Talleres, con saldo positivo tras clasificar a octavos en Libertadores

Ed Impresa 20/05/2022 Por Federico Jelic
La clasificación hace olvidar la magra cosecha en el torneo local. ¿Admitirá Fassi sus errores al armar el plantel para afrontar las fechas de la Copa Argentina?
Talleres festejo © prensa Talleres
Talleres dibuja una sonrisa en sus hinchas por la histórica clasificación a octavos de la Copa Libertadores. Foto: gentileza.

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¡Talleres dibuja una sonrisa en sus hinchas por la histórica obtención de la clasificación a octavos de final de la Copa Libertadores en Lima. De esta manera elimina cualquier balance con números en rojo desde la lupa deportiva, porque el torneo que fue prioridad para el proyecto deportivo terminó logrando los objetivos. Es decir, por más que haya sufrido humillaciones en el certamen local, desnudando la ausencia de recursos y evidenciando las limitaciones de plantel para afrontar dos competencias en simultáneo, quedar entre los 16 mejores equipos de Sudamérica representa el hito histórico más alto, por lo que todo valió la pena. Así lo entiende el hincha y sobre todo, así lo procesa el presidente Andrés Fassi, que hoy ríe desde su despacho con un equipo que fue de menor a mayor y que hoy celebra un registro inaudito por barrio Jardín.  Y la cartera del club también se muestra agradecida y complacida, a colación de este proceso. 

A decir verdad, Talleres no tenía equipo ni valores para ser protagonista en ambos torneos. Hubo fallas en la designación del reemplazante del DT Alexander Medina, con un Ángel Hoyos muy lejos de la realidad soñada y como consecuencia de ese paso en falso, la tabla de la Copa de la Liga Profesional lo muestra antepenúltimo. Y eso que levantó en los partidos finales, porque el desarrollo del certamen fue una tortura. 

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El presidente de Talleres, Andrés Fassi, no pudo contener la emoción ante un nuevo hito en Lima.

Más efectivo en la Libertadores

A la par figuraba el desafío internacional, tercera presencia de Talleres en la Libertadores y desde el vamos, ya se avizoraba que la preparación del plantel y los refuerzos adquiridos no figuraban a la talla del torneo. ¿El objetivo? Pasar de ronda, caso contrario, caer en el consuelo de la Copa Sudamericana. ¿Resultado final? Clasificación a octavos de final una fecha antes de la finalización. Sorprendiendo a propios y extraños, el albiazul remontó rendimiento y fue más efectivo en los partidos internacionales que en el torneo doméstico. Y por eso hoy festeja con más alivio que convicciones. Pero festeja.  

El plantel era corto. Se fueron valores como Carlos Auzqui, Nahuel Tenaglia, Juan Cruz Komar y una serie de lesiones (y desplantes) de Enzo Díaz, Michael Santos y Diego Valoyes dejaron muy desprotegido a la estructura. Hoyos no pudo colaborar con esa desidia. Y el acierto en el volantazo fue total de parte de Fassi: la llegada del desconocido Pedro Caixinha, completamente ignoto por estas latitudes, logró cambiar algo del chip y de la actitud del plantel para al menos terminar en algo no tan decoroso pero no último en el la Liga Profesional pero con objetivo cumplido en la Libertadores, que era en definitiva el verdadero objetivo institucional y deportivo. Se adaptó a la idiosincrasia del fútbol argentino, impuso su estilo y terminó cosechando reconocimiento en medio de una turbulencia que hasta algunos exagerados imaginaban con problemas del descenso en el futuro. Cuando la pelota no entra, todos eligen pensar mal, porque paciencia no es lo que abunda ni en las tribunas. Y en los escritorios, solamente a plazo fijo. 

