Paritarias: los estatales provinciales agitan el avispero al filo de fin de año

Los sindicatos unificaron fuerzas y formalizaron un pedido de reapertura paritaria. Hablan de la caída del poder adquisitivo y de “holgura” en las arcas provinciales.
Zulema Miretti © Diario Sindical
Zulema Miretti, secretaria adjunta de la UEPC. (Foto: DIARIOSINDICAL)

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Sobre el cierre de un año complejo en materia de economía, pero en el que se evidenció una notable reactivación económica en todo el país, los gremios estatales cordobeses solicitaron formalmente esta semana la reapertura de la discusión paritaria para los trabajadores de la Administración Pública Provincial. 

El pedido fue firmado por la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC),  el Sindicato de Empleados Públicos (SEP), la Unión de Personal Superior, ATSA, los Empleados de Casino, los de la Lotería de Córdoba, y el Sindicato de Músicos. 

El argumento central se sustenta en lo que los gremios advierten “el evidente retraso y deterioro del valor adquisitivo de nuestros salarios en relación a los precios de los artículos de primera necesidad, en especial de los alimentos, todos por encima de los índices de inflación en relación a los cuales se acuerdan nuestros salarios”. 

“Finanzas provinciales holgadas y deterioro del salario”

Sin embargo, otro de los argumentos que se señala es la “holgada situación de las finanzas provinciales”, tal como se sustenta en el pedido que aún no ha recibido respuestas por parte del Gobierno de la Provincia. 

En ese punto, las organizaciones sindicales asientan su afirmación sobre los números difundidos oficialmente que, según lo publicado hasta octubre, ubican a los ingresos 13 puntos porcentuales por encima de los gastos. De hecho, en relación con los números de la administración pública no financiera, hasta ese momento, se habían acumulado ingresos y gastos totales por 526,4 mil millones y 449,1 mil millones, respectivamente, consolidando así un ahorro financiero de poco más de 77,3 mil millones.

“Es lamentable que el Gobierno se jacte de estar generando un ahorro cuando tiene a sus trabajadores estatales en una situación muy compleja y a sus jubilados en una condición aún peor”, señala a La Nueva Mañana la secretaria adjunta de la UEPC, Zulema Miretti. 

Ya en octubre, desde el gremio docente venían solicitando la reapertura salarial, el adelantamiento de los aumentos acordados y la derogación del diferimiento de los aumentos para las y los jubilados docentes, que según advierten desde el sindicato “han quedado con la peor jubilación docente del país”. “Hay un régimen especial docente a nivel nacional que tiene un cálculo de haber mucho más progresivo, sino que en Córdoba tenemos el diferimiento de los dos meses entre los aumentos para activos y pasivos que impacta mucho más. Vos imaginate que lo que nosotros vamos a recibir en enero es lo que las jubilaciones van a recibir en marzo”, advierten. 

A esos pedidos docentes que incluyó movilizaciones y entrega de notas en el Panal, se les sumaron esta semana los demás gremios estatales. La nota conjunta la firmaron Domingo Ovando (UPS), Juan Monserrat (Uepc), José Pihén (SEP), David Albano (Músicos), Roberto Medina (empleados de Lotería), Oscar Rodríguez (Empleados de Casino) y Ricardo López (ATSA) y por el momento la respuesta fue “el silencio”. 

Según la pauta anual, el incremento del 2021 llegará a un aumento del 45% en el mes de enero. A noviembre, ese aumento era del 40,5%, mientras que la inflación interanual publicada por el Indec marca 51,2%, y la acumulada en 11 meses, 45,4%.

La caída del Presupuesto nacional, sin chances de funcionar como excusa

El pasado domingo, tres tuits de Sergio Massa sirvieron para hacer bramar a la pequeña tropa cordobesista en el Congreso de la Nación. El titular de la Cámara de Diputados anticipó a los gobernadores y gobernadoras que se verán obligados a “rehacer sus presupuestos” debido a que los fondos estipulados para las administraciones provinciales en el proyecto nacional quedaron sin efecto tras el rechazo opositor. Para el bloque schiarettista en la Cámara Baja, la actitud del tigrense significa una “amenaza para todos los gobernadores” y así lo expresaron en un comunicado con los puentes que podrían haberse empezado a construir entre el Frente de Todos y el cordobesismo, vuelven a dinamitarse.

Según se especula, Córdoba dejaría de percibir cerca de 19 mil millones de pesos, que estaban contemplados en el proyecto rechazado el viernes pasado. 

Según señalan desde los gremios que elevaron el pedido, no hay lugar para que esa situación será utilizada como argumento para dilatar la situación paritaria. “Nuestros pedidos son anteriores y, puntualmente los docentes, venimos reclamando desde hace dos meses, cuando el Presupuesto ni siquiera se estaba discutiendo”, asegura Miretti. En lo concreto, también advierte que los fondos nacionales porque “nunca el Gobierno nacional cumplió tan en tiempo y forma con sus obligaciones con la Provincia como ha sucedido en estos años”, por lo que la plata que llegaba o no llegaba nunca se puso sobre la mesa de negociación como razón o excusa.  

Expectativa en baja

“Es evidente que el gobernador está apuntando a un sector que no es el de los trabajadores. Lo escuchamos a diario decir hay que bajar las retenciones, que hay que bajar impuestos y un montón de cosas que señalan que su horizonte no está en el universo de los trabajadores y eso es lamentable”. Las palabras de Miretti son contundentes respecto al presente sobre el cual se proyecta el futuro de las negociaciones. 

Por el momento, nadie se anima a descartar la posibilidad de aceptar un bono “si la situación llega a un límite”, el problema es que “eso también hay que negociarlo y no hemos recibido ningún tipo de respuestas”, aseguran desde la pata gremial. “Nosotros siempre reclamamos por la construcción de salario”, advierten, de todas maneras. En ese marco, un eventual bono podría funcionar como un parche y serviría para patear la discusión para más adelante. 

Frente a ese panorama, las expectativas son cada vez menores. De cara al año que viene, previo a una elección presidencial y a una contienda provincial que definirá al sucesor de Juan Schiaretti, los estatales parecen decididos a caldear el ambiente. En el fondo, el desafío es el mismo de casi siempre: ganarle a la inflación. Al parecer, la administración lo logra, pero sus trabajadores no. Al menos, por ahora. 

 

 

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