El Gobierno logra acuerdos para aumentar las exportaciones de energía

Ed Impresa 02/09/2022 Por Facundo Piai
YPF selló un convenio con una empresa del Sudeste Asiático para ampliar la producción de gas natural licuado, y la gigante china BYD explotará 50.000 toneladas de litio en dos años.
Ed 274 © Pito Campos
(Ilustración: Daniel "Pito" Campos)

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Especial para La Nueva Mañana

EN UN ESCENARIO DE CRISIS ENERGÉTICA GLOBAL

“La Argentina puede abastecer de energía al mundo y alimentarlo para poder ayudar a la recuperación y hacer crecer a su propia economía”. La frase podría adjudicársele a un mandatario criollo que pretende promocionar la potencialidad del país en busca de inversiones. Pero, curiosamente, pertenece a Marc Stanley, embajador de Estados Unidos en la Argentina, quien, frente a dirigentes políticos, sindicalistas y empresarios, enfatizó sobre las oportunidades que se abren por la guerra en Ucrania para los productores de energía. Para el oriundo de Texas, epicentro del comercio hidrocarburífero mundial, Vaca Muerta tiene “un potencial para atraer inversiones adicionales desde los Estados Unidos”. Una declaración de principios respecto a los objetivos de su embajada.

Sin embargo, las novedades sobre el yacimiento Vaca Muerta no tienen a los Estados Unidos como protagonistas. Curiosamente, tampoco China, la otra potencia que amenaza la hegemonía global yanqui tiene centralidad en las noticias que llegan desde la cuenca neuquina. Allí, la petrolera YPF selló un acuerdo con una empresa del Sudeste Asiático para ampliar la producción de gas natural licuado. Se trata de la hidrocarburífera Petronas, también conducida por el Estado. La compañía de Malasia se destaca por ser una de las principales productoras y exportadoras de gas natural licuado (GNL) del mundo.

En busca del tiempo perdido

La Argentina tiene una particularidad: cuenta con los recursos naturales para autoabastecerse de gas durante el pico invernal y, asimismo, destina muchos dólares para importarlo. Parece un sinsentido, máxime cuando hay una escasez de divisas y las reservas del Banco Central languidecen. Es la necesidad de infraestructura la causa de este sinsentido. La falta de gasoductos que faciliten el transporte del hidrocarburo por toda la geografía nacional dificulta el autoabastecimiento y exportación de este bien. Consecuentemente, esta carencia afecta los niveles producidos porque nadie invierte en lo que no podrá transportar y comercializar.

En efecto, durante los meses de mayor consumo de gas, la demanda de los hogares, industrias y centrales eléctricas, se satisface con importaciones de gas boliviano, barcos de GNL, entre otros combustibles. El valor de estos energéticos se disparó consecuencia de la guerra Rusia-Ucrania, costándole a la Argentina más de 3 mil millones de dólares estas importaciones. Erogaciones que terminan por presionar sobre el tipo de cambio. frente a este panorama negro, el acuerdo con la hidrocarburífera malaya adquiere total centralidad en la agenda económica.

De importar a exportar GNL

La alianza estratégica entre la petrolera fundada por Hipólito Yrigoyen en 1922 y Petronas apuesta a que la Argentina mute de importar GNL a exportarlo, en un contexto en donde su demanda mundial crecerá, estiman. El acuerdo apunta a incrementar la producción gasífera en Vaca Muerta, su traslado y almacenamiento en planta para, luego, poder abastecer a los buques. Por tanto, la inversión para ampliar la capacidad productiva, el gasoducto hasta la costa atlántica y el levantamiento de la planta demandará unos 40 mil millones de dólares. Aún faltan precisiones respecto a cómo financiará su parte la petrolera de bandera. 

Los más optimistas sostienen que una vez materializado el proyecto se generaría la capacidad instalada para exportar más de 400 buques metaneros al año. Este no es el único proyecto en el que se embarca YPF para trocar la importación de 22 barcos de GNL (cifras de este año) por autoabastecimiento energético. Desde Río Negro, otra provincia parada sobre el yacimiento Vaca Muerta, también buscan construir un oleoducto para exportar petróleo desde la costa rionegrina. “Este proyecto es para hacerlo ahora, no es a largo plazo, y demandará una inversión de más de 1200 millones de dólares”, dijo el Ceo de YPF Pablo González, según el portal especializado Econojournal.

