Economía Circular: las cooperativas son la base del reciclaje en Córdoba

Ed Impresa 04/11/2022 Por Miriam Campos
Actualmente hay unas 43 cooperativas que sostienen la base del circuito del reciclaje en la provincia; de ese total más del 50% están ancladas en Córdoba capital.
25-11 -2021  ECOFEM-15
(Foto: ECOFEM)

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 MEDIO AMBIENTE 

“Muchas veces cuando uno separa los desechos se da cuenta también de lo que verdaderamente está consumiendo. Uno se puede dar cuenta si vive de ultra procesados o si está consumiendo mucho alcohol, por ejemplo. Es darse cuenta y analizar conscientemente los consumos propios, para tomar o no decisiones o acciones después”, dice a La Nueva Mañana sobre la acción de reciclar Celina Amato, doctora en Ciencias Económicas, investigadora del Conicet y quien desde hace casi 15 años trabaja en temas de Economía Circular. 

Este año, Amato y su equipo de investigación compuesto por Mónica Buraschi, María Florencia Peretti y Sofía González, que trabajan en el Instituto de Administración la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), están pronto a publicar un libro sobre el mapeo de las cadenas de valor de los materiales reciclables en la Ciudad de Córdoba: es decir, cómo se organizan todas las actividades y los actores sobre los materiales que reciclan acá. Una actividad que, entre otros actores, involucra fuertemente a unas 23 cooperativas de reciclaje en la capital provincial (sobre un total de 43 en todo el territorio) y pese a que es complejo determinar un número preciso, se estima que en este circuito de trabajo están vinculadas en la Ciudad alrededor de unas 3.000 personas. 

Un lugar central, pero vulnerable

La investigación fue impulsada para brindar asistencia técnica al ente BioCórdoba, con un diagnóstico de la cadena de valor en Córdoba de los materiales que se reciclan. Estudiar la dinámica del circuito de reciclaje local, dado que hasta el momento, más allá de algunos relevamientos no se habían desarrollo trabajos científicos sobre el impacto de este tipo de actividades. La investigadora cuenta que de los datos analizados se puede establecer que las organizaciones cooperativas son la base del reciclaje en Córdoba capital: “Diría que no sólo acá, sino en casi todas las ciudades de Argentina y en toda la región porque el movimiento cooperativista de reciclaje es un movimiento que tiene un acento latinoamericano bastante fuerte, de hecho hay iniciativas regionales relacionadas a eso”, dice.

“Tuvimos que hacer un esfuerzo en tratar de enumerarlas porque hay toda una cuestión legal detrás de esas cooperativas, muchas están inscriptas como cooperativas de trabajo, por ejemplo, y no como cooperativas de reciclaje porque no existe la figura como tal, hay algunas que ni siquiera están inscriptas, hay otras que son recuperadoras urbanas y se van juntando con otras para lograr ciertos beneficios”, dice Amato y destaca que las mismas funcionan en la Ciudad con distintas identidades. Algunas están más relacionadas a movimientos políticos, como el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), después hay cooperativas relacionadas con movimientos religiosos, asociadas a algunas iglesias, luego hay otras cooperativas, que funcionan como PYMES, más identificadas como pequeñas empresas. 

Ecosubastas, un empuje para el precio

En línea general, las cooperativas, pese a ser centrales en el circuito del reciclaje en la Ciudad, ocupan un lugar vulnerable en las relaciones de poder de toda la cadena de valor, ya que son las que reciben el menor precio porque “hay una gran cantidad de intermediarios en el proceso”.

Situación peor es la que vive la enorme cantidad de recuperadores no cooperativizados que son la gente que uno ve en las calles juntando cartón, papel, metal, con sus carros, sus niños, que sin dudas son el eslabón más expuesto de toda la cadena y “en Córdoba son muchos”.

Amato destaca en ese marco, que el impacto de las Ecosubastas de Córdoba Obras y Servicios (COYS) que maneja los Centros Verdes de la Ciudad -que tuvieron un gran crecimiento en el último tiempo-, ayudó en la regulación del precio del acopio de los materiales a reciclar. No todas las cooperativas que reciclan le venden sus materiales al municipio, pero las Ecosubastas ayudaron a lograr un valor mayor en el mercado.  Sin ir más lejos, los datos revelan que durante el 2021, los Centros Verdes de Córdoba aportaron ingresos por 20 millones de pesos a la economía local.  

