El paso a paso del Suoem camino a un paro post cuarentena

Trabajo a reglamento, protestas y presentaciones en Diputados, de cara a una futura medida de fuerza general tras la reducción de jornada laboral dispuesta por el intendente Llaryora.
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El Suoem ya arrancó con protestas en algunas dependencias municipales. - (Foto: Prensa Suoem)

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El recorte de hasta un 14% en los salarios de los empleados municipales cordobeses, por la reducción a seis horas de las jornadas laborales, dinamitó la tensa calma que existía entre el intendente Martín Llaryora y el Suoem. Aunque la relación se avizoraba complicada desde un principio, nadie preveía una medida que afectara directamente los salarios de los empleados en plena pandemia, casi sin tratamiento por parte del Concejo Deliberante y en medio de negociaciones por ítems salariales no remunerativos. Con al menos 10 días más de aislamiento obligatorio, el sindicato conducido por Beatriz Biolatto quema etapas antes de llamar a un paro general post cuarentena.

En diálogo con La Nueva Mañana, la secretaria general consideró que una decisión “unilateral, arbitraria, anticonstitucional y contraria a las disposiciones presidenciales” como la aprobada el pasado viernes amerita distintos pasos previos. Algunos ya se están llevando a cabo, como es el trabajo a reglamento, las protestas en algunas dependencias y la quita de colaboraciones en todas las áreas a excepción de Salud y Educación. La primera por obvias razones sanitarias, y la segunda para no romper el vínculo docente con los alumnos en medio del encierro.

“El recorte no deja afuera a los empleados de salud y educación”

“Hicimos presentaciones al Ministerio de Trabajo de la Provincia, pero también sabemos del color político en el que se encuentra. Hoy, en áreas operativas como Cementerios, Bajada de Piedra, Bajo Grande, Defensa Civil, Policía Municipal, Control de Semáforos, Trabajo Social, entre otros, estamos con restricciones. Se está sintiendo”, afirmó.

Biolatto remarcó también que los recortes no dejan afuera a empleados de Salud y Educación: “A todos, absolutamente a todos, nos llega el recorte y en la ordenanza no hay una sola línea donde se especifique que quedan exentos”.

Junto a la reducción en las actividades, el Suoem informó que realiza gestiones con abogados constitucionalistas para presentar distintos amparos y que los diputados Eduardo Fernández y Pablo Carro, con el aval de legisladores de extracción sindical, presentarán un pedido para que intervenga el Ministerio de Trabajo de la Nación. “Nos estamos preparando y estamos trabajando para llegar a un paro. El viernes éramos más de 100 en la calle, imaginate si no estuviéramos en cuarentena”, destacó Biolatto. 

Biolatto: “Nos estamos preparando y estamos trabajando para llegar a un paro. El viernes éramos más de 100 en la calle, imaginate si no estuviéramos en cuarentena”. 

“Esto recién empieza”

Mirando para atrás, la última vez que los municipales cedieron fue durante la intendencia de Ramón Bautista Mestre, que en 1984 se negó a renovar contratos firmados por Eduardo Cafferata, anterior intendente de facto. Tras una huelga de hambre, el Suoem aceptó y hasta el 8 de mayo de 2020 solo sumaba conquistas.
Asimismo, desde el sindicato negaron rotundamente que se trate de una derrota: “Una ordenanza se cambia con una ordenanza. Una resolución con otra resolución. Esto recién empieza”.

La jugada de Llaryora y Passerini

Efectivamente, todo comenzó el miércoles de la semana pasada. Mientras los cordobeses especulaban ansiosos con los pormenores de la extensión de la cuarentena, desde lo alto del Palacio 6 de Julio se filtró a algunos medios una información demasiado importante: Llaryora tenía casi listo un proyecto para recortarle la jornada a los municipales.

El dato en off se regó como pólvora y sorprendió tanto a propios como extraños. Entre estos últimos se encontraban los dirigentes del Suoem que se enteraron mientras scrolleaban en sus celulares por distintos portales de noticias. Entre los propios, varios concejales oficialistas que inclusive la mañana siguiente le comentaban a LNM que no tenían idea de qué se trataba la iniciativa. Ni hablar los opositores que estando la mayoría de acuerdo con reducir el gasto en salarios le dijeron al intendente que “cierre el Concejo y lo abra a su antojo”.

Ese enojo generalizado, a pesar de la mayor o menor cercanía con el peronismo, es entendible inclusive cuando se trata de una propuesta que en gestiones anteriores se habría votado con los ojos cerrados. “Nunca en Córdoba se vio a un intendente con el desprecio con el que trata Llaryora al Concejo Deliberante. Humildemente le sugiero al oficialismo que directamente cierre el Concejo y le deje las llaves para que lo abra o cierre tal como viene sucediendo desde que asumió”, aseveró el edil Juan Pablo Quinteros a este semanario. Es que la jugada del oriundo de San Francisco y Daniel Passerini, titular del Concejo, es de tinte “empresarial”.

Rompiendo diálogo con el gremio y a la sombra de una pandemia que cambió todas las reglas del juego lograron en tres días lo que casi todos sus predecesores buscaron sin ningún éxito: empezar a quitarle logros al, quizá, gremio más combativo de la ciudad. Ese mismo jueves por la tarde mientras seguía la incertidumbre, Llaryora elevó el proyecto al Concejo que lo aprobó al día siguiente solo con los votos de Hacemos Por Córdoba y en una sesión especial convocada sobre la hora. 

Es que jugar con la opinión pública y el precoz apoyo de algunos periodistas amigos nunca les alcanzó a los intendentes anteriores para arrebatarle al Suoem privilegios obtenidos a fuerza de lucha, en todos los sentidos que pueda tener esa palabra. Ni Rubén Daniele, advirtiendo que en la ciudad iba a “haber quilombo” si Mestre hijo no cedía, generó suficiente rechazo como para que los ajustes cayeran por peso propio. 

Quinteros: “Le sugiero al oficialismo que directamente cierre el Concejo y le deje las llaves para que lo abra o cierre tal como viene sucediendo desde que asumió”.

Ahorro

En palabras de Passerini, el ahorro para la Municipalidad será de “más de 1.600 millones de pesos” y permitirá seguir pagando los salarios a término.

La Nueva Mañana intentó comunicarse con el secretario de Economía y Finanzas, Guillermo Acosta, y con funcionarios del área para que explicaran los números que motivaron la reducción. Ante la solicitud, desde el municipio marcaron la intención de no brindar declaraciones.

De todas maneras, cabe destacar que la norma también establece rebajas para el Gabinete municipal, pero solo por el plazo de tres meses a causa de la crisis que deja el Covid-19. El ajuste para los empleados, de llevarse a cabo, será definitivo.

 

 

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