Gonzalo Celorio: “En la evolución de la lengua pasan cosas, no ideas ni sentimientos”

El director de la Academia Mexicana de la Lengua, Gonzalo Celorio, no le teme a la evolución del idioma. Cree que el desarrollo del español en Estados Unidos hará que se enriquezca el léxico.

Suplementos - Ed Impresa05/04/2019 Redacción La Nueva Mañana
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Foto: Javier Imaz / LNM

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Celorio sostiene que el español es un idioma cada vez más universal. Para explicarlo argumenta que es la primera lengua del mundo en número de hablantes, de dimensión internacional, que la tienen como lengua materna. “Es decir, hay otras lenguas que tienen más hablantes siendo lengua materna, como el chino mandarín. Pero no es una lengua internacional. El chino no sale de China. Hay otras que tienen más hablantes pero no la tienen como lengua materna, como es el caso del inglés. Entonces no hay ninguna lengua que sea materna, que tenga esa dimensión internacional. En ese sentido es universal”, afirma.

“La importancia de ser lengua materna es que tiene una mayor riqueza. En el caso de una segunda lengua, como el inglés, se aprende más en carácter comercial, laboral, utilitario, tecnológico o científico”, resalta el académico.

La creciente incidencia de la comunidad hispanoparlante en Estados Unidos hace que se presuma que pronto será el segundo país en cuanto a cantidad de personas que utilizan este idioma.

El escritor mexicano dice enfáticamente: “Yo nunca he sido enemigo de las novedades lingüísticas”. Y en tal sentido, recuerda las influencias que tuvo el idioma y ya ni siquiera son tomadas en cuenta. “Hay muchísimas palabras que ya no identificamos como francesas. Si yo digo ‘el jardín’, nadie piensa que estoy cometiendo un galicismo. Esa palabra viene de ‘jardin’”, ejemplifica.

Tampoco le tengo miedo a los anglicismos. Pero siempre prefiero la palabra española cuando ella existe y es eficaz. Por ejemplo, a la laptop yo no le voy a decir ‘ordenador de regazo’. Es una cosa muy poco económica. Son objetos que entran con su nombre, de la misma manera que los indigenismos, que entraron al español como objetos… Si entra la palabra “canoa”, entra la palabra “hamaca”, entra la palabra “cacique”, es porque esa realidad no existía”, refiere. “Pero es curioso, porque pensamos que los indigenismos y los arabismos enriquecen la lengua y los anglicismos no. Muchos anglicismos pueden evitarse pero otros no, porque enriquecen nuestro idioma”, destaca.

“Lo que pasa son los sustantivos, que son la parte menos significativa de una lengua. De todos los indigenismos que pasaron al español, la enorme mayoría son sustantivos. No hay adjetivos. No pasó tanto el sentimiento como las cosas. No hay verbos, no pasaron tanto las acciones. Muchos de esos sustantivos son concretos, no son abstractos. Pasan cosas, no pasan ideas ni sentimientos. Eso hace que nuestra lengua siga absolutamente bien estructurada, con voces nuevas que yo pienso que la alimentan”, afirmó.

Finalmente, Celorio sienta posición claramente al decir que “la Academia no es la dueña de la lengua, es la observadora de la lengua”, al considerar que su rol no es encorsetar al idioma sino sostener su evolución manteniendo su unidad integral como forma de comunicación común para sus hablantes.
 

  

  

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