Llaryora y el Suoem, el principio de una relación que se avizora compleja

Desde que Mestre intentó jubilar a Daniele que el gremio de los municipales no se mostraba tan combativo como lo hizo en estos últimos días, emergencia económica mediante.
Llaryora

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“No hay incertidumbre ni miedo. Hay enojo, fastidio y para algunos desilusión“. Así describió las sensaciones de los trabajadores el vocero del Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (Suoem), Damián Bizzi. Es que desde el 10 de diciembre hasta el proyecto de emergencia económica pasaron pocas semanas. Menos de un mes desde que el histórico dirigente del gremio municipal Rubén Daniele se regocijara ante la salida de Ramón Mestre y la asunción de Martín Llaryora. “El primer intendente peronista desde José Domingo Coronel en el 76”, en palabras del propio gremialista.

De hecho, se trata de la primera reacción netamente combativa del Suoem desde que el propio Mestre lanzó a finales de julio del 2017 un decreto para jubilar a quien era titular del gremio. El conflicto, que empezó con asambleas y fuertes cruces verbales derivó en idas y vueltas judiciales hasta principios de 2019 inclusive, ya con Beatriz Biolatto como secretaria general.

Ese caluroso martes, mientras el Teatro Real se preparaba para el acto de asunción del ex vicegobernador, Daniele y un grupo de afiliados al Suoem se concentraban con caretas y pancartas. Cantaron una particular versión de “Bella Ciao”, la canción partisana italiana que popularizó la serie “La Casa de Papel". Al ritmo de “Mestre Chau”, el sindicalista anticipó que se presentará en las próximas elecciones para volver a ser secretario general del Suoem si “gana” en la Justicia tras la última presentación del municipio.

Bizzi: “El retiro voluntario es un acuerdo individual de cada empleado. Pero la última vez que se dio, en la gestión de Kammerath, se fue gente con amplio conocimiento”.

Pagos no remunerativos

Apenas dos semanas después, el ex jefe comunal de San Francisco elevaba al Concejo Deliberante el proyecto de emergencia anunciado, sin demasiados detalles, en el proceso de transición y posterior a asumir en la Capital.

El principal reclamo de los municipales es acerca del artículo 17° de la “emergencia económica, financiera, administrativa y social del municipio”. Allí, se lee que el municipio podrá “establecer el pago de sumas no remunerativas” al personal. Y aunque el texto de la norma aclara que se trata de casos de “carácter extraordinario y transitorio”, desde el Suoem entienden que se trata de un “cheque en blanco” para que el Estado “oficialice” no realizar aportes. “Es la primera vez que figura en un órgano oficial del Estado la posibilidad de pagar en negro. Que se promueva a través de una ordenanza es raro”, aseguró Bizzi, en diálogo con La Nueva Mañana.

“Hacía rato que no había tanta gente en la reunión de delegados, desde que inauguramos la nueva sede. Imaginate que en la gestión de (Daniel) Giacomino la estrenamos”, sostuvo el vocero, quien agregó además que el tenor del texto tomó de sorpresa al Suoem, ya que en las reuniones con representantes del Ejecutivo (aclaró que comenzaron a realizarse “a partir del 10 de diciembre”) los funcionarios no anticiparon la inclusión de los puntos que pusieron en alerta a los sindicalistas. “Nunca habían expresado que dentro de la emergencia iban a mandar ítems que tenían que ver con la cuestión remunerativa de los trabajadores. Nunca”, enfatizó.

Alrededor de esto, desde el gremio ya confirmaron que presentarán amparos ante la Justicia si el Concejo aprueba la emergencia tal cual está hasta el momento: “De ser necesario se solicitará la habilitación de la feria”. Además, no descartaron llevar adelante medidas de fuerza durante este mes.

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“Los actuales funcionarios nunca habían expresado que dentro de la emergencia iban a mandar ítems que tenían que ver con la cuestión remunerativa de los trabajadores”.

Un enero movido

Bizzi pone el acento en que el hecho de que en enero “todo se calme” no significa que el Suoem no realice algún tipo de acción importante si las negociaciones con Llaryora llegan a un punto muerto. “No descartamos nada. Es más, en la gestión de Germán Kammerath supimos hacer medidas de fuerza en enero. Esperemos llegar a una solución mediante el diálogo, al que estamos ciento por ciento abiertos. Y que es un ámbito de discusión pero también de resolución”, destacó.

Casi como anticipo, con bombos y cánticos contra el intendente y el vice Daniel Passerini, los municipales ya se manifestaron el pasado lunes bloqueando todos los accesos al Palacio 6 de Julio y paralizando la atención al público. Se trató de un “abrazo” simbólico al edificio. 

Despidos, retiros voluntarios y cláusula gatillo

Sumando a todo este conflicto, el vocero del gremio comentó a este diario que también llegaron nueve telegramas de despido a trabajadores del área de Salud. Puntualmente, a empleados del Hospital de Urgencias, de Medicina Preventiva municipal y del Hogar Padre La Mónaca. Justamente, durante los últimos meses de la gestión mestrista, concejales del que era bloque Unión por Córdoba elevaron un pedido de informes por la situación de ese hogar de ancianos donde se denunciaba, entre otros problemas, la alarmante falta de personal.

En tanto, siguiendo con las pujas respecto a la ordenanza de emergencia, otro de los puntos que discuten y discutirán los municipales tiene que ver con los retiros voluntarios. En el artículo 16 se faculta al Ejecutivo a establecer el siempre polémico régimen a aquellos agentes que le falten menos de 10 años para jubilarse. “El retiro voluntario es un acuerdo individual de cada empleado. Pero la última vez que se dio, en la gestión de Kammerath, se fue gente con amplio conocimiento”, sostuvo Bizzi.

Por último, resta saber cómo afrontará la Intendencia el pago de la cláusula de gatillo de diciembre. Son los dos últimos tramos del aumento salarial del año pasado ajustados por inflación que, según informó el gremio, el municipio no podrá afrontar. Y aunque ya se anticipó que la negociación paritaria empezará recién en marzo, la cláusula fue acordada con la gestión anterior. Para el Suoem era necesario “prever” los fondos para abonarles ese aumento como se hizo durante los meses anteriores.

Así amanece el primer conflicto serio en materia gremial para Llaryora y la nueva gestión de la ciudad, frente a un gremio que, como era sabido, no se iba a mantener de brazos cruzados ante el menor intento de “tocar” convenios y acuerdos.

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