Días claves: Córdoba ante el desafío de frenar la propagación del coronavirus

La Provincia avanza y retrocede a razón de la violación de las medidas contra la propagación de contagios. ¿Cómo se controla la calle? Gestión, salud, política y responsabilidad social.
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Desde el gobierno cordobés advierten que se "vienen 45 días complicados" en la batalla contra el coronavirus. - Ilustración: Daniel "Pito" Campos

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COVID-19

El barbijo sirvió para ocultar sus gestos más profundos, pero sus palabras fueron más contundentes que nunca. “No esperemos que tengamos que apilar muertos”, dijo Diego Cardozo el pasado miércoles, en uno de los pasajes más duros desde el comienzo mismo de la pandemia en Córdoba. Mientras describía la situación epidemiológica, caracterizada por una curva que en dos semanas pasó de “plancharse” a comenzar una preocupante tendencia ascendente, el ministro de Salud dijo que “desde el 4 de julio, la aceleración es constante” y que los contagios ya no se concentran solo en la Capital sino que el peligro de la propagación ya comenzó a sentirse en una buena parte del interior, que venía logrando combatir la pandemia con relativo éxito en relación al distrito más poblado de la provincia. 

Sin distinciones entre zonas geográfica, los casos se identifican en el norte y en el sur y los brotes más importantes de las últimas semanas se dieron en el interior provincial. La preocupación principal pasa por la inexistencia de nexos epidemiológicos claros aunque se reconoce que el virus “entra a las localidades” a partir de transportistas y personas que se desplazan de un lugar a otro sin tomar los recaudos necesarios. Los contactos estrechos, que explican el 95% de los casos, completan el combo más temido por las autoridades.

“Los próximos 45 días serán complicados” 

Por esa razón, el vicegobernador reunió el miércoles a todos los intendentes y jefes comunales de la provincia y les bajó un mensaje contundente: “los próximos 45 días serán complicados”. Esa idea que señala que el ascenso en el número de casos que tocará el famoso “pico” puede incluso extenderse temporalmente hasta el comienzo de la primavera es una de las aseveraciones más complejas de asimilar, no sólo por el ciudadano de a pie sino por las propias autoridades sanitarias. 

Según señaló Manuel Calvo durante esa reunión, la cuarentena extendida sirvió al gobierno provincial para robustecer el sistema sanitario público a la espera de una situación que tiende a extremarse. Así, el sistema tiene a disposición 943 camas críticas de las cuales 740 disponen de respirador artificial. Además, se espera que en los próximos días se sumen unos 120 nuevos respiradores. Si a la foto del sector público se suma la disponibilidad del sector privado, hay en Córdoba un total de 1.000 camas críticas y más de 1.500 camas con respirador en todo el territorio provincial.

Apenas el 5% de las camas críticas están ocupadas según el último informe provincial, que también detalló que la ocupación de camas comunes destinadas al tratamiento de enfermos de Covid-19 asciende al 22%. 

Cardozo © gobdecordoba
Diego Cardozo, ministro de Salud Provincial reconoció que uno de los desafíos principales se presentará el lunes, cuando la celebración por el Día del Amigo vuelva a poner a prueba la adaptación de bares, restaurantes a la “nueva normalidad”.

Las nuevas estrategias y los desafíos urgentes

Se espera que en los próximos días comience a funcionar el sistema de nuevas multas aprobadas por la Unicameral hace poco más de una semana. Cuestionado por algunos opositores por lo “irracional” de los montos establecidos para sancionar las faltas, el espíritu de su puesta en marcha busca desincentivar las acciones violatorias del distanciamiento social que, según señala el gobierno, explican la mayor parte de los nuevos brotes que dispararon el número de casos en la provincia. 

Lejos del objetivo “recaudatorio” con que los más críticos buscan cuestionar la decisión de las autoridades provinciales, desde el COE imaginan un efecto similar al ya experimentado con las multas de la Caminera. Como se dijo en los pasillos legislativos para explicar razones y apoyos al proyecto oficial, los cordobeses “somos hijos del rigor, ahora la van a pensar dos veces antes de violar la cuarentena”

Con montos que pueden llegar al medio millón de pesos, las sanciones más altas tienen que ver con aquellas acciones relacionadas a las reuniones sociales y con la vulneración de lo dispuesto para el ingreso, tránsito y permanencia en territorio provincial, las dos razones que el propio gobernador identificó como la principal causa de la propagación de contagios en el territorio cordobés. A partir de esa situación se explican las nuevas disposiciones que empezaron a regir el miércoles pasado y tendrán su continuidad este fin de semana, en horas que podrían resultar determinantes para las decisiones por venir. 

