Un paseo por “La República de La Boca”

Turismo 19/10/2019 Por
Colorido, turístico, con identidad, con historia, con una pasión futbolera conocida en el mundo, el barrio porteño de La Boca es una cita obligada en Buenos Aires. Recorrido de fin de semana.
LABOCA-14
- Colorida arquitectura, arte, fútbol, tango, y comidas típicas pintan el paisaje de "La República de La Boca". Fotos: Vanina Boco

chapa_ed_impresa_01


Especial para La Nueva Mañana

La ciudad de Buenos Aires tiene tantas propuestas turísticas que es difícil decidirse por dónde empezar. Uno de los paseos que reúne historia, cultura y distintos componentes que representan las tradiciones bien argentinas  es, sin dudas, el barrio de La Boca.

Bautizada como “La República de La Boca” por los inmigrantes que poblaron la costa del Riachuelo, donde el puerto concentraba toda la actividad de la zona, el barrio fue armándose con esa mixtura de culturas de los italianos que fueron radicándose y los marineros de todas partes que iban y venían. Así fue tomando color.

Viviendas de chapas de todos los colores con balcones de hierro trabajado y grandes aberturas de madera fueron formando los clásicos conventillos donde las familias convivían e iban gestando lazos solidarios entre vecinos, y también algunos conflictos.

LABOCA-8
Fotos: Vanina Boco

Esta zona cercana al puerto es donde está la famosa calle Caminito, un “museo a cielo abierto” como suelen llamarlo los porteños. Uno de los impulsores de la revalorización de esta área fue el pintor Benito Quinquela Martín quien tomó a La Boca como un lienzo en blanco y quiso crear allí un polo cultural, educativo y sanitario. Hasta donó un edificio donde hoy se encuentra el Museo de Arte que lleva su nombre.

LABOCA-13
Otros colores sumó el Club Atlético Boca Juniors cuando en 1940 inauguró el mítico estadio “La Bombonera”, justo al costado de las vías que atraviesan la zona de Caminito. “El templo”, como le dicen sus hinchas, es reconocido mundialmente porque en los días de partido no tiembla, late.

LABOCA-17

Un finde en La Boca

Visitar el barrio durante un fin de semana, justo el día en que hay un partido de Boca, tiene un plus que vale la pena relatar. Las calles están repletas de turistas extranjeros y argentinos y de hinchas xeneizes. Un varieté que le da más colorido.

Caminando temprano por la parte menos turística, se ve a los habitantes que comienzan a abrir las puertas de sus negocios, barren las veredas, pasean a los perros, venden diarios y todos tienen los colores azul y oro en sus vestimentas. El barrio se prepara para un día de pasión futbolera, para esperar ese aluvión de hinchas que vienen de distintas partes, solo para alentar a su equipo.

LABOCA-16
Fotos: Vanina Boco

Ya frente al estadio, las selfies con la cancha de fondo y con las estatuas de los ídolos del club, los balcones teñidos con las banderas, los locales que venden camisetas y todo tipo de indumentaria con los colores del xeneize, van armando la postal del barrio.

Yendo por las vías en dirección a Caminito, los murales van acompañando ese camino que antes era un callejón abandonado. Lentamente, aparecen una variedad de colores en las viviendas, en las paredes, en las calles.  Acordes de tango se escuchan desde los bares y bodegones que conservan esa mística de barrio porteño. Esa que hizo del fileteado un arte que se refleja en las fachadas y carteles, en los suvenires que se llevan los turistas y hasta en los vidrios de los ventanales. Hay mesas y sillas en la calle, una pareja que baila tango, mozos que invitan a pasar a los restaurantes y un ir y venir de turistas que hablan distintos idiomas.

LABOCA-1
Las calles más cercanas al Riachuelo se hicieron peatonales y allí se despliegan los distintos restaurantes, los puestos de venta de artesanías, los bailarines, un imitador de Diego Armando Maradona con el que se puede sacar fotos y todo un micromundo que representa la identidad del barrio.

LABOCA-5
Uno de los conventillos más antiguos, creado en 1890, se convirtió en un restaurante que en la entrada tiene un enorme cartel fileteado: “El Gran Paraíso. Este es el lugar”, dice. Ingresando apenas unos pasos, una parrilla humeante anticipa lo que tiene para ofrecer. Algunos turistas se acercan y hablan con el parrillero. En el patio están dispuestas las mesas y sillas bajo la sombra de árboles y gazebos. Otros conventillos se han convertido en galerías donde venden artesanías.

LABOCA-7
La zona del Riachuelo – tantas veces citado en las promesas de los sucesivos ministerios de Ambiente– continúa emanando su olor fétido, aunque a sus alrededores hayan pintado los adoquines, los bancos y las fachadas de la escuela Pedro de Mendoza y el Teatro de la Ribera.

LABOCA-18 (3)
El ritmo del barrio se vuelve más afiebrado cuando se acerca la hora del partido de Boca. Miles de hinchas se apresuran para entrar al estadio y desde adentro sale un canto fervoroso que dice “La Boca es alegría, La Boca es carnaval…” y, en ese momento, me doy cuenta de que encontraron las palabras justas para definir la identidad de este hermoso barrio porteño.

 

Edición Impresa

Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar

data-matched-content-ui-type="image_card_sidebyside" data-matched-content-rows-num="4" data-matched-content-columns-num="1"