Denuncian que los médicos del sector privado están “totalmente precarizados”

En diálogo con La Nueva Mañana, Hugo Zárate, titular del sindicato de médicos AMRA, advierte que en Córdoba la mayoría de los médicos están bajo monotributo.

Ed Impresa 17/03/2023 Miguel Apontes Miguel Apontes
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“En el sector privado, los médicos carecemos de aguinaldo y vacaciones pagas, el salario es en negro”, aseguró Zárate. Imagen: Leandro Cirico

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La Asociación Médica de la República Argentina (AMRA) es un sindicato nacional que nuclea a los profesionales de la salud. En varias provincias, por caso Buenos Aires y Santa Fe, participa en mesas paritarias; en la provincia de Córdoba, sólo AMRA de San Francisco integra mesas de negociación. La Seccional Córdoba lleva una década de constituida y pugna por obtener la personería y así poder sentarse a discutir salarios, en el sector público y fundamentalmente en el privado. “Estamos avanzando en la cuestión administrativa y legal del sindicato, está a la firma del Ministerio de Trabajo la personería jurídica, lo que nos permitirá intervenir en la actividad privada”, explicó Hugo Zárate, el secretario General de la Seccional Córdoba, a La Nueva Mañana.

Respecto a la conflictividad manifiesta en el sistema de la Salud Pública, Zárate sostiene que “la visibilidad alcanzada por la crisis del sistema se ciñe al sector público y nada se dice del gran negocio de la salud privada, como si hubiera un blindaje mediático”.

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Hugo Zárate: “La idea es avanzar para alcanzar la representación gremial del sector privado, donde nadie ampara a los médicos y médicas y los empresarios hacen lo que quieren”.

-¿Cuál es la realidad de los profesionales médicos que trabajan en el sistema privado?

- En el caso particular de Córdoba, con varias organizaciones que pugnan por la representación de los trabajadores y trabajadoras, en momentos de alta conflictividad en la Salud, tenemos en la parte pública médicos en blanco, donde se respetan condiciones de trabajo, más allá de los problemas que persisten. En el sector privado no hay nada, los médicos carecemos de aguinaldo y vacaciones pagas, el salario es en negro y las empresas de salud cometen claramente fraude laboral. Estamos hablando de grandes empresas de salud, de clínicas y sanatorios de renombre. 

-¿Y a esos trabajadores quién los ampara?

-Carecen de representación. En Córdoba estamos avanzados en la obtención de la personería gremial (tenemos la inscripción) para actuar frente al sector privado. La idea es avanzar para alcanzar la representación gremial del sector privado, donde nadie ampara a los médicos y médicas y los empresarios hacen lo que quieren. Ahí discutiríamos con las patronales oligopólicas del sistema privado. Preguntaremos a los empresarios cuántos médicos hay en el sanatorio y cómo se determina su salario. Los profesionales que trabajan en clínica médica o pediatría son los más pauperizados y empezaríamos la negociación, exigiendo el aumento de los pagos por horas, gestionando para que sean registrados los médicos. Que puedan acceder a una jubilación, que las patronales hagan los aportes previsionales como lo establece la ley.

-El trabajador médico en la actividad privada, ¿no cuenta con convenio colectivo?

-No cuenta con nada, no tiene ninguna referencia para su salario. Está muy concentrado el negocio de la salud privada, la mayoría de los médicos están con monotributo, no hay un salario preestablecido, todo se rige en función de la productividad.

Es la genialidad del sistema mercantil liberal, atendés 200 pacientes y cobrás como tal; pero si te enfermás, tenés algún problema familiar, y en vez de 200 tenés 10 pacientes, bueno, cobrás una miseria. Se abusan de los médicos jóvenes y de la falta de conciencia sindical de los profesionales. Y el problema es fundamentalmente sobre la consulta, que es nuestro salario, del que vive el médico clínico o el pediatra, es decir todo aquel profesional que no vive de la actividad de práctica, de cirugías, que son más del 50 por ciento de los médicos.

