques y las especies nativas nos ayudan a crear ese balance para la vida urbana. Y como estamos en una cuenca es muy importante tener esa mirada, sobre todo para proteger la cabecera de cuenca, los arroyos, el dique”, dijo Ibarra.

“Los bosques y las especies nativas nos ayudan a crear ese balance para la vida urbana. Y como estamos en una cuenca es muy importante tener esa mirada, sobre todo para proteger la cabecera de cuenca, los arroyos, el dique”

“Parte de la decisión de implementar este plan que tiene que ver con el cambio climático pero fundamentalmente con lo que significa para nosotros estar en un territorio con la presencia del lago San Roque y la existencia de la ciudad de Villa Carlos Paz que lo abraza y la necesidad de desarrollo urbano que hay en su borde implica para el lago un impacto muy importante. Entonces, con la presencia del Plan Forestal lo que tratamos es, de alguna manera, contribuir a mitigar eso, filtrando todo lo que pueda llegar al lago de una manera mucho más adecuada que si no tuviéramos el verde”, explicó Martínez.

La experiencia enseña

El Aula Ambiental permite que los alumnos de las escuelas vivan la experiencia del monte nativo, la montaña, la reserva, mostrarle de dónde llega el agua, y cómo termina en el lago San Roque. Se hacen recorridas por el Aula Ambiental para que puedan reconocer las especies y por el vivero para que aprendan algunas técnicas, como una información básica que todos deberíamos saber, sobre cómo cuidar las plantas. “Con esa experiencia, con las manos en la tierra y las plantas, se llevan un registro mucho más importante que lo que podamos decir, porque captan la importancia que tienen las especies para la cuenca”, apuntó Ibarra.

 

   

Suplemento Especial

Seguí el desarrollo completo de este Suplemento Especial 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar