“El juicio de La Perla reconstruyó un período dramático de Córdoba”

Tras la declaración de patrimonio cultural de las actas y el registro fílmico del juicio La Perla, LNM entrevistó al presidente del tribunal que emitió el histórico fallo, Jaime Díaz Gavier.
diaz gavier en el juicio La perla @NA
(Foto: NA)

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ENTREVISTA A  JAIME DÍAZ GAVIER

La Municipalidad de Córdoba declaró esta semana patrimonio cultural de la ciudad a las actas de la sentencia y el registro fílmico del juicio “La Perla”. Se trata de la megacausa en la que se juzgaron delitos cometidos en los centros clandestinos La Perla, Campo de la Ribera y el D2. Se tramitó durante tres años y ocho meses y terminó, el 25 de agosto de 2016, con las condenas a prisión perpetua para 28 de los acusados. Entre los condenados se encontraban el ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, que recibió su duodécima condena a perpetua; Héctor Pedro Vergez, Ernesto “Nabo” Barreiro y Carlos Yanicelli.

En el acto realizado el martes y presidido por el intendente Martín Llaryora puso en valor el contenido patrimonial para la provincia de esa sentencia, y contó con la participación a través de videoconferencia del presidente de la Nación, Alberto Fernández. En la ocasión, el mandatario nacional aseguró: “Siento que hoy estamos siendo una mejor sociedad, estamos reafirmando el Estado de Derecho y construyendo una mejor democracia”, y felicitó a la ciudad de Córdoba porque consideró que la declaración es “algo que los enaltece”.
Jaime Díaz Gavier, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de Córdoba y quien presidió el tribunal que emitió la histórica sentencia, estuvo presente en la ocasión y en una entrevista con La Nueva Mañana ponderó la importancia histórica que tuvo el fallo.

¿Cuál es el legado que deja en Córdoba esa sentencia y que permite hoy ser reconocida como patrimonio cultural?

- La declaración de patrimonio cultural de la ciudad de Córdoba dispuesto por el intendente Llaryora y materializado en un decreto, tiene una enorme significación. La sentencia que dictamos en el caso de La Perla, logra reconstruir un período histórico y a la vez dramático vivido en Córdoba. La sentencia tiene 4600 fojas y contiene un trabajo muy intenso, documentado y probado de reconstrucción histórica de los hechos y del entorno político, social y económico de la época: qué pasó, cómo fueron los hechos, quiénes fueron responsables de los mismos, y en la medida que pudimos acreditar esa responsabilidad, disponer las sanciones penales, en su mayoría de prisión perpetua y a cumplir en cárcel pública, tal como ocurrió.

Hay que tener en cuenta que eso implicó tener en cuenta cuál era el entorno de la época pero también cuál es su proyección hacia el futuro. Estamos en esa tarea, y en muy pocos días, el 9 de septiembre, comenzará un juicio importante de lesa humanidad. Todavía estamos en esta tarea de reconstruir los hechos y juzgarlos para determinar culpabilidades o no, porque también hay muchos casos con absoluciones cuando no hay la prueba suficiente como para aplicar condena. 

El proceso histórico de reconstrucción de la verdad y su sometimiento a juicio con todas las garantías que la Constitución otorga a todos los ciudadanos argentinos en cumplimiento de todas las normas que el proceso penal impone, es un tema que todavía no ha terminado y tiene que seguir hasta que finalice el último hecho de la última causa.

Llaryora
El acto realizado el martes y presidido por el intendente Martín Llaryora, puso en valor el contenido patrimonial para la provincia de esa sentencia, y contó con la participación a través de videoconferencia, del presidente de la Nación, Alberto Fernández. Foto: Presidencia de la Nación.

¿Qué lectura hace de la participación del presidente Alberto Fernández en el acto del martes?

- Me pareció altamente significativo y una expresión más del compromiso que esta administración nacional, encabezada por Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández, mantienen con el propósito de considerar política de Estado la cuestión de los derechos humanos y su preservación.

El hecho de haber intervenido el Presidente por vías informáticas y en forma directa, es una expresión muy clara de esa voluntad. Y no solo me refiero a los derechos humanos de primera generación, es decir el derecho a la vida y a la libertad de expresar ideas políticas y demás; sino también los derechos de segunda generación, como lo son el derecho al trabajo, a la vivienda o a la salud. ¡Mire si esta época de pandemia nos hubiera agarrado con una Secretaría de Salud y sin presupuesto en los institutos médicos y científicos argentinos! 

Me parece que en esto el Gobierno nacional está demostrando su objetivo luchar en el peor momento mundial, contra esta verdadera desgracia. Sacar adelante la salud con un esfuerzo enorme. Y me parece que se está cumpliendo y están consiguiendo resultados verdaderamente significativos.

Al mismo tiempo, y a pesar de las medidas tendientes a evitar mayores contagios, se hicieron los esfuerzos para reanudar los juicios de lesa humanidad. ¿Notó el parate en estos procesos que desde muchos sectores reclamaban en los últimos cuatro años? 

