El movimiento turístico en las sierras cordobesas supera las expectativas

Sociedad 24/01/2020 Por
Continúan creciendo los números de ocupación en diversas localidades de la provincia en este verano. Desde el sector prevén que las cifras sigan en incremento, y esperan con cautela el balance final de la época estival.
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Ilustración: Daniel "Pito" Campos

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El inicio de la última quincena de enero dejó abierta las puertas a diversas expectativas por parte de sector turístico y hotelero, y se espera que hacia el final de mes las reservas sigan creciendo en la provincia.
El pasado fin de semana dejó muy buenos porcentajes en relación a la ocupación en la mayoría de las localidades turísticas, superando las proyecciones que tenía la actividad en el arranque de la temporada de verano 2020.

De acuerdo a los datos aportados por la Agencia Córdoba Turismo, el promedio de ocupación fue del 85%, con picos de hasta el 100%, en ciudades como Jesús María y Miramar, que tuvieron que derivar turistas a localidades cercanas dado el agotamiento total de las plazas hoteleras.

Las promesas que trajo enero

El arranque de la segunda parte del primer mes del año fue positivo, ya que los porcentajes de ocupación tuvieron picos del 100% en algunos puntos claves de Córdoba.

En Punilla, Villa Carlos Paz tuvo un promedio semanal de 77% con picos en 95% durante el fin de semana; La Falda con sus ciclos de verano alcanzó un promedio de 70% entre lunes y viernes, con picos en 91% el pasado fin de semana. 

Por otro lado, La Cumbre y Capilla del Monte llegaron a tener 83% de su capacidad de alojamiento ocupada.
En Traslasierra, Mina Clavero tuvo un promedio del 92% entre semana y del 98% en fin de semana; Nono, por su parte, tuvo un promedio semanal de 80% con picos en 91%.

El valle de Calamuchita también atraviesa una gran temporada estival. Villa General Belgrano tuvo un promedio de 88%.

Las Sierras Chicas y la Córdoba Norteña se vieron colmadas por el derrame turístico del Festival de Doma y Folklore de Jesús María. La localidad cabecera del departamento Colón tuvo un 100% de ocupación. Río Ceballos alcanzó durante el fin de semana casi el 80%.

Alta Gracia, en el valle de Paravachasca,  tuvo una exitosa edición del Festival Mionca 2020, que generó un pico de 78%.

A estos porcentajes se suman los aportados recientemente por la empresa Caminos de las Sierras que registró, durante la primera quincena, el paso de 3.099.324 vehículos por las 11 estaciones de peaje ubicadas en las rutas que componen la Red de Accesos a Córdoba. Esa cifra representa un incremento del 7,04% en relación a igual período del año 2019. La Autopista Córdoba – Carlos Paz fue la ruta con mayor aumento de tránsito (14,12%), en la comparación interanual de quincenas.

Estas cifras se tornan positivas en comparación a las expectativas que mantenían diferentes referentes antes del lanzamiento oficial de la temporada y de la asunción del nuevo Gobierno nacional.

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“La temporada ha superado ampliamente las expectativas que teníamos en comienzo de la temporada”, indicó Janina Quinteros. (Foto: Miriam Campos)

Un diciembre marcado por la incertidumbre

En medio de un clima de incertidumbre en materia política y económica, el 6 de diciembre pasado La Nueva Mañana publicaba una nota referida a la caída de los niveles de reservas en relación a los registrados años anteriores. 

De acuerdo a los datos aportados por asociaciones turísticas y secretarías de turismo, la caída comparativa en el último mes de 2019 rondaba el 20%.

Sin embargo, esa tendencia comienza a revertirse de la mano del crecimiento de destinos nacionales como Buenos Aires, Iguazú, Bariloche y Mendoza, traccionado para muchos por el denominado “Impuesto País”. Se trata del porcentaje que se debe abonar sobre ciertas operaciones en moneda extranjera y que puso en jaque a agencias y empresas dedicadas al turismo internacional.

Organismos oficiales proyectan que la actividad mejore entre el 25 y 30% con respecto al año pasado en Córdoba.

Desde el sector privado, sin embargo, aguardan con cautela el cierre del balance final para evaluar los beneficios que dejó la estación estival. 

Lo que dejó Jesús María

Unas 400.000 personas se hicieron presentes en la localidad norteña, a lo largo de las noches del Festival de Doma y Folklore, con un promedio de 33.000 visitantes por jornada.