En esa línea, el estudio revela -de acuerdo a la información registrada en los Centros Verdes-, que en el 2010 se recuperaron 1.277 toneladas de materiales para reciclar. Luego en 2018, unas 3.905 toneladas y en 2021 trepó a 3.136 toneladas por lo que “la cantidad de materiales para reciclar se ha triplicado en la última década”, dice Amato y agrega: “Hubo un impulso muy importante a la economía circular, sobre todo con la disposición de muchos puntos para que las personas puedan dejar sus materiales más a manos, no solo en los Centros Verdes. Así se ha podido triplicar la cantidad de esos materiales pero insisto que la verdadera cantidad de materiales recuperados no las conocemos realmente y para mi es, al menos, el doble que esa cantidad que podemos leer de los registros”. 

“Todos los materiales reciclables que normalmente el usuario común y corriente, no ambientalista, tira como basura, lo que conocemos como el enterramiento. Todo eso tiene un valor económico porque hay industrias detrás de eso, hay grandes empresas multinacionales instaladas en Argentina que necesitan de esos materiales para generar sus propios procesos productivos y sus productos, entonces la Municipalidad intervino a través de las Ecosubastas públicas, porque una de las cuestiones especiales de estas cadenas es que cuanto más volumen se genere es que se puede generar un mejor precio”, detalla la investigadora.

-¿Qué materiales son los que más se recuperan en Córdoba?

-Todo lo que es papel y cartón es casi el 40% de los materiales que se reciclan. Son el top, el número uno y es el material que más se junta por los recuperadores porque siempre tiene el mejor precio. Después le siguen los plásticos, el vidrio, la hojalata y el tetrapack, que son estos últimos en los que focalizamos el trabajo. La generalidad de esos materiales, es que en el caso del plástico tenemos industrias en Córdoba, hay dos empresas grandes en desarrollo sostenido pero con los plásticos hay un problema gigante porque una empresa que recicla plásticos, no puede reciclar todos los tipos de plásticos porque cada uno tiene su proceso específico por cuestiones físicas y químicas. Entonces es una situación muy complicada. Parecido sucede con el tetrapack, es un problema más grande aún porque si bien ha sido una solución para la industria alimenticia en el tema de conservación de alimentos, no lo es a nivel ambiental. Este material tiene distintas capas donde se tiene papel, aluminio y plástico. En argentina hay solo una empresa que divide esos materiales pero, por ejemplo, no tenemos nosotros acá. 

-Quizás lo mejor es considerar no consumir lo que resulta difícil reciclar acá.

-Yo soy ambientalista desde hace mucho tiempo y me enojo cuando voy a la góndola y veo que me sacaron las arvejas en latas y ahora ponen las que vienen en tetrapack. Obviamente no compro, este material ha sido una solución para la industria alimenticia y ahí no hay competencia porque no hay regulación que le obligue a los productores a hacerse cargos de sus envases. E decir que extiendan la responsabilidad de los productores. Entonces al productor le da lo mismo ponerlo en uno u otro envase. Si existiera esa legislación no le daría lo mismo porque tendría que hacerse cargo del tetrapack que es difícil de reciclar. 

-Sobre la actitud social de separar los desechos, ¿qué hace falta?

Yo celebro el reciclaje, que tengamos cada vez mayor cantidad de materiales que se junten  que se les de otra vida útil, que existan estas industrias asociadas, que se generen ecosistemas de la economía circular pero cuando yo me pongo en crítica de la Economía Circular, el reciclaje es lo peor que nos puede pasar porque no podemos estar generando residuos como los generamos. Y eso a largo plazo se soluciona con educación, yo no le veo otra salida. En el mediano y corto plazo, sí suma mucho toda la sensibilización que se pueda realizar, e informar a la sociedad, no que tiene que reciclar por reciclar sino que existe un montón de impactos económicos  y sociales con respecto a eso. Muchas veces no se sabe que hay una industria detrás de todo ese material en el cual le envuelven a una persona su delivery, que en realidad viene de la industria del reciclaje. Para mi lo ambiental es más importante, pero creo que para sensibilizar a gran parte de la comunidad, aparte de lo ambiental hay que mostrarles que también existen  otros aspectos relacionados con la generación de empleos. La economía circular, genera un montón de empleos, no es conocido por el normal de la gente y en eso sí son las organizaciones públicas, las empresas las que pueden trabajar en el corto y mediano plazo, para ir generando cambios.

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