-Un sector totalmente desregulado…

-No hay ningún tipo de convenio colectivo, los acuerdos son individuales, en negro, y no entiendo cómo no interviene la AFIP, por cuanto estamos frente a una estafa laboral. Por eso se hacen millonarios los empresarios, porque no cuentan con ningún tipo de regulación, un salario de referencia para los trabajadores médicos, entonces hacen lo que se les da la gana en algo tan importante como la salud.
Un médico joven, para reunir un sueldo aceptable, debe hacer dos guardias por semana y trabajar 12 horas por día, para llegar a 200 o 250 mil pesos mensuales. No cuentan con ART, ni aportes previsionales. El ejemplo más palpable está en los médicos residentes. 

-¿Cómo es la situación en las obras sociales?

- Muchas obras sociales ponen a los médicos en blanco. Y eso es muy importante para nosotros como trabajadores, porque te permite, al terminar la profesión, no quedar al desnudo en tanto se hicieron aportes jubilatorios. Las obras sociales sindicales aparecen en la década del setenta y abrieron un nuevo escenario, surgieron también las obras sociales provinciales (en Córdoba el Apross) o las nacionales como el PAMI. Los privados fueron en todo este tiempo sacándole recursos a las obras sociales y a partir de los noventa el negocio está muy concentrado. 

El sistema es perverso, y acentúa el enriquecimiento de empresarios. Se ha generado otra situación: el plus. Esa diferencia la cobran las empresas, no el médico, y es consecuencia del gerenciamiento que llevan adelante las obras sociales. Y la prepaga, que reciben parte de los salarios de los trabajadores mejor pagos. Que no son baratas, con un promedio por persona de 20 mil pesos para arriba. Los privados le fueron sacando dinero a las obras sociales. 


El “gerenciamiento”, una salida común de las obras sociales

Las dificultades para administrar las obras sociales llevan a muchos sindicatos a apelar al gerenciamiento de las mismas (se terceriza su administración). “Es una cadena entre las prepagas y el gerenciamiento. Producen un vaciamiento de las obras sociales. Con el fin de ordenar los ingresos y los recursos, se cae en las gerenciadoras y éstas qué hacen, reducen sus costos, achican el gasto en salud, es decir reducen sus prestaciones”. 

El punto es que estamos hablando nada menos que de la salud de la población, con recursos proveniente de los trabajadores y trabajadoras a quienes se les aplican los descuentos mensualmente.  “En la salud no es lo mismo que en una fábrica de caramelos, se ha desvirtuado aquel concepto peronista del Sistema Nacional Integrado de Salud, que garantizaba en los más recónditos lugares del país un servicio digno y una carrera para los profesionales. Las prepagas actúan como tales o como gerenciadoras y crece la precarización de los médicos, que la sufre el último eslabón, los pacientes”, abundó el dirigente médico.


La representación del sector salud

AMRA Córdoba, por ser una entidad gremial confederada, se integró a la CGT Regional recientemente normalizada por la CGT nacional. “En la CGT Regional tenemos la Secretaría de Salud y asumiremos plenamente todos los cargos el 30 de marzo, en un plenario que se hará en Camioneros o en la sede de la UOM”, amplió Zárate.

“La representatividad en la discusión de los empleados públicos la tiene el SEP, de eso no hay dudas. Pasa que ha perdido ascendencia en las bases de los equipos de salud y han crecido otras organizaciones, como UTS o ATE. Nosotros hemos pedido en su momento intervenir, con la representación de los médicos a través de nuestro sindicato, y eso tal vez hubiera contribuido a descomprimir la situación”.

Y preguntamos a Hugo Zárate sobre el rol del Consejo Médico: “Sólo controla la matrícula y si estás con la cuota al día. Es una entidad deontológica, no tiene ninguna función de índole gremial”.  

 

  

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