La iniciativa de la petrolera ya consiguió el aval regulatorio de los legisladores rionegrinos para dar curso a “una de las obras fundacionales del nuevo orden económico”, según comentó el presidente de la compañía en un zoom.  En la actualidad se están iniciando las gestiones de compra de materiales, mientras que para marzo del año próximo se prevé el inicio de las obras. A partir del 2025, fecha en que finalizarían la faena, por la terminal portuaria de Punta Colorada se exportará “el mayor volumen de crudo del país”, afirman desde la mayor petrolera del país.

Al igual que en el proyecto anterior, las principales dudas están puestas en el financiamiento de las obras, teniendo en cuenta que la economía está fuertemente endeudada y el Banco Central sin reservas. Portales especializados sugieren que podría financiarse con participación de las empresas que participen sobre ventas futuras a cambio del capital para comenzar. Ese no es único aspecto inquietante. También hay dudas respecto a la capacidad de los proveedores de abastecer la demanda de esta obra, que se realizaría en simultáneo con el gasoducto Néstor Kirchner y otros oleoductos.

Por su parte, no pocas empresas metalúrgicas cordobesas esperan que estos proyectos generen “derrame para los proveedores nacionales”. Desde el Clúster Industrial de Petróleo mediterráneo piden “reglas de juego claras, continuidad y apoyo para las empresas que pueden proveer este desarrollo”. Son más de 200 las empresas que ya proveen de diferentes elementos (bombas, piezas tungsteno, sistema de tanques, etc.)  a las petroleras que extraen petróleo y gas en el yacimiento de Vaca Muerta, y minerales en el norte y la Cordillera.  

El aporte del triángulo del litio a la transición energética

Por fuera de los combustibles fósiles, Argentina también presenta un gran potencial en el desarrollo de las energías menos contaminantes. El Servicio Geológico de los Estados Unidos estima que hay 870 mil hectáreas disponibles para la explotación de litio en el país. Las mismas se encuentran distribuidas en los salares de: Catamarca, Salta y Jujuy. La descarbonización de la matriz productiva de los países más contaminantes y la generación de baterías eléctricas para ese propósito hacen de este metal un bien preciado. Además, su precio está en fase alcista al elevarse un 500% en poco tiempo.

En consecuencia, el principal productor de baterías de litio del mundo apuesta a garantizar su acceso a ese bien en la región. Se trata de China, desde donde decenas de automotrices producen gran parte de los autos eléctricos del mercado mundial. Al punto que Tesla, la empresa del twittero Elon Musk que hegemonizaba el mercado (también produce desde Shanghái), fue desplazada por la china BYD como la compañía que más eléctricos e híbridos vendió durante el primer semestre del 2022. Recientemente el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, cerró un acuerdo con la minera china JinYuan para industrializar la cadena de valor del litio en esa provincia. 

La empresa china tiene previsto para los próximos dos años alcanzar una producción total de 50.000 toneladas en la Argentina. Se prevé que esto equivaldría a exportaciones por un total de 3.500 millones de dólares, señala la agencia Télam. No se trata de la única compañía de la República Popular China operando en el litio argentino, hace algunos meses la empresa Zangge adquirió las acciones de una minera canadiense y con ello los derechos para explotar el lago salado Laguna Verde, de acuerdo a la agencia de noticias Yicai Global con sede en Shangai.
Asimismo, la puesta en marcha de una empresa estatal minera bajo la órbita de YPF para explotar el litio también ronda en la agenda del gobierno nacional.

 Además de los alimentos en donde hay alta competitividad externa, Argentina tiene la oportunidad de explotar combustibles, y minerales claves para la transición energética en asociación con los principales demandantes del mercado mundial (países de Asia y medio oriente). La pandemia, la guerra y una economía global deprimida ponen en crisis el modelo de producción descentralizado. En efecto hay condiciones propicias para el desarrollo de cadenas de valor integradas dentro del territorio nacional. Resta ver si la dirigencia política toda está a la altura para aprovecharlo y las capacidades de nuestra burguesía nacional frente a la oportunidad.

 

La Nueva Mañana - Edición Impresa 274

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