Bajo la corteza: la tierra es de quienes la queman

El largometraje cordobés sobre incendios forestales compite en el FINCA. La palabra de su director y la relación entre el cine y el ambiente.
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La película cordobesa forma parte del 6º Festival Internacional de Cine Ambiental.

Suple R3 - Cabezal Nota

 

César serpentea los caminos de tierra, rodeados de monte, con su camioneta Ford. Es vieja, destartalada, ya no tiene color, hace mucho ruido, pero le permite moverse entre las sierras. La estaciona y se baja a la espera del patrón. 

A los minutos, llega Héctor en su Toyota Hilux, color gris, que sube y baja los caminos de montaña sin notarlo, casi sin esfuerzo. La tierra que deja atrás el paso de la camioneta envuelve a César que, de a poco, se acerca a Héctor. Debajo de su ropa, César tiene un hombro arrugado, quemado por el fuego, secuelas que no se ven. 

– Y, ¿qué le parece? – le dice Héctor mientras mira sus hectáreas de monte
– Ahí estuve viendo, es grande, va a llevar mucho tiempo – le dice César
– Habría que empezar haciendo una picada, después vemos si lo limpiamos todo. Hay un alambrado en el fondo que está todo destartalado, habría que repararlo – a los días, Héctor le va a pedir que lo corra unos diez metros, que se robe un poco de tierra de las hectáreas vecinas. 
– Esto va a tardar como tres o cuatro semanas 
– Y, ¿cuánto me va a salir más o menos?
– Unos siete o diez mil pesos
– Impresionantes esos pinos eh, pensar que cuando era chico tenían esta altura. Y, ¿cuándo podrías arrancar?
– Y, bueno, mañana mismo si quiere
– Bueno, hecho entonces. Quedamos así – Héctor corre la mirada de sus hectáreas de monte y la vuelve a César. Se dan la mano, en señal de acuerdo cerrado, y sube a su camioneta. La nueva, la que cruza las montañas sin notarlo. 
– Señor…
– Héctor decime
– Bueno Héctor, quería preguntarle si a la leña, ¿me la podría llevar?
– Sí, hombre, hacé lo que quieras con eso

Bajo la corteza cuenta la historia de un invierno en las sierras cordobesas donde César Altamirano (Ricardo Adán Rodríguez), un trabajador rural, conoce a Héctor Zamorano (Pablo Limarzi), un empresario que le pide que provoque un incendio para usar sus tierras para un negocio inmobiliario. 

El largometraje cordobés, que forma parte del 6º Festival Internacional de Cine Ambiental, habla sobre los incendios forestales, pero también habla sobre el trabajo, las relaciones de poder que se tejen en el y nos devela cuál es la verdadera mano que prende el fuego. No todos los humanos somos igualmente responsables ante la devastación de nuestro planeta. 

“Teníamos como premisa tratar el tema de los incendios, pero haciendo hincapié en la cuestión más social. Pensar, no tanto las consecuencias de los incendios, sino lo que ocurre antes de que sean iniciados. Quién es la persona y qué lo lleva a provocar un incendio”, cuenta el director, Martín Heredia Troncoso, a La Nueva Mañana. El guion, elaborado junto a Federico Alvarado y Ana Eva Mocayar, llevó más de ocho años de trabajo. 

“Cuando empezamos a escribir el guion, nos dimos cuenta que había muchas cosas sobre las que nosotros queríamos hablar y uno de esos temas era el del trabajo. Por eso, construimos esta relación entre un trabajador, que necesita trabajar, y el patrón que le ofrece una tarea que poco a poco lo acorrala para llevar adelante una acción que está en contra de todos sus principios”, dice Troncoso.

César es fiel a su patrón, que le paga por cada trabajo y le permite ayudar a su hermana –personaje interpretado por Eva Bianco-, que atraviesa una dura enfermedad. Esa fidelidad que lo lleva a la acción es también generacional. Toda la familia Zamorano tuvo entre sus integrantes alguna mano que desmontó la tierra, quemó sus hectáreas, corrió alambrados y ayudó a construir algún imperio inmobiliario en el corazón de las sierras cordobesas. 

La película transcurre entre sirenas de Bomberos, anuncios de alerta por riesgos de incendios e imágenes reales de la destrucción. En 2018, mientras la producción filmaba en Villa Dolores, Las Tapias y Villa Las Rosas, se desencadenó un incendio forestal en Nono. “Nosotros decidimos no ir a filmar en esas zonas para no entorpecer el trabajo de los bomberos. Pero poder estar cerca de lo que iba pasando, siguiéndolo a través de las radios y en los noticieros, nos inspiró a usar material de archivo para dar cuenta del incendio que cuenta esta película”. 

Bajo la corteza

“¿Y ahora qué hacemos?” 

A diferencia de los documentales que muestran imágenes del planeta Tierra, que nos proponen “ser reales factores de cambio” mientras miles de empresas devastan la tierra, esta ficción brinda una visión un tanto desesperanzadora. Porque hablar de la destrucción, es incómodo y expone una realidad tan enquistada como triste.

Sobre esto, su director reflexiona: “La sensación cuando terminas de ver la película es preguntarte: ´¿Y ahora qué hacemos?´, ´¿Qué posibilidades hay de que estos incendios no sigan sucediendo?´. Cuando hicimos la película, nos preguntábamos más de una vez como íbamos a terminarla, si íbamos a hacer un juicio sobre el personaje que inicia el fuego, o no. Nos parecía que si César se sentía tan mal con lo que hacía, nosotros como autores no lo íbamos a juzgar”. 

¿Cómo enfrentamos a los Zamoranos, a los que se creen dueños de la tierra? Esa es la apuesta también de los autores del filme. Para las organizaciones y activistas socioambientalistas, la propuesta es construir la resistencia y realizar acciones concretas para preservar el bosque nativo. 

“Aspiramos a que quienes la vean puedan salir a buscar respuestas quizás más esperanzadoras por fuera de esta película. Porque lo que la ficción nos da, es la libertad de poder trabajar los temas y para hacer llegar a la gente la historia de una persona en una situación como la de Héctor y César”, dice Troncoso. 

El medioambiente y el cine

El Festival Internacional de Cine Ambiental está enfocado este 2022 en el concepto de biodiversidad. Año a año, este y otros festivales, forman parte del proceso de construcción de agenda política sobre el medioambiente. A la pregunta sobre si “Bajo la corteza” es una película ambientalista, Troncoso responde: “No sé si lo es en sí misma. Lo que plantea es una problemática ambiental, pero no plantea una respuesta o una posibilidad de solucionarla”.

Y agrega: “Es verdad que hacen falta películas ambientalistas, porque estos temas nos afectan a todos y a todas. Y creo que poder ver estos reflejados en el cine, puede hacer que tomemos más conciencia sobre lo que ocurre. Se trata de un tema bien presente en nuestra realidad cotidiana. Y por suerte, ahora hay muchos más medios para difundir información, y provocar quizás un cambio en las personas cuando tienen acceso a conocer qué es lo que realmente sucede en nuestras serranías”. 

La película puede verse en Cine.AR Play y como parte del FINCA. 

   

 

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