Desde la Dirección de Turismo de Jesús María, remarcaron que las plazas disponibles se vieron colmadas debido al gran afluente de turistas que llegaron a la ciudad.

“Las plazas disponibles y los alojamientos alternativos no fueron suficientes para cubrir la demanda. Nos vimos desbordados por la cantidad de gente durante los dos fines de semana del festival. Tuvimos que derivar a los turistas al área de Sierras Chicas y al norte provincial”, señaló Melisa Soler, directora de Turismo local, en diálogo con este medio.

Colonia Caroya y Sinsacate, destinos aledaños, tuvieron picos de ocupación que alcanzaron el 100% a lo largo de la festividad entre el 9 y el 20 de enero. La Granja y Agua de Oro también manejaron números similares.

En comparación a las cifras del año anterior, el movimiento sufrió una suba considerable, según manifestó Soler. “Estos números superaron los del año pasado ampliamente en la región y no esta realidad no se veía desde hace tiempo”, agregó.

Los números de las reservas también se vieron acompañados por un “aceptable” comportamiento en materia comercial. De acuerdo a un sondeo aportado por el municipio, encabezado por Luis Picat, el 42,2% de los visitantes gastó durante su estadía entre $1500 y $3000; el 34,1%, alrededor de $1.500; el 12,5% entre $3000 y $4000; y el 10% superó los $4500. La cifra contempla gastos por alojamiento, ingreso al festival y gastronomía.

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Un promedio de 33.000 visitantes por jornada convocó el Festival de Doma y Folklore de Jesús María.

La Cumbrecita, una de las más elegidas

“La temporada ha superado ampliamente las expectativas que teníamos en comienzo de la temporada. Contamos con niveles de ocupación muy buenos desde el 22 de diciembre, con picos superiores al 95% en los últimos días del año”, indicó Janina Quinteros, responsable del área de Turismo de La Cumbrecita.

Estos porcentajes se mantienen en los primeros 15 días del año, a pesar del recambio. En este aspecto, la funcionaria admitió que esperan que los niveles se mantengan en lo que resta del verano ya que es uno de los destinos más elegidos por los visitantes de la provincia.

El promedio de pernoctación es variado, con lugares que mantiene estadías entre 10 y 15 noches y otras que sólo alcanzan las cinco jornadas.

La implementación del impuesto “solidario” al dólar, por otra lado, se vio reflejada en el incremento de la cantidad de gente que visita la ciudad y viaja solo para pasar el día, cifra que llega a las 3000 o 3500 personas por día. Sin embargo, esto no influyó en la actividad promedio del lugar.

El balance que se viene

“El sector está atravesando una situación bastante conflictiva. Por un lado, la gente tiene la impresión de que la devaluación que atraviesa el país benefició al mercado interno y esto no es totalmente cierto. Los precios fueron puestos en octubre por lo que no contempla los números de la inflación que nos llevó puestos a todos los argentinos”, aseguró Alejandro Moroni, secretario de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Córdoba (AEHGC).

En declaraciones a este medio, el también representante regional de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA) alertó que el empresariado no ha podido trasladar los impactos inflacionarios a línea de costos con el fin de mantener el consumo de los servicios. “A la gente no se le puede cambiar el precio, esa es la realidad. Hoy, si bien tenemos mucho trabajo venimos con un retraso tarifario importante. La luz, el agua y los impuestos se están pagando casi un 70% más. Frente a esto en el mejor de los casos, los precios de los alojamientos aumentaron un 40%”, subrayó en relación a la relación costos-beneficio. 

Asimismo, destacó que la competencia desleal frente a los valores que manejan los alojamientos no registrados complica la decisión de aplicar o no las subas necesarias para alcanzar el nivel real de costos.

Finalmente, Moroni aseveró que espera que el Gobierno nacional genere espacios de diálogo para que se discutan políticas que incentiven a las pymes hoteleras y gastronómicas. “La realidad se verá reflejada cuando se tengan los números finales (...) Las pequeñas y medianas empresas la estamos pasando mal y no hay, al menos hasta el momento, una apertura por parte de la gestión actual de querer atender esta situación”, completó.

Uno de los mayores desafíos del sector será analizar el balance de lo que dejará la temporada a la luz de la crisis y de los incrementos de la inflación. La rentabilidad está puesta en cuestión, a pesar del destacado movimiento turístico, ya que las tarifas siguen por detrás del aumento general de precios e impuestos.

 

 

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