Pese a los anuncios de crisis continúa la migración argentina a la Unión Europea

Ed Impresa 01/09/2022 Por Flavio Colazo
Numerosos compatriotas migran al Viejo Continente en momentos en que varios de los países más importantes de la Unión Europea (UE) inician un período de ajuste, conflictividad y recesión.
Macron © NA
“Estamos viviendo el fin de la abundancia fácil de bienes y recursos, y de cierta despreocupación”, aseguró el presidente francés Emmanuel Macron. (Foto: NA)

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Especial para La Nueva Mañana

Como si se estuvieran reproduciendo las viejas palabras de Churchill a los británicos –“solo puedo prometerles sangre, sudor y lágrimas”- los titulares de los principales periódicos, revistas y demás publicaciones gráficas -al igual  que numerosos zócalos televisivos- de países de la talla de Francia, Alemania, España o Italia vienen anunciando desde hace algunas semanas  el ingreso -de cada uno de esos países- a un muy próximo futuro que acarreará  grandes pérdidas en el estado de bienestar alcanzado, a través de los años, por los pueblos de esos estados nacionales. Aún con ese panorama desalentador hay un sector de la población argentina que aún continúa viendo en aquellos países la posibilidad de mejorar su calidad de vida.


El fin de las vacas gordas

Los líderes de las naciones más importantes de la UE –Alemania, Italia, Francia y España- están avisando hacia el interior de sus respectivos países  -y de la UE-  y al resto del mundo que, debido a las desfavorables condiciones actuales presentes en el viejo continente, sus países se aprestan a afrontar un periodo indeterminado de restricciones económicas que afectarán  la calidad de vida de sus ciudadanos. Las condiciones adversas que señalan los diversos jefes de gobierno son las ya sabidas:  impensada elevada inflación en la Eurozona (9,1 % interanual), restricción comercial (parte por la irrupción en el siglo XXI de nuevos actores como China y Rusia), la guerra que tiene lugar en territorio ucraniano (con su correlato de crisis energética y alimenticia, lo que lleva a un fuerte incremento en los precios de las 2 áreas), y las diversas catástrofes producto del cambio climático (sequías, incendios e inundaciones entre otros). Este inicio de un tiempo menguante en cuanto a la prosperidad económica dentro de la UE se refleja en la prensa de cada una de las naciones aludidas.

Crisis en letras de molde

“Estamos viviendo el fin de la abundancia fácil de bienes y recursos, y de cierta despreocupación”: las siete palabras iniciales de esta expresión vertida por Emmanuel Macron -momentos antes de que el parlamento deba aprobar el presupuesto para el año 2023 - aparecieron en letras de molde en varios medios gráficos –y numerosos zócalos televisivos- franceses.  Luego, a esta primera expresión, le sucedió una segunda llamando a la población a realizar esfuerzos y sacrificios. La respuesta inmediata de los sindicatos franceses fue un pleno rechazo a que los trabajadores tengan que llevar adelante dichos sacrificios, y advirtieron que prontamente tendrán lugar marchas en reclamo de mejoras salariales que estén a la altura de la inflación y para limitar el aumento de precios –tal cual se apresta a suceder en España- ; también se presuponen protestas callejeras sobre  la intención del gobierno francés de reformar el sistema de jubilaciones y pensiones. En lo referente a la energía que necesita Francia -para su producción y consumo hogareño- Rusia ha anunciado pocos días atrás que –por desavenencias comerciales- Gazprom (el gigante gasífero ruso) recortará aún más el envió de gas a Francia. Mientras tanto Alemania, en lo concerniente a la energía, se presenta envuelta en debates internos y externos (hacia el interior de UE).  

Los principales reproches que le llegan al Canciller Olaf Scholtz son a cuenta de una cierta actitud ambigua para con Rusia y Ucrania; porque, al mismo tiempo que promete reiteradamente el envió de suministros (bélicos, alimenticios, sanitarios y otros) hacia Ucrania, dichos envíos son postergados una y otra vez. Por otro lado, igualmente ambigua es la actitud de Alemania para con la administración rusa y sus ciudadanos (por ejemplo en lo referente a los visados de ciudadanos rusos). La gran dependencia de Alemania del gas ruso pareciera tener maniatado al Canciller impidiéndole mayor firmeza en un accionar alineado plenamente con la UE, la OTAN y los EEUU. Por otro lado Scholtz ha reclamado hacia el interior de la UE para que se modifiquen protocolos y estatus en lo referente a la capacidad de veto de algunos países miembros. Esto es porque Scholtz sospecha ciertas actitudes de algunos países de la UE al momento de vetar iniciativas provenientes desde, por ejemplo, Alemania. 

España ofrece más de 100 mil puestos de trabajo

Por su parte, en España se escuchan voces como las de las Pymes nucleadas en Cepyme –presidida por Gerardo Cuerva- expresando la imposibilidad de muchas de ellas de continuar en actividad -y/o previendo cierres temporales- a causa del gran incremento en los valores de la energía (lo que en Argentina se denominaría “tarifazo”). Según Gerardo Cuerva, abundan ejemplos de empresas que en 2021 pagaban facturas de 1.200 euros y –por el mismo consumo-  hoy pagan cerca de 10.000 euros. A este panorama se le suma el reciente reconocimiento estadístico oficial respecto a la pérdida de poder adquisitivo del salario en el sector trabajador. Según fuentes oficiales españolas en el último año el costo de vida ha aumentado un 10% y los salarios un 2,5%. Tratando de lograr hacerse de mano de obra dispuesta y que vea aún en los salarios españoles mejoras económicas y sociales sustanciales respecto a ambas condiciones en su país de origen, el gobierno español ha aligerado los trámites para lograr la ciudadanía aquellos descendientes de padres y abuelos españoles; dicha medida, sobra decirlo, juega muy favorablemente para aquellos argentinos deseosos de ir a probar suerte en el país ibérico. Según Cepyme, España tiene un total de 109.056 puestos de trabajo sin ocupar. El caso de Italia presenta grandes similitudes con las situaciones descriptas en los tres anteriores países presentes en este apartado.

Hacia el fuego, como las mariposas 

Paradójicamente, mientras los mandatarios europeos señalados advierten sobre la desmejora general que deben a empezar a transitar los habitantes de sus países, un sector de la población argentina (mayoritariamente el joven) emprende, ensoñado, el camino hacia los que podrían denominarse “países de la champions” de la UE  -Alemania, Francia, España e Italia- . Sucede que, como explica una joven treintañera en una reciente entrevista: “Las oportunidades están…, desde que llegué a España nunca me faltó trabajo, nunca me faltó una casa y nunca estuve sola…, siempre pude establecer vínculos”, dice desde España María Eugenia Ferreras, una argentina de 32 años, pero al mismo tiempo aclara que: “…no es que he podido viajar todo el tiempo y ahorrar mil euros por mes; no es tan sencillo”. Ejemplos como este publicado por uno de los sitios de noticias argentinos más visitados se replican en otros – y de boca en boca, o de red en red- y alientan a otros jóvenes compatriotas a emprender el viaje en busca de sus destinos. Pareciera ser que pese a las dificultades presentes en los países centrales de la UE, los argentinos que lleguen allí encontraran rápidamente contención en otros connacionales que ya viven la experiencia de un cambio voluntario de territorio para vivir sus presentes y emprender sus futuros. 

 

La Nueva Mañana - Edición Impresa 274

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