La Facultad de Psicología de la UNC adhirió al uso del lenguaje no sexista

La iniciativa busca el uso de formas de expresión que se alejen del uso del universal masculino como norma en la expresión oral y escrita.
Lenguaje inclusivo by LNM
Desde la Facultad expresaron que se optó por hablar de lenguaje no sexista, y no de lenguaje inclusivo. - Foto: Archivo LNM

Esta semana la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba aprobó la utilización de lenguaje no sexista en las producciones académicas e institucionales de su comunidad educativa.

La iniciativa va en consonancia con la aprobación tanto en la UNC como en otras Facultades de Psicología del país de la utilización de formas de expresión que se alejen del uso del universal masculino como norma en la expresión oral y escrita.

Desde la Pro- secretaría de Género, Diversidad y Feminismos afirmaron que la propuesta no sólo se vincula con "autorizar" formas no sexistas de expresión, sino con promover activamente su uso en tanto ello constituye una garantía de ampliación de derechos para todos los sectores que no se encuentran contenidos cada vez que se habla, escribe y comunica con códigos androcéntricos y machistas.

Autoridades de dicha pro-secretaría expresaron sobre la propuesta: "En primer lugar, optamos por hablar de lenguaje no sexista, y no de lenguaje inclusivo. La noción de lenguaje ‘inclusivo’ es conflictiva ya que se ancla en una posición ideológica de mucha complejidad: ¿quién incluye a quién y en dónde? ¿desde qué lugar algunes incluyen y otres son incluides? Se trata de una categoría que supone cierta lógica de superioridad-subalternidad y otorga un lugar de poder o prominencia social a quien incluye a otros/as/es en determinado orden. A su vez, es poco claro respecto de la dimensión de ‘inclusión’ a la cual refiere. En contraposición, proponemos hablar de lenguaje no sexista, enfatizando la existencia del sexismo lingüístico y su impacto en nuestra forma no sólo de nombrar, sino también de interpretar y de dotar de sentido al mundo".

Por último, desde la Facultad se afirmó que la propuesta se inscribe en una apuesta por un cambio cultural profundo. El lenguaje es construcción socio-histórica y en tanto tal cristaliza relaciones de poder y formas específicas de dotar de sentido al mundo. En ese sentido, cambiar la formar de nombrar y nombrarnos supone una apuesta por entender, pensar y representar al mundo de una manera más justa e igualitaria, manifestaron.

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