Energía renovable para frenar la desertificación de los Llanos Riojanos

Buscan mejorar la calidad de vida y las condiciones de producción en un área del territorio riojano que está expuesta a la desertificación.
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El programa cuenta con financiamiento del Banco Mundial, por más de 130 millones de pesos. - Foto: gentileza Gobierno de La Rioja.

Suple 14 - Vida Sustentable IV - Bnr
  
“Hace algunos días estuvimos inaugurando la primera etapa del Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales (PERMER), un programa de energías renovables para zonas rurales que básicamente comprende tres componentes. El primero es el acceso universal a la energía, el segundo es el de equipamiento para establecimientos educativos, como por ejemplo calefactores solares. Y un tercer componente que tiene que ver con equipamiento a productores, a través de boyeros eléctricos que les permitan cerrar adecuadamente sus campos”, explicó Rubén Galleguillo, ministro de Planeamiento e Industria de La Rioja.

Este programa cuenta con financiamiento del Banco Mundial, por más de 130 millones de pesos. Al contar con ese aporte, el gobierno riojano debe cumplir con una serie de requerimientos técnicos. “En realidad, la provincia de La Rioja ha sido seleccionada entre cinco provincias del país para realizar el plan piloto de estos componentes. Se realizaron licitaciones internacionales, que directamente las hizo el gobierno nacional. De modo tal que, nosotros estamos recibiendo el equipamiento.

No hemos participado en el proceso licitatorio pero estamos monitoreando y trabajando de forma conjunta todo lo que tiene que ver con relevamiento, capacitación, monitoreo en cada una de las localidades”, aclaró el titular de la cartera de Planeamiento e Industria.

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Rubén Galleguillo, ministro de Planeamiento e Industria de La Rioja entrega los primeros equipos en el marco del programa PREMES. (Foto: gentileza Gobierno de La Rioja)

Saldando una deuda eterna

En esta primera etapa del Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales (PERMER), alrededor de mil hogares rurales reciben kits solares domiciliarios y lámparas Led.

Los paneles solares son de fácil traslado e instalación; el equipo trae incorporada una radio AM/FM y dos linternas recargables, pudiendo brindar iluminación fija y la carga de teléfonos celulares, cubriendo de esa manera las necesidades básicas de iluminación y comunicación bajo las premisas de generación de energía a partir de fuentes renovables y de eficiencia energética.

En la zona de los Llanos riojanos se generó una gran expectativa acerca de este programa porque a muchas de sus comunidades aún no llega la electrificación, quedando pendiente uno de los insumos básicos para el desarrollo de la vida en pleno siglo XXI.

Una sumatoria de acciones

En términos numéricos, PERMER significa el aporte de más de mil kits de energía solar que se distribuyen a hogares de varios departamentos de la provincia. “Esto va a permitir no solo acceder a prestaciones energéticas sino también mejorar sustancialmente su condición y calidad de vida”, destacó Galleguillo.
En el segundo componente del programa, hay 24 escuelas rurales de nivel primario, que serán equipadas con calefactores solares, entre otras prestaciones. Por estos días, en el departamento Chamical se concretó la primera acción en uno de los establecimientos seleccionados. En los próximos 60 días se completará la tarea en el resto de las escuelas.

En esta primera etapa del Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales (PERMER), alrededor de mil hogares rurales reciben kits solares domiciliarios y lámparas Led de fácil traslado e instalación.

Y en el tercer componente, unos 200 productores contarán con sus boyeros eléctricos, en el marco de un plan ganadero que está trabajando el Gobierno de La Rioja para recuperar todo lo que tiene que ver con la biodiversidad y la lucha contra la desertificación en los Llanos de La Rioja, que significa una superficie de unos 4 millones de hectáreas.

“Eso lo estamos desarrollando a través de la implantación de pasturas, a través del trabajo de capacitación y de trabajo coordinado con los productores y las Sociedades Rurales de los departamentos. Cursos que tienen que ver con el manejo de rodeos, el manejo integral de pastizales, con la comercialización y el marketing. Y por supuesto, con el manejo genético que en muchas localidades de la provincia ha permitido no solamente el mejoramiento de la raza sino también la adaptación a la situación climatológica de una manera mucho más rápida e inteligente”, indicó.

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En un segundo componente del programa, hay 24 escuelas rurales de nivel primario, que serán equipadas con calefactores solares, entre otras prestaciones. (Fotos: gentileza Gobierno de La Rioja)

Una región bajo la lupa

En el caso del PERMER, se abarca a todos los espacios dentro de la provincia, pero las condiciones de ruralidad más expuesta están en la zona de los Llanos, que integran nueve departamentos, incluyendo la zona sur del departamento Capital. De manera que allí está prácticamente concentrado el 90 por ciento de las acciones del plan.