Dos caras de la misma moneda

De todas maneras, de este error Fassi debe aprender: había escasez de recursos para afrontar dos campeonatos, más la Copa Argentina, y lo pagó. ¿Apostará ahora el presidente a jugadores de jerarquía como para seguir soñando y ser competitivo otra vez? En cuanto a los promedios, hay tiempo de recuperación y no hay problemas a corto plazo. La calculadora en barrio Jardín se encuentra más para multiplicar futuras ventas o ingresos por derechos de TV en la copa que en dividir coeficientes.  

En definitiva, las dos caras de la moneda, pero los réditos llegaron en la Libertadores, para seguir haciendo historia y soñar con un cruce favorable en octavos. La “manta corta” es un mal que afecta a muchos, pero si se subestima la situación otra vez, lo más probable es que se repita la desesperación y se deberá otra vez ir a buscar abrigo a la campaña de la frazada, con el malhumor persecutorio a todos lados. ¿Cambiará la estrategia? Los parámetros de Fassi son insondables e inescrutables… 

Caja llena, corazón contento 

Desde lo numérico claro está que no hay objeciones: por disputar la fase de grupos embolsó 1.800.000 dólares (600 mil dólares por cada partido) y por llegar a octavos de final, suma 1.050.000 dólares más. Acumula ya 4.650.000 dólares, que pesificados al dólar oficial llegan a 544.050 millones de pesos, equivalentes a cinco meses de giro ordinario del club, en un presupuesto que oscila los 120 millones de pesos. 


 
Diego Garay: “Disfruté como propio lo que nosotros no pudimos lograr” 

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Uno de los ídolos de Talleres, Diego Héctor Garay, fue protagonistade aquel equipo albiazul que en 2002 disputó la Copa Libertadores de América por primera vez. En esa oportunidad no hubo suerte y quedó eliminado en primera ronda. No obstante Garay entiende que la clasificación del equipo en Lima la vivió como propia y de paso sanar algo de aquella frustración. “Me puso muy feliz como ex jugador y como hincha, por todo lo que representa para un jugador y para Talleres el hecho de jugar esta copa tan importante. Es un gran orgullo. Se me vienen a la cabeza muchos recuerdos, muchos momentos. Es una felicidad que hayan podido lograr eso tan histórico para nosotros”, le dijo a La Nueva Mañana. 

En 2002 el contexto era otro. Ese Talleres con muchas figuras comenzó a sufrir algunos desmanejos institucionales y económicos, y precisamente esa temporada donde el equipo disputó la Copa Mercosur y la Libertadores, dejó una pobre campaña como resultado, de apenas 26 puntos, que fue lastre para precipitar el descenso, en 2004. 

“No teníamos la estructura que Talleres tiene hoy”

“En ese momento la vara estaba alta y se terminó descuidando el torneo local. Pasaron muchas cosas, no era un Talleres tan fuerte dirigencialmente y económicamente, pasó de todo en el medio y no pudimos completar la temporada como deseábamos”, agregó Garay. “El club pasó por muchas categorías, se me vienen a la memoria momentos imborrables y que nos tocó sobrellevar, de los buenos y los malos. Ver ahora este presente me da orgullo. Talleres tuvo una zona muy dura, la supo jugar, fue inteligente, hizo la diferencia de local y por eso lograron este reconocimiento que va a quedar para siempre. Llegar a Octavos de final en la Libertadores es importantísimo, es un gusto poder vivirlo”, agregó Garay, quien en esa experiencia del 2002 anotó un gol, a Cortuluá de Colombia en la única victoria, por 2 a 1, en Córdoba. 

“Nosotros no tuvimos la estructura que tiene Talleres hoy”-añadió Garay- “los tiempos cambiaron y este grupo supo acomodarse a las exigencias. Todos. Los más experimentados como Guido Herrera y Rafael Pérez como los más nuevos, como Federico Girotti y Rodrigo Villagra. En 2002 no s pudimos sacar ventaja de local, perdimos el partido clave con América en el Chateau Carreras y nos quedamos sin nada. Pero nadie nos va a quitar la emoción de haber podido jugar la Libertadores”. 

 

 

LNM - Edición Impresa 259

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