Consumo problemático de drogas: “Se trata de acompañar, no de castigar”

Ed Impresa 24/06/2022 Por Miriam Campos
"El consumo no es algo aislado”, plantea la asociación civil "Programa del Sol" contra el discurso punitivista sobre el consumo de sustancias y pone el foco sobre la salud mental.
Drogas cuarentena
"El encierro generó un montón de cosas que nadie las pudo mirar y recién ahora se están haciendo sondeos". Foto: gentileza Colectivo de Reflexión sobre los Consumos

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SALUD MENTAL |

“Durante el inicio de la pandemia era tanta la urgencia -y en un primer momento era entendible-, que todo el presupuesto en Salud fue a coronavirus pero lamentablemente el resto de la salud también se descuidó”, dice Eugenia Decca, trabajadora social y parte del equipo del Programa del Sol, el centro de prevención y tratamiento para el consumo de drogas que brinda en la provincia asistencia a las personas que necesitan ayudan y acompañamiento terapéutico ante el consumo problemático de sustancias.

En Córdoba capital, la institución funciona en barrio General Bustos, una casona antigua sobre la calle Diagonal Ica, de la que el barrio poco sabe aunque el Programa lleva muchos años brindando desde ese espacio atención comunitaria. El equipo tiene alrededor de 15 profesionales que en la pandemia, pese a la caída de los financiamientos de la Provincia, siguió en pie sosteniendo el tratamiento de las personas que de un momento a otro se vieron limitadas en el acceso. Invisibilizadas aún más por la burocracia del sistema de Salud mientras se le daba forma a la modalidad virtual de las consultas.  

Entre marzo y julio de 2020, la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sendronar), cuyas becas posibilitan a las y los usuarios el acceso a un servicio de calidad  en el Programa del Sol, no reconoció ingresos a los tratamientos debido a que el trabajo dejó de ser presencial y desde el organismo, en ese momento, argumentaron que “no tenían cómo verificar que se estuvieran haciendo las consultas”, cuenta Decca y añade: “Todas las personas que ingresaron en esa época, fueron bancadas por la institución porque simplemente uno no puede darles la espalda y la verdad es que había gente que estaba estallada”. 

En ese contexto, algunas personas que necesitaban del tratamiento no solo no tenían acceso a la virtualidad sino que tampoco tenían acceso a un lugar íntimo para hablar cómodamente. De repente, la virtualidad hizo que el baño, el auto, la vereda, se convirtieran en espacios para la terapia.

Programa del Sol by LNM
El Programa del Sol brinda asistencia desde hace 25 años a personas con consumos problemáticos de sustencias. Foto: LNM

La importancia del financiamiento estatal no es trivial para espacios como esta asociación civil que tiene presencia en Córdoba desde 1997 tanto desde lo terapéutico como lo comunitario en territorio -donde se dan los espacios de formación y capacitaciones-, debido a que la subsistencia de las mismas garantiza el derecho de las personas a poder acceder y elegir qué tipo de servicio de salud desea más allá de sus condiciones socioeconómicas, tal como plantea la Ley de Salud Mental.

Es en esa línea que Decca plantea que con el avance de la pandemia y el aislamiento se podría haber pensado también desde una lógica de reducción de daños cómo mejorar la calidad de vida con algunas apuestas a la salud mental: “Me parece que faltó mirar más allá de la cuestión de la afectación física del coronavirus, ver también qué otras cosas estaba afectando el coronavirus y cómo podríamos mejorar la calidad de vida de estas personas que estaban en situación de encierro por el ASPO, sin laburo, viendo reducidos sus ingresos o que no tenían vínculos con nadie”. 

En algunas situaciones, quizás no había consumos problemáticos de sustancias pero el combo de lo que implicó la pandemia, de soledad, incertidumbre, angustia, pérdidas, “provocó que mucha gente que no tenía un consumo problemático, generara consumos que sí le trajeron problemas en su vida cotidiana”, explica la trabajadora social. 

En ese marco, la psicóloga y comunicadora social Paula Boccardi, también del equipo del Programa del Sol, agrega que todo lo que pasó, “fue bastante coherente por lo inesperado” ya que en general las políticas públicas dedican poco presupuesto a la salud y mucho menos a la salud mental, haya o no pandemia, más aún a los consumos problemáticos de sustancias. 

“Tuvo que pasar mucho tiempo y aparecer patologías bastantes complejas para que la gente empiece a decir, ‘acá hay una secuela psicológica de lo que pasó’. Le sucedió incluso a  personas con muchos privilegios y accesos a un montón de cosas, hay secuelas psicológicas en la actualidad. En el consumo también, así como en relación a la violencia de género”, explica Boccardi y agrega: “El encierro generó un montón de cosas que nadie las pudo mirar y recién ahora se están haciendo sondeos de eso que pasa”. 