- Sí. En el último período de cuatro años, desde las más altas esferas del poder político nacional se decía que la cuestión de los derechos humanos era un “curro”. Ahora vemos un esfuerzo enorme de hacer estos juicios en momentos que hay muchas dificultades técnicas porque no podemos trasladarnos a los estrados, tenemos que hacer todo por videoconferencia, hasta las citaciones de testigos que están en otros puntos de la República. 
Todo es un enorme trabajo y un gasto. Pero gastar en Justicia no es gastar, es invertir. Los argentinos necesitamos saber que la Justicia está actuando, que está vigente, y que tiene sus malos personajes como toda organización humana, pero también están quienes hacemos el mayor esfuerzo para llevar adelante estas causas.

La titular de Abuelas Córdoba, Sonia Torres, se lamentaba que el tiempo va pasando, los testimonios se pierden y los protagonistas van falleciendo...

- Absolutamente, esto es así. Lamentablemente es una circunstancia inevitable que los imputados y acusados de estos gravísimos delitos, muchos han muerto y otros están en una situación verdaderamente complicada de salud. Pero hay otros que no, y que están en condiciones de afrontar las consecuencias de un proceso penal. Esto escapa de nuestro alcance, pero dentro de lo que podemos hacer y con la celeridad posible estamos llevando adelante todos estos procesos. 

Comienza en pocos días un nuevo juicio de lesa humanidad. ¿Lo sigue sorprendiendo algunos testimonios que escucha en estos procesos sobre lo ocurrido en esos años tan oscuros de nuestra historia?

- Uno nunca termina de asombrarse o casi podría decir espantarse de los alcances que puede tener la naturaleza humana en sus miserias, crueldades y sus perversiones más hondas, como así también de sus sublimaciones más excelsas del espíritu, del coraje o la decencia. 

Desde el año 2008 que empezamos con estos juicios, hace 12 años, que estamos presenciando un desfile casi permanente de lo que es la naturaleza humana, sus miserias y sus grandezas, y ciertamente uno no es de cartón. Hay una carga espiritual y psíquica intensa. Pero la función de los jueces es justamente eso: poder recibir toda esa carga, sin que eso influya en la decisión jurídica que debe tomarse conforme a las reglas que están establecidas y que son muy precisas y que son sagradas.
Ya se ha dicho muchas veces pero vale la pena reiterarlo: las que condenan son las pruebas y lo que absuelve son la falta de pruebas. Y ser juez, en especial, ser un buen juez, es ser celoso y cumplidor de esos principios. 

Nuevo juicio de lesa humanidad por las causas Diedrichs / Herrera

El próximo 9 de septiembre dará inicio el 12° juicio por delitos de lesa humanidad en Córdoba. 
Se trata de la acumulación de las causas Diedrichs y Herrera, que buscan justicia por lo ocurrido con 43 personas secuestradas en la provincia de Córdoba entre marzo y septiembre de 1976. Por estos hechos serán juzgados 22 represores, varios más quedan fuera por fallecimiento.

El tribunal lo componen: Carolina Prado; Jaime Díaz Gavier y Julián Falcucci. Secretaría: Consuelo Beltrán. El fiscal es Maximiliano Hairabedian.

Querellas: Causa Diedrichs: 1) Estela María Reyna de Soulier, Susana Cecilia Soulier, Diego Gabriel Soulier y Sebastián Soulier. 2) María Livia Cuello de Arias 3) Secretaría de Derechos Humanos.

Causa Herrera: 1) Solodky, Mónica Sandra (cónyuge de la víctima Donemberg, Hugo Eduardo), 2) Torres Carlos Pedro y Barrio Adelina Petrona (padres víctima Torres, Gustavo Daniel). 

Fecha de los hechos: Causa Diedrichs: 29 de junio al 15 de agosto de 1976 (3). Causa Herrera: 26 de marzo al 10 de septiembre de 1976 (26). Cantidad de testigos: 47 aproximadamente.

Imputados: 1. ACOSTA, Jorge Exequiel; 2. ANTON, Herminio; 3. BARREIRO, Ernesto Guillermo; 4. DIAZ, Carlos Alberto; 5. DIEDRICHS, Luis Gustavo; 6. FLORES, Calixto Luis; 7. GÓMEZ, Miguel Ángel; 8. GOMEZ OLIVERA, Sebastián Enrique; 9. GONZALEZ NAVARRO, Jorge; 10. GRANDINETTI, Arturo Emiliano; 11. HERRERA, José Hugo; 12. JABOUR, Yamil; 13. LARDONE, Ricardo Alberto; 14. LÓPEZ, Arnoldo José; 15. LUCERO, Alberto Luis; 16. MEIRA, Carlos Horacio; 17. MOLINA, Juan Eduardo; 18. MORARD, Emilio; 19. ROCHA, Fernando Martín; 20. VEGA, Carlos Alberto; 21. VERGÉZ, Héctor Pedro; 22. YANICELLI, Carlos Alfredo.

 

 

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