“Nosotros lo que estamos tratando es de, regionalmente, tratar de reducir las asimetrías de los Llanos respecto a otros puntos de la provincia donde, por determinadas decisiones políticas o circunstancias históricas, se ha podido desarrollar la agricultura”, apuntó el funcionario riojano. “También tuvieron que ver leyes nacionales de diferimiento impositivo en las zonas oeste y norte de la provincia. Mientras que el sur de la provincia, que son ocho departamentos, nueve si sumamos a la Capital, que incluyen cuatro millones de hectáreas, en términos relativos han ido perdiendo terreno en lo que respecta al desarrollo”, agregó.

El objetivo es generar actividades que sean sustentables y sostenibles en el tiempo, sobre todo porque en los Llanos todo ha sido siempre más difícil por cuestiones climatológicas como la falta de precipitaciones, por ser una zona semiárida expuesta seriamente a un proceso de desertificación. Esto hizo que en esa porción del territorio riojano la actividad predominante sea la ganadería.

Y en el tercer componente, unos 200 productores contarán con sus boyeros eléctricos, en el marco de un plan ganadero que está trabajando el Gobierno de La Rioja para recuperar todo lo que tiene que ver con la biodiversidad y la lucha contra la desertificación en los Llanos de La Rioja.

Tres grandes problemas

“Lo que nosotros estamos tratando de hacer es recrear determinadas condiciones para actuar básicamente contra tres grandes problemas. Uno es el problema de la desertificación creciente. Otro es el de la migración, prácticamente las personas no pueden desarrollar su actividad en la zona y migran hacia centros urbanos, la capital u otras provincias que ofrecen mejores oportunidades. En tercer lugar, generar condiciones de productividad y competitividad para las economías locales. Para eso nosotros tenemos que generar un conjunto de acciones a largo plazo”, precisó el titular de Planeamiento e Industria.

“Mediante asistencia del Consejo Federal de Inversiones estamos iniciando un programa para la implantación de dos mil hectáreas de Buffel Grass en los Llanos de La Rioja, de lo cual se ha concretado una primera etapa en el departamento Rosario Vera Peñaloza, de seiscientas hectáreas que ya fueron implantadas”, señaló.
Esta acción es complementada por otras que tienen que ver con otros temas no menos importantes para la producción, como el manejo adecuado de rodeos, el cerramiento de los campos y la normalización de la propiedad de la tierra.

En este contexto surge un concepto que es fundamental, la participación y el compromiso de los actores locales. Al respecto, Galleguillo reflexionó: “Hay que trascender a la idea que viene de lejos, de departamentos aplicados a límites jurídicos o políticos y plantear soluciones más integrales que tienen que ver con la idea de región. Toda actividad económica en este mundo globalizado puede ser sustentable en la medida en que haya volumen, haya calidad, haya competitividad. Esto está claro que solo puede lograrse en un concepto mucho más amplio que es el de región”.

La desertificación como Espada de Damocles

“Para revertir la situación de degradación que tienen los Llanos de La Rioja se necesitan planes a largo plazo. Nosotros hemos hecho una serie de estudios referidos al tema del agua y el suelo y los índices son preocupantes. De estas cuatro millones de hectáreas de los Llanos, tenemos que el Índice Verde solo significa una porción ínfima del territorio, que es del cinco por ciento. Hay una porción muy importante, ya en condición desértica o de irrecuperabilidad productiva del cuarenta por ciento”, advirtió Galleguillo.

“Tenemos el restante cuarenta y cinco, cincuenta por ciento, en una condición amarilla que, si se desarrollan un conjunto de acciones como las que estamos tratando de realizar, como el manejo integral de pastizales, la implantación de pasturas, generación de actividades económicas sustentables y explotación racional de recursos podemos llevarlo hacia un Índice Verde que pueda recuperarse la biodiversidad de los suelos”, manifestó.

“De lo contrario, se sumará al otro porcentaje que ya está totalmente degradado y eso crearía un problema irreversible no solo en los Llanos sino que repercutiría negativamente aún en los habitantes de centros urbanos, no solo con la migración sino con el efecto climático importante”, enfatizó.

El ejemplo más palpable de esto es el impacto del viento Zonda, que viene del sur. Ante un paisaje que no le ofrezca el freno de cortinas forestales importantes hará que el habitante urbano sufra las consecuencias de ese viento, como sus ráfagas y el polvo que arrastra.

“Estamos en el tiempo límite para realizar acciones integrales, con esfuerzos complementarios en diferentes direcciones”, recalcó Galleguillo.

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