A 45 años, preocupa el negacionismo que reivindica el terrorismo de Estado

Sociedad 19/03/2021 Por Adrián Camerano
Ante un nuevo aniversario del Golpe, referentes del arte, el ambiente sano, la economía popular, la diversidad y los DDHH reflexionan sobre el negacionismo que reivindica el genocidio.
45 AÑOS DEL GOLPE
José Luis Serrano; Sonia Torres; Humberto Rivarola; Betty Argañaraz; Ana Laura Torres; Ávila Vázquez.

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DERECHOS HUMANOS: 1976-2021 - A 45 AÑOS DEL GOLPE

Frente a la Casa Rosada cuelgan bolsas mortuorias negras, con un destinatario preciso en cada una de ellas. Un adulto mayor se manifiesta en Mendoza con una remera que pasea la cara del genocida Jorge Rafael Videla y una camioneta transita las calles de Trelew ploteada con inscripciones pro dictadura, en la misma provincia en la que el presidente de un Concejo Deliberante añora públicamente a los Falcon verdes. El ex presidente Eduardo Duhalde alerta que existe inminencia de un golpe de Estado, y un gobernador propone el regreso del servicio militar; mientras Córdoba vivió el año pasado al menos dos violentos ataques contra la Diversidad, el jefe comunal de Cerro Azul fue desplazado por reivindicar a genocidas en las redes y una legisladora radical permanece suspendida por causas similares. 

El combo de reivindicaciones del terrorismo estatal y de oposición a todo lo que tenga que ver con la promoción de derechos entraña cierto caldo de cultivo en el que subyace una cultura del autoritarismo, de negación de la democracia en general y de los Derechos Humanos en particular. Lo que antes era inaceptable, hoy es noticia casi cotidiana. 

En esa línea, y a 45 años del golpe de Estado cívico-eclesiástico-militar, La Nueva Mañana consultó sobre este incipiente clima de época a referentes cordobeses del arte, la economía popular, el ambiente sano, la Diversidad y los Derechos Humanos, planteando estos interrogantes: ¿cómo se explica tanta violencia contra la perspectiva de derechos y de los Derechos Humanos en particular?; ¿Hay riesgo de repetir la historia, aún bajo otra modalidad?

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo filial Córdoba, Sonia Torres, la secretaria de Prensa de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Córdoba, Betty Argañaraz; el médico y luchador por el ambiente sano Medardo Ávila Vázquez; la presidenta de Córdoba Diversa, Ana Laura Torres; el trabajador de la economía popular Humberto “Tito” Rivarola; y el actor y músico José Luis Serrano comparten sus reflexiones. 


SONIA TORRES

“Las Abuelas hemos aprendido a sembrar la igualdad entre los argentinos”

“Tenemos que tener en cuenta los cuatro años que antecedieron a este gobierno y que abrieron una grieta entre los argentinos. No creo que haya ninguna posibilidad de repetir lo que sucedió en el 76, pero los gobiernos liberales siembran la discordia entre los argentinos; la prueba está en que no se resignan a dejar el poder y hacen lo posible para dividir. El horror que vivimos en la última manifestación de grupos contrarios al gobierno sólo proviene de una mente perversa.

Las Abuelas de Plaza de Mayo seguiremos siempre renovando el compromiso de construir una Argentina en paz, donde se respeten los derechos sociales y políticos para que nunca más se repita el genocidio que vivimos. Es ingenuo pensar que vivamos lo que ocurrió en los años 70. Hemos aprendido desde el amor a sembrar la igualdad entre los argentinos y lo seguiremos haciendo hasta el final de nuestra vida. Como Abuelas, siempre nuestro compromiso es la búsqueda de los nietos y nietas que nos robaron”.


ANA LAURA TORRES

“Se encuentran muy latentes y con ganas de resurgir con todo”

“Con el gobierno de Macri los grupos antiderechos y represores comenzaron a resurgir, y con el correr de los meses fueron tomando mucha fuerza, ya que se sintieron protegidos por ese gobierno, al que nunca le importaron los Derechos Humanos. Sin lugar a dudas estos espacios, al resurgir, se encuentran muy latentes y con muchas ganas de salir con todo. Lo vivimos en estos últimos tiempos en el Parque Sarmiento, con el izamiento de la bandera de la Diversidad.

Con el resurgimiento de estos grupos antiderechos, se vive en una constante vigilia y, aunque suene muy fuerte, siempre en pie de guerra. El desafío más importante es reafirmar los logros obtenidos y seguir en la lucha hacia la conquista de ser consideradas lo que somos, sujetos de Derecho. Estos nefastos espacios pretenden la eliminación de todo lo que hoy se conquistó, eliminar aquello que tanto nos costó conseguir. Lo que no consideran es que hoy somos un montón dispuestos a luchar”.