Acompañar y no castigar  

Fundacion Sol
Este año el eje de la campaña está puesto en la despenalización del consumo de sustancias, "que no es lo mismo que legalización”, explica Decca. Foto: LNM

Este 26 de junio es el Día Internacional de Lucha Contra las Drogas, algo vinculado a la guerra contra el narcotráfico en Estados Unidos, pero en contrapartida en muchos países, sobre todo del continente latinoamericano, desde hace años se inició una campaña en contra de la política punitivista ante el consumo problemático de sustancias, llamada “Acompañe, no castigue” y de la cual el Programa del Sol es de las pocas instituciones locales que adhiere y plantea una mirada “más realista”, sobre el tema. 

“Este año el eje está puesto en la despenalización del consumo de sustancias, que no es lo mismo que legalización”, explica Decca y aporta que despenalizar es justamente no criminalizar a usuarios de sustancias porque desde el enfoque de salud “se trata de acompañar, no castigar”. 

“Es muy difícil socialmente poder pensar los consumos problemáticos de sustancias como problemas de salud mental”, explica Boccardi y añade que muchas veces, en los medios aparece la idea que alguien que tiene problemas de consumo no merece un tratamiento porque se plantea que es algo que tiene que ver con la voluntad. “Dejá de drogarte o bancatela”, dicen algunos ante una situación de consumo donde el prejuicio está a la orden. 

“El consumo es parte de la vida diaria de las personas, no se trata de algo aislado y no todos los consumos de sustancias son problemáticos. Cuando alguien hace un tratamiento es porque tiene un consumo problemático”, agrega la psicóloga Virginia Fdeil que integra también el equipo de trabajo que brinda asistencia desde el Programa del Sol y plantea que una de las cosas que falla es que no hay prevención sobre los consumos porque justamente “la información que se difunde muchas veces, no es correcta”.

“El eje de la mirada muchas veces está puesto en la sustancia y no en el contexto”, explican las profesionales y añaden que lo problemático, no es la cantidad de lo que se consuma sino el contexto de esa persona, en qué contexto tiene lugar ese consumo. Y allí es donde juega lo que se denomina “reducción de daños”, cuyo ejemplo más cercano se puede graficar con la campaña iniciada por el partido bonaerense de Morón que tomó notoriedad en abril pasado y despertó suspicacias con unos folletos donde se planteaban recomendaciones en caso del consumo de sustancias. 

“Nosotras acá trabajamos desde el enfoque de reducción de daños que es un poco lo que fue polémico de esos folletos, como se hace con otras sustancias como lo es el alcohol”, explica Fdeil e ilustra: “Cuando una persona bebe alcohol, las campañas de reducción de daño plantea, ‘si bebés, no manejes’, eso es una política de reducción de años, no dice ‘no bebas, no consumas’, sino ‘si vas a consumir alcohol, no hagas tal cosa’”. 

“Los conceptos que se usan a la hora de hablar de los consumos de sustancias o cómo se nombre la problemática  todavía tienen que ver con paradigmas que deberían haber quedado obsoletos y se siguen sosteniendo”, indica Fdeil y agrega que incluso está la Ley de Salud Mental, por un lado, que marca que los consumos problemáticos son tema de salud mental; y por otro, la Ley de Estupefacientes que plantea que no, que si una persona es atrapada consumiendo sustancias, debe ir preso. “Eso creo es hipocresía y falta de coherencia. También tiene una intención política claramente porque el consumo de sustancias mueve mucho dinero, muchísimos intereses políticos, económicos y trabajar la prevención no estaría siendo la prioridad”, cierra.


Consumos problemáticos de sustancia

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Las políticas públicas dedican poco presupuesto a la salud y mucho menos a la salud mental, haya o no pandemia, más aún a los consumos problemáticos de sustancias. Foto: gentileza Colectivo de Reflexión sobre los Consumos

Cuando se habla de un consumo problemático se habla de un consumo que a nivel de la vida cotidiana empieza a traer problemas, por lo menos, en cuatro espacios o cuatro dimensiones pero "está claro que todo esto hay que analizarlo en lo situacional y en relación a cada persona", aclaran las profesionales.

El primer aspecto se relaciona con los vínculos personales, con la familia, pareja, y que no necesariamente son episodios de gravedad, sino que pueden ser cosas pequeñas como discusiones relacionadas a ese consumo porque justamente,  ya está generando problemas en los vínculos.

Otra dimensión afecta a los vínculos secundarios, como el trabajo, el estudio o alguna otra actividad que haga la persona que tiene un consumo problemático. Ya no puede sostener esas responsabilidades o le cuesta y tampoco son necesariamente situaciones de gravedad, como perder el empleo sino que, por ejemplo, hay llegadas tarde, surgen  problemas de vínculo con las y los compañeros de trabajo, jefa, jefe, o ya no se rinde bien en el estudio.

El deterioro físico, la falta del cuidado personal, es otra dimensión, y por último, todo lo vinculado a lo legal empieza a tener presencia, no se trata solo de la posibilidad de ser detenido sino de situaciones donde por haber consumido, la Policía en vez de asistir haciendo de nexo con la guardia de un hospital, traslada a la persona a una comisaría. Ya que de momento, así funciona el sistema.

Para más información y consultas: https://programadelsol.com.ar/

 

 

 

LNM - Edición Impresa 264

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