Un amigo aseguró que Thomsen atacó a Fernando con "intención de matar"

A partir de la lectura de una declaración suya, el joven señaló que uno de los agresores "de rodete", arengaba diciendo "negro de mierda".
Juicio por Fernando Baéz Sosa by Télam
Para lo que resta de esta jornada judicial se espera que declaren también efectivos policiales. Foto: Télam

Uno de los amigos que veraneaba en Villa Gesell con Fernando Báez Sosa aseguró que vio cuando el rugbier Máximo Thomsen atacó al joven de una patada "con odio, con brutalidad y con intención de matar", mientras que otros "arengaban diciendo 'negro de mierda'".

En el inicio de su declaración ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) 1 de Dolores, Luciano Bonamaison aseguró que se trató de "una especie de emboscada", que los agresores "eran siete u ocho" y que afuera del boliche "Le Brique" "buscaban directamente a Fernando".

A partir de la lectura de una declaración suya durante la instrucción, el joven señaló que uno de los agresores "de rodete", arengaba diciendo "negro de mierda".

Ante una serie de preguntas del defensor Hugo Tomei, el abogado que representa a los padres de la víctima, Fernando Burlando, dijo que el tono empleado era "una barbaridad" y que estaba "amenazando" al testigo, razón por la cual la presidenta del tribunal, María Claudia Castro, pidió al abogado que "modere el interrogatorio".

Declaró otro amigo e identificó a los imputados

Luego declaró Juan Manuel Pereyra Rozas, otro de los amigos que veraneaba con la víctima, quien dijo que no podía precisar quiénes atacaron a Fernando, pero sí identificó a Luciano Pertossi como el imputado que lo golpeó a él mismo y a otro amigo, Tomás D'Alessandro, dentro del boliche, y que lo "incitaba a pelear".

Aseguró además que él también fue agredido afuera de "Le Brique", "desde atrás", sin poder ver quién lo había golpeado.

Antes, otro amigo de ellos, Franco Cervera, dijo que no vio quién le pegó a Fernando, aunque identificó a Ayrton Viollaz entre los agresores y como quien "arengaba" al resto.

Habló el jefe de seguridad del boliche

Tras cerrar la ronda de testimonios de amigos, se sentó ante el TOC 1 el jefe de seguridad del boliche, Alejandro "Chiqui" Muñoz, quien fue testigo del ataque.

Aseguró que uno de los imputados que utilizaba "rodete" fue quien pateó "en la cabeza" a Fernando y que desde ese momento "no se levantó nunca más", pese a lo cual otros agresores "le siguieron pegando". "Se turnaban para pegarle", describió el empleado de seguridad.

Christian Gómez, quien se desempeñaba en Le Brique como guardia de seguridad, señaló que "Nunca ví nada igual, era saña", en referencia a la agresión que sufrió Báez Sosa en enero de 2020 en ese local Le Brique de Villa Gesell.

"(Maximilano) Thomsen estaba totalmente sacado", subrayó Gómez al recordar el hecho, con algunos incidentes que ya se habían producido dentro del boliche.

También señaló a Matías Benicelli, otro de los acusados, quien "le pegaba a todo aquel que no era de su grupo", por lo que procedió a sacarlo del lugar, a pesar de la advertencia de Thomsen para que no se lo llevara.

En el mismo sentido se expresó su Fabián Ávila, otro de los hombres de seguridad que estaba en Le Brique aquella noche fatídica.

En tanto, también testificó el policía Maximiliano Rosso Suárez, quien le había realizado las primeras maniobras de reanimación a Báez Sosa cuando llegó al lugar.

Rosso Suárez, quien en ese momento se desempeñaba en la Infantería de la Policía Bonaerense, indicó que "ví a un chico en el piso, rodeado por gente y otros que gritaban. Pregunté qué había pasado y me dijeron que hubo una pelea", y añadió que al acercarse al cuerpo de Fernando "vi que no se movía, no tenía pulso".

Otro de los testigos, el custodio Fabián Ávila, relató que en el origen de la pelea, en el interior de la disco, Fernando Báez Sosa y Thomsen pelearon, y que el primero llegó a pegarle una trompada en el abdomen el rugbier.

"Paso en medio de la gente y lo veo a Fernando y a uno de los chicos que se estaban peleando. Agarro a uno de los rugbiers de pantalón corto, y Fernando le pega una piña en el estómago".

El custodio aseguro que intentó separar a los dos jóvenes, se cayó al piso con Thomsen y luego se encargó de sacar a Fernando del boliche, mientras sus compañeros hicieron lo propio con el rugbier.

"No existe actitud más miserable que acusar a un inocente", dijo Burlando

Fernando Burlando, el abogado que representa a los padres de Fernando Báez Sosa, manifestó que "no existe actitud más miserable en la vida que acusar a un inocente y privarlo de su libertad", al referirse a la falsa incriminación del remero Pablo Ventura por parte de los rugbiers imputados de homicidio.

"Estoy a muy corto tiempo de empezar a insultar a todo el mundo. ¿De qué se ríen hijos de puta? No se pueden reír de nada", aseveró Burlando luego de la declaración de Ventura, cuando los medios le preguntaron si en la audiencia algunos de los acusados comenzaron a reírse.

En ese sentido, el abogado lanzó: "A pesar de que se rían de una cuestión que no tiene que ver con el juicio, en este templo que es la sala de audiencias además están los padres de Fernando, no pueden hacerlo. Si hicieron eso, son unos reverendos hijos de puta".

Antes del comienzo de la tercera jornada de debate en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores, el letrado había asegurado que el remero "fue acusado injustamente".

Fuente: Télam y NA

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