JOSÉ LUIS SERRANO

“Las voces que se escuchan no necesariamente son representativas del pueblo profundo”

“Convengamos que de plano hay que desestimar todo accionar que atente contra la democracia. Y el principal derecho humano esencial es el derecho a la vida y la libertad. Por otra parte, la lucha de una ideología contra otra pareciera ser el ejercicio de un malentendido crónico.

Yo creo que el error sigue repitiéndose, como que los protagonistas tienen el hábito de enfrentar a la otra parte sin una profunda vocación para consensuar hacia el bien común. Y plantados en esas posturas, tanto uno como otro se olvidan de los que dicen defender, es decir a los perdedores de siempre: los pobres. Las voces que se escuchan no necesariamente son representativas del pueblo profundo, que día a día tiene que inaugurar nuevos modos para sobrevivir en la adversidad.

La tentación y ejercicio del poder enceguece a tal punto que no puede haber una conciliación sincera hacia la construcción de un país bajo una inspiración solidaria si se sigue descalificando, ninguneando y provocando heridas en la dignidad del otro”.


ÁVILA VÁZQUEZ

“Estos discursos siempre han estado en nuestras sociedades, pero no eran considerados aceptables”

“Estamos en un momento complicado a nivel mundial, las crisis sociales cíclicas que agravan la injusticia social, tanto en países ricos como en los pobres, genera desesperación en los sectores medios e incluso entre los trabajadores formalizados, volviéndolos más permeables a los discursos de odio y de rechazo a ‘los otros’. Estos discursos siempre han estado en nuestras sociedades, pero no eran considerados aceptables, sobre todo desde lo ético, y prevalecían valores como la solidaridad.

Con el predominio de las concepciones neoliberales y su marco de valores morales, muchos sectores sociales asumen los discursos del odio como propios y eso les sirve para calmar su ansiedad y trasladar sus frustraciones y miedos hacia otras personas u otros grupos sociales. Una traba concreta a estos mecanismos psicosociales son los DD.HH. y sus militantes y referentes, que son estigmatizados y atacados.

Tenemos serios riesgos de repetir historia pasadas de violaciones o restricciones a los DD.HH. Restringir la democracia es un objetivo de algunos sectores económicos que buscan multiplicar sus ganancias; siempre hay grupos políticos dispuestos a ser sus instrumentos. Ya no son tan necesarios los militares (aunque recientemente en Bolivia volvieron a golpear a un gobierno democrático), pero restringir la democracia y reducir los derechos han sido posibles en la USA de Trump y el Brasil de Bolsonaro.

El panorama mundial, como nacional y provincial es de una disputa en el plano de los derechos que se va a acentuar. Los discursos mesiánicos de la ultraderecha son cada vez más fuertes y difundidos en nuestro país, personajes de ultraderecha como Bullrich y Pichetto continúan tratando de construir enemigos internos raciales y culturales, como los mapuches o los inmigrantes, de una manera similar a Hitler con los judíos. Y esta situación era inaceptable hace 10 años, pero hoy es replicada en las redes por mucha gente que sin conocer adhiere al discurso del odio y ve la otredad como una supuesta amenaza. Por otro lado crecen luchas democráticas, como en Chile, contra la Constitución pinochetista (muy similar a la Constitución de la provincia de Córdoba), que genera democracias representativas mínimas que no le sirven a los pueblos sino a sus enemigos.

También crecen los conflictos ambientales, sobre todo el Sur del mundo, y en estos conflictos se reclaman a los estados mayores niveles de participación en la toma de decisiones. Y los jóvenes, también en todo el mundo, empiezan a manifestarse reclamando medidas concretas de los estados, como en el caso del Cambio Climático”.


BETTY ARGAÑARAZ

“Subyace en la sociedad una forma de violencia perjudicial para la democracia”

“Hay violencias simbólicas que son síntoma de debilidad en aquellos sectores que se ven desplazados por el fracaso electoral. Pero, otra forma de violencia muy perjudicial para la democracia, que responde a ideologías reaccionarias, con resabios de dictaduras y genocidios, subyace en nuestra sociedad. Y es ahí donde debemos mirar. 

