Córdoba circular: una matriz energética verde que empuja desde el interior

Ed Impresa 01/07/2022 Por Soledad Soler
Una docena de empresas, cooperativas y entidades productivas suscribieron un convenio para sumar 20 nuevas plantas de biocombustible en territorio cordobés.
Chilcas
El Establecimiento “Las Chilcas”, de Río Seco, se sumará a la producción de biodiésel.

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Especial para La Nueva Mañana

Sobre la Ruta Nacional 9 Km 868, entre las localidades de Rayo Cortado y Villa de María de Río Seco, una pyme agropecuaria familiar pone en marcha su primera destiladora de etanol. Es 2016, y se trata de una apuesta ambiciosa, convertir en bioetanol los desechos y subproductos agrícolas. 

“Comenzamos con los biocombustibles y nos demostró los beneficios de apostar a una economía circular. Empezamos a tener ahorros ocultos, que los empezamos a ver cuando nos metimos en esto, a observar los beneficios de mejorar el impacto ambiental de la empresa”, cuenta Andrés Aguilar, empresario del Establecimiento Las Chilcas. 

A partir de un convenio con Porta Hnos. instalaron una destiladora de alcohol. Con eso “alimentamos un biodigestor que genera biogas. Ese biodigestor se alimenta de los residuos y subproductos de las otras unidades de negocio y que son un problema ambiental en sí mismo: el purín de cerdo, el estiércol bovino y porcino”, detalla Aguilar.

El esquema que describe Aguilar es la aplicación en la práctica del concepto de economía circular. La economía circular apunta a modificar los modos de producción y consumo. Frente a la economía lineal de extracción, producción, consumo y desperdicio, la economía circular alienta el flujo constante, en la que los residuos puedan ser reutilizados como recursos para retroalimentar al sistema productivo, agregando valor en origen.

Hoy Las Chilcas produce 500 mil litros de bioetanol por mes y es una de las 12 entidades que firmaron un convenio con el Gobierno provincial para fortalecer y desarrollar 20 plantas de biodiésel en Córdoba. “La Provincia está invirtiendo 1.000 millones de pesos para que tengamos como testigo a estas plantas de producción, que nos permitirán llegar hacia finales del año que viene a 20 millones de litros de biodiésel y generar otros 1.500 puestos de trabajo”, anunció el gobernador Juan Schiaretti.

Schiaretti Biodiesel
El gobernador Schiaretti durante la presentación de 20 nuevas plantas para la producción de Biodiésel.

Las cooperativas, representadas por las federaciones de cooperativas de energía y servicios públicos FACE y Fecescor, también suscribieron a este convenio, con la meta de fortalecer el desarrollo local y regional de biocombustible. “Para nosotros es un desafío importante y hemos aceptado la invitación a integrarnos a la producción de biodiésel en la provincia e intentar proyectar en las estructuras de nuestro propio consumo este combustible”, indicó Omar Marro, presidente de FACE Córdoba. Marro reconoció que la producción de biocombustibles es “una estrategia para agregar valor a las producciones primarias, principalmente la soja”. 

En relación al agregado de valor en origen, desde el establecimiento Las Chilcas tienen claro que la producción y autoconsumo de biodiésel habilita nuevas oportunidades. “Por la distancia que tenemos en el norte de Córdoba en relación al puerto, cuando comercializamos maíz no tenemos solo el costo del flete desde el campo, sino también las comisiones de los exportadores”, explican. “A veces cuesta más el flete de traer el camión de vuelta que el producto que estás comercializando. Esos costos ocultos de comercialización los evitamos teniendo toda la cadena de maíz desarrollada dentro de la empresa”, detalla Aguilar.

Conciencia verde y soberanía energética

Frente a un escenario de creciente consumo de petróleo a nivel mundial, avanzar en soberanía energética se presenta casi como una estrategia de supervivencia en esta etapa del capitalismo, que se desarrolla entre las guerras por el crudo y una agenda climática imposible de ignorar.

En nuestro país, la huella de carbono es sensiblemente inferior a la de otros países como China o EE.UU., que concentran las mayores emisiones de CO2 a nivel mundial. Durante la última Cumbre por el Cambio Climático realizada en Glasgow, los países se comprometieron con un objetivo ambicioso y sensible: “la reducción del carbón como fuente de energía y la eliminación gradual de los subsidios ‘ineficientes’ a los combustibles fósiles”; dos aspectos que nunca antes se habían mencionado tan explícitamente en las conversaciones de las Naciones Unidas en materia de cambio climático, pese a que el petróleo, el carbón y el gas son los principales responsables del calentamiento global.

La Huella de Carbono (HC) es un instrumento que permite estimar las emisiones de gases efecto invernadero (GEI) emitidos por un individuo, organización, evento o producto (UK Carbon Trust). El cálculo consiste en recopilar los datos referentes a los consumos directos e indirectos de insumos materiales y energía, y traducirlos en emisiones de CO2. 

Lo cierto es que el consumo de combustibles fósiles no para de crecer. Según las proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en 2023 la demanda aumentará en 2,2 millones de barriles, frente a los 1,8 millones registrados en 2022. Con estos números, el consumo mundial de petróleo en 2023 alcanzaría los 101,6 millones de barriles diarios, según las estimaciones de la AIE.

El desarrollo de una matriz energética sostenible y menos dependiente de las grandes petroleras es una de las metas de los estados para el desarrollo. En Córdoba, con distintos matices, tanto el gobierno municipal como el provincial tomaron la agenda verde y pusieron en marcha distintas políticas que apuntan a fortalecer la economía circular, con foco en el desarrollo de las energías renovables y la sustentabilidad. 

El límite de corte, todo un tema

Desde 2021, Córdoba cuenta con el Programa de Autoconsumo de biodiésel 100% (BIOCBA), en el marco de la Ley 10.721 de Promoción y Desarrollo de la Producción y Consumo de Biocombustibles y Bioenergía de Córdoba. 

Con una inversión pública inicial de 500 millones de pesos, este programa promueve la autoproducción y autoconsumo de biodiésel en estado puro, sin mezclas con combustibles fósiles, elaborado en planta propia o de terceros, con los objetivos de industrializar las economías regionales; promover el agregado de valor a la producción agropecuaria de la provincia; fortalecer las cadenas productivas; fomentar la generación de fuentes de empleo de arraigo; disminuir la emisión de gases de efecto invernadero; reducir la huella de carbono y beneficiar de manera directa la salud por el reemplazo de combustibles fósiles.

A nivel nacional, en agosto de 2021 se sancionó la Ley 27.640 que tendrá vigencia hasta el año 2030 y establece los porcentajes de cortes para nafta y gasoil en relación con los distintos componentes que participan de su elaboración.  

En el caso de la nafta, pauta un mínimo obligatorio de 12% de bioetanol y una eventual reducción al 9%. Para el gasoil el corte mínimo del biodiésel será de un 5%, con una eventual reducción al 3%, mientras que para el caso de la caña de azúcar deberá contempla un mínimo de 6% de mezcla obligatoria.

Schiaretti insiste en la ampliación del corte de biodiésel, para “compensar el faltante de gasoil que hoy perjudica al sector productivo”. En esta línea, días atrás, diputados de Córdoba Federal presentaron el proyecto respectivo en el Congreso Nacional.

“Córdoba plantea que el corte de biocombustible llegue al 20% en la mezcla de las naftas”, expresó el mandatario provincial, a su vez reclamó que los vehículos con motores flex se autoricen en Argentina y puedan funcionar con esta mezcla.

 

 

LNM - Edición Impresa 264

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