La APDH exhortó al Gobierno a hacer cumplir las restricciones a la Iglesia

Córdoba 15/10/2020
A través de un comunicado, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Apdh) Córdoba repudió las declaraciones del arzobispo Carlos Ñañez.
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"Las declaraciones del arzobispo de Córdoba son de una irresponsabilidad mayúscula", dijo la APDH sobre Ñañez (en foto). - Imagen: Télam.

Este jueves, a través de un comunicado, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Apdh) Córdoba repudió las declaraciones del arzobispo Carlos Ñañez acerca de que la Iglesia católica no cumplirá las nuevas restricciones establecidas en el marco de la pandemia de coronavirus.

En ese sentido, la APDH Córdoba instó al Gobierno provincial a hacer cumplir a la Iglesia las medidas de distanciamiento y aislamiento social, preventivo y obligatorio recientemente dispuestas.

"En la situación en la que nos encontramos, en medio de una pandemia que, solo en la Provincia de Córdoba, ya se ha llevado la vida de más de 700 personas, las declaraciones del arzobispo de Córdoba son de una irresponsabilidad mayúscula y están en línea con una campaña concertada que busca debilitarnos como sociedad", manifestó la APDH.

"Además, le recordamos a monseñor Carlos Ñáñez que recientemente se dio un brote de coronavirus luego de una misa en la parroquia Natividad de María en la localidad cordobesa de Justiniano Posse, tras lo cual al menos 16 personas dieron positivo de Covid-19 y alrededor de mil vecinos quedaron aislados de manera preventiva. Actualmente la Justicia Federal está investigando dos cuestiones: si efectivamente se cumplieron los protocolos sanitarios en el marco de la pandemia y si el sacerdote que brindó la misa promovió quitarse los barbijos", advirtió la organización de derechos humanos local.

Cabe recordar que la Arquidiócesis de Córdoba, con Ñáñez a la cabeza, difundió este jueves un comunicado en el que expresó su “malestar” y “no acompañamiento” a las últimas restricciones por la pandemia, entre ellas la suspensión de los actos religiosos.

A lo largo de todo este difícil tiempo, hemos podido constatar que en nuestros templos católicos se han observado y se observan cuidadosamente los protocolos aprobados por la correspondiente autoridad”, precisó Ñañez  y explicó que laicos, sacerdotes y consagrados "han colaborado con la acción estatal" en las obras de asistencia alimentaria y sanitaria, "observando también los protocolos".

“Albergamos la esperanza que nuestra autoridades puedan comprender esta necesidad vital y posibilitar también la atención de la salud espiritual de los ciudadanos”, cierra el texto que lleva las firmas del arzobispo de Córdoba y de los obispos auxiliares Pedro Torres y Ricardo Seirutti.

A continuación, el comunicado completo: 

Exhortamos al Gobierno provincial hacer cumplir las medidas de distanciamiento y aislamiento social, preventivo y obligatorio recientemente dispuestas.

Desde la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) regional Córdoba exhortamos al Gobierno provincial a reforzar los esfuerzos para hacer cumplir las medidas de distanciamiento y aislamiento social, preventivo y obligatorio recientemente dispuestas por el Gobierno nacional y el Gobierno de la Provincia de Córdoba.

Ante un escenario de desborde del sistema sanitario provincial, con una ocupación de más del 76% del total de camas criticas covid-19, recordamos que todas las personas, sin excepción, tienen el derecho a cuidados que les salven la vida y esta responsabilidad recae en los Gobiernos. Esta atención medica es un derecho humano, como fuera ratificado por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Además, ante las declaraciones del arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos Ñáñez, realizadas el 15 de octubre de 2020 en relación a las recientes medidas dispuestas sobre el distanciamiento y aislamiento social, preventivo y obligatorio, en donde manifiesta “no acompañar esas medidas, que estimo exageradas”, desde la APDH regional Córdoba queremos manifestar nuestro más enérgico repudio.

En la situación en la que nos encontramos, en medio de una pandemia que, solo en la Provincia de Córdoba, ya se ha llevado la vida de más de 700 personas, las declaraciones del arzobispo de Córdoba son de una irresponsabilidad mayúscula y están en línea con una campaña concertada que busca debilitarnos como sociedad.

Además, le recordamos a monseñor Carlos Ñáñez que recientemente se dio un brote de coronavirus tras una misa en la parroquia Natividad de María en la localidad cordobesa de Justiniano Posse, tras lo cual al menos 16 personas dieron positivo de covid-19 y alrededor de mil vecinos quedaron aislados de manera preventiva. Actualmente la justicia federal está investigando dos cuestiones: si efectivamente se cumplieron los protocolos sanitarios en el marco de la pandemia y si el sacerdote que brindó la misa promovió quitarse los barbijos.

Ahora mismo, miles de trabajadoras y trabajadores arriesgan su propia salud y la de sus familias para atender –en todos los niveles– la emergencia sanitaria que nos ocupa, y somos millones las argentinas y argentinos que nos responsabilizamos y cumplimos con las normas de cuidado indispensables para evitar el colapso del sistema.

El grupo sacerdotal Angelelli también repudió el comunicado del Arzobispado

Al repudio que la APDH Córdoba hizo hacia las declaraciones del Arzobispo, se le sumó el del Grupo sacerdotal Angelelli que emitió un comunicado donde manifestó que "desafiar un decreto presidencial acordado con los gobernadores es un gesto repudiable y riesgoso", y agregó que "ante el avance de los contagios además estas manifestaciones son de una grave irresponsabilidad".

"Podemos estar más o menos de acuerdo con las medidas tomadas, podemos manifestar perplejidad al respecto, pero llamar a desobedecerlas y no acompañarlas es un gesto sedicioso, una rebeldía que se suma a muchas otras voces desestabilizadoras que intentan limar la autoridad institucional", advirtió el grupo de sacerdotes.

Y concluyó: "No hay ninguna excusa válida para esta actitud de insubordinación. La idea de 'daño espiritual', que estarían sufriendo los fieles además de incomprobable es absolutamente falsa. Los templos físicos, son una manera de 'encerrar' a la divinidad, casi siempre lugares de adoctrinamiento y control, estrictamente no son necesarios para ese 'bien espiritual' Jesús dice que 'donde dos o tres se reúnan en mi nombre yo estaré en medio de ellos' se cae absolutamente esa urgencia por llenar los templos. Dios está en todas partes, en especial, dentro de nosotros mismos".

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