A través de los medios de comunicación hegemónicos y el poder que ellos representan han mantenido un discurso de odio que llega a una parte de la población, cargado de mentiras. En los últimos tiempos lo vimos en la construcción que montaron con la muerte de Nisman, al instalar la palabra asesinato, o con Santiago Maldonado, donde tergiversaron la realidad, o con cuadernos fotocopiados cuya artimaña quedó al descubierto. Hoy, quienes son capaces de tirar bolsas simulando cuerpos con sogas en el cuello y en los pies no hacen más que reproducir aquel plan siniestro de eliminación del enemigo político. Arman un enemigo que les permita seguir existiendo. Mentiras que no apuntan solo a crear desconfianza y miedo, sino fundamentalmente a deslegitimar las políticas de DD.HH. de Memoria, Verdad y Justicia. 

Las organizaciones sociales y en particular los organismos de Derechos Humanos hemos soportado ataques desde siempre. Y a la pregunta de cuál es el mecanismo que nos ha permitido sobrevivir, la respuesta es que estamos convencidos de que la verdad es un derecho humano y para arribar a esa verdad recurrimos a aprendizajes que construyen las memorias de los pueblos y su identidad. Sin aprendizajes no hay memoria ni futuro. 

La construcción de la memoria colectiva tejió lazos que en el transcurso de estos años armaron un relato fortalecedor de la conciencia en las nuevas generaciones, con otra lectura de la historia y el pasado reciente, que desarmó con gran esfuerzo la “teoría de los dos demonios”.

Lo que más les molesta es que después de 45 años los juicios por delitos de lesa humanidad se sostienen como vertientes a lo largo y ancho del país. Es nuestra la decisión de seguir investigando y juzgando, pero para eso hace falta también voluntad política, más recursos y fundamentalmente un Poder Judicial que esté a la altura de las circunstancias. Que acelere los tiempos, porque siguen muriendo los acusados sin condenas, por lo tanto, sin respuesta de dónde están los cuerpos de los desaparecidos, los nietos apropiados y los prófugos.

En este contexto es difícil sostener el respeto por los derechos conquistados. Solo la organización civil y la unidad de los sectores populares a los que tanto temen los negacionistas y la derecha conspirativa alimentada por el lawfare pueden garantizar el fortalecimiento de la democracia. Ellos plantan mentiras. Nosotros plantamos Memoria y cosechamos Derechos”.


HUMBERTO RIVAROLA

“Esto es una puja: son ellos o nosotros”

“Yo creo que del ´55 a esta parte los derechos del humano tuvieron un retroceso. El poder económico maneja todo, y ellos siempre han sido violentos, lo marca la historia de la humanidad. Siempre han querido vivir a costa del otro. Son tipos sin corazón, lo único que hacen es pisar la cabeza, y si tienen que salir a matar o torturar contra una ideología, lo hacen. Los que cayeron, que eran secuestrados, torturados, eran seres comunes, laburantes, estudiantes, amas de casa, un sector de clase media; querían un mundo mejor y usaron la violencia para matar esa ideología. Pensaron que matando a una persona esa ideología no iba a existir más. Esa ideología está en contra de este poder económico, en contra de que no tengamos empleo, salud, vivienda ni futuro. Mientras haya todo eso, del otro lado vamos a estar nosotros peleándola. 

Hubo mucha gente a favor del golpe, el mismo odio que hoy tienen al ver a un negro con zapatillas lindas, o con un celular. Ellos no aceptan que vos tengas derechos, y se ponen a favor de ese odio. Hoy los medios de comunicación, que tienen el poder económico y en algunos casos el político, la llenan de odio a la gente.

Mataron a toda una generación solo porque querían un mundo mejor. Nos dicen que los Derechos Humanos son un curro, más vale que los van a tratar de ensuciar.

Hoy en día el capitalismo no está generando fuentes de trabajo, en su ambición de tener la plata. Esta crisis mundial de hoy en día es por eso. Entonces todos los demás no tenemos derecho a vivir de otra manera que no sea en una villa; ahí tenemos que estar nosotros, cagándonos de hambre.

Ha cambiado tanto la economía que nos tenemos que reinventar constantemente; hoy vendemos pan casero, mañana jardinería, pasado venderemos pollo. Empiezan a aparecer otras maneras de generar ingresos, si no te reinventás te come el lobo. Creo que a las organizaciones sociales les falta profundizar; en alguna época trabajaron mucho su gestión ante el estado, pero les faltó que los compañeros de base crecieran en sus conocimientos de política y de historia. Yo creo que sí hay riesgo de repetir la historia, sobre todo si los del campo popular no nos unimos y no logramos avanzar un poquito más. Es una puja esto: son ellos o nosotros”.


Grilla completa de actividades a 45 años del Golpe

A 45 años del Golpe, la Mesa Provincial de Trabajo por los Derechos Humanos de Córdoba elaboró una grilla de actividades, que puede consultarse en el siguiente link. 

 

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