5 % de las camas críticas están ocupadas en Córdoba según el último informe provincial.

22 % asciende la ocupación de camas comunes destinadas a Covid-19.

Horas determinantes

Mientras los ingresos a la provincia quedaron reducidos prácticamente a la mitad (16 están habilitados y 14 fueron totalmente cerrados), el movimiento interno también se notará afectado por la caída de los permisos especiales para realizar deportes y la reducción temporal para las reuniones familiares, que quedarán limitadas a los domingos entre las 11 y las 23. 

Otro de los desafíos principales se presentará el lunes, cuando la celebración por el Día del Amigo vuelva a poner a prueba la adaptación de bares, restaurantes a la “nueva normalidad”. Las reuniones no podrán ser de más de seis personas y el control de los protocolos serán estrictos, incluso con operativos especiales coordinados por el COE y algunos gobiernos locales. Más allá del cuidado particular de quienes protagonicen esta única chance de reunión social habilitada en la actualidad, los responsables de los locales gastronómicos también saben que les tocará actuar en un contexto complicado. “No descartamos tener que volver atrás”, advierten de modo permanente las autoridades sanitarias. Cada vez que escuchan eso, los dueños de bares y restaurantes experimentan un leve escalofrío.  

Los riesgos cotidianos

Más allá de las multas, los operativos sanitarios, el aumento de controles y la restricción de las actividades, Córdoba experimenta cotidianamente situaciones de riesgo que están relacionadas con la cuestión social y económica (también política) que la pandemia expone y profundiza. 

Esta tarde, el Concejo Deliberante de la Capital provincial aprobará una ordenanza que modificará el esquema actual del transporte urbano de pasajeros, permitirá la habilitación de “sistemas alternativos”, y recortará recorridos, horas de trabajo y salarios. Algo muy parecido al esquema “de emergencia” que se le aplicó a la planta de trabajadores municipales al comienzo de este año, con los afiliados a la UTA denunciando ser los principales damnificados con movilizaciones masivas en las calles cordobesas que, incluso, también presentan pasajes de violencia, con actitudes represivas por parte de la policía y detenidos incluidos. Si la situación se analiza con esmero, es un milagro que ninguna de esas masivas protestas que ocupan diariamente las calles céntricas de la ciudad hayan disparado un nuevo brote de contagios. 

Schiaretti © gobdecordoba
Schiaretti es criticado por sus opositores a lo largo del país por “abrir demasiado” la actividad cordobesa. 

Una economía golpeada por la larga cuarentena

Que en Córdoba haya protestas y movilizaciones de todo tipo a lo largo de casi todos los días no tiene que ver con una situación que responsabiliza únicamente a las formas de ejercer el poder de las autoridades locales. Por lo general, las normas sanitarias de la Provincia se acoplan a una realidad nacional que sigue marcando el rumbo general respecto a la manera de hacer frente a la pandemia; inclusive el propio Schiaretti es criticado por sus opositores a lo largo del país por “abrir demasiado” la actividad cordobesa. Sin embargo, el ahogo económico sigue siendo demasiado grande. Insoportable para los sectores más golpeados por el parate y angustiante para aquellos que quedaron despojados de cualquier posibilidad de ingresos desde el mes de marzo. 

En la foto de la calle podrían confluir al menos tres de las aristas que se pondrán en juego durante el próximo mes, que será el más crítico de la pandemia en Córdoba. La situación sanitaria se complicará en un contexto en el que la economía no despega (ni despegará) y el Estado juega sus cartas de control, diálogo y empatía. El gobierno cordobés habla de 45 días. Pero nadie sabe, con certeza, qué esperar en ese lapso ni mucho menos, cómo será ese “día después” que parece quedar cada vez más lejos.

  

 

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