Emergencia económica y ambiental, los dos ejes de Llaryora y del nuevo Concejo

Política 22/11/2019 Por
Con el cambio de autoridades a la vuelta de la esquina, el próximo oficialismo en la ciudad de Córdoba ya planea esos dos proyectos como el “paraguas” tras la gestión mestrista.
Victoria Flores © Municipalidad
Victoria Flores, edil de la ciudad. - Foto: gentileza Municipalidad.

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Faltan poco más de dos semanas para que asuman las nuevas autoridades en la ciudad de Córdoba. El retorno del peronismo al Palacio 6 de Julio implica desarrollar, desde ahora, medidas “urgentes”. Luego de ocho años de Ramón Javier Mestre al frente de la capital, los concejales que tendrán la mayoría automática en el Concejo Deliberante ya vislumbran dos grandes ejes que servirán como “paraguas”: la emergencia económica y la emergencia ambiental.

La primera, fogoneada por Martín Llaryora en cada una de sus contadas apariciones públicas desde que fue electo intendente. Al recibir el diploma que lo proclama jefe comunal, el oriundo de San Francisco sostuvo que “la Municipalidad está en crisis”, a punto tal de peligrar el pago de salarios en diciembre y de aguinaldos. “Con eso, se darán cuenta que, si un municipio no tiene plata para los salarios, pueden imaginarse cómo pueden estar las otras cosas”, advirtió.

La segunda de las emergencias que preocupan al nuevo oficialismo puertas afuera es la cuestión ambiental. Puntualmente, la situación con respecto al campo de enterramiento de residuos de Piedra Blanca y la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Bajo Grande (Edar), que según detalló la edil reelecta Victoria Flores, podría transformarse en una problemática que trascienda a nivel nacional.

“Hay una gestión que se va que no tuvo el eje en el vecino”, subraya la concejal mientras confirma que hasta el 10 de diciembre poco se podrá hacer: “En dos semanas no podemos resolver lo que no se resolvió en ocho años”.

Economía en emergencia

“Lo dijo el mismo intendente Mestre en una entrevista radial: le van a tener que pedir a Schiaretti la plata para pagar los sueldos y los aguinaldos”, remarca Flores a La Nueva Mañana. La situación con respecto a las cuentas del municipio y a lo proyectado hacia 2020 ya viene haciendo ruido dentro del Concejo. En la sesión número 28, llevada a cabo el pasado 10 de octubre, el bloque Juntos Por Córdoba finalmente pudo conseguir que se apruebe la Cuenta del Ejercicio 2018. En dos ocasiones anteriores, el proyecto del Ejecutivo tuvo que volver a la comisión de Economía al no haber mayoría por el faltante de ediles oficialistas. Es que la iniciativa obtuvo el rechazo de toda la oposición, que en simultáneo habló de un “dibujo” en los números. Además, desde el pejotismo anticiparon que el Ejercicio 2019 será rechazado ya con nuevos concejales votando en el recinto de Pasaje Comercio.

“Hay una gestión que se va que no tuvo el eje en el vecino”.  

En tanto, el Presupuesto 2020 prevé de mínima un incremento del 41% en las tasas municipales. Ese porcentaje podría aumentar hasta más del 90% si la nueva gestión lo considera necesario para equilibrar los números, algo que ya se está evaluando puertas adentro del equipo de gestión de Llaryora. Asimismo, Flores destaca que “tampoco sirve mirar para atrás” aunque remarque la necesidad de “arremangarse”. “Hay que mirar para adelante y toda política pública tiene que tener como eje el vecino”, agrega. Con los equipos de transición determinando el estado de situación de las distintas áreas, se desprende que el transporte público, la salud, la educación y la infraestructura funcionarán “normalmente” mientras ese paraguas de la emergencia económica le da lugar a políticas específicas para cada sector comenzado el 2020. Sin lugar a dudas, no es igual la situación en los centros de salud municipales, donde la gestión fue buena, que en el sistema de transporte público o en el mal estado de las calles.

Ambiente y sanidad en emergencia

Con el constante vertido de líquidos cloacales con mínimo tratamiento al río Suquía, el nivel de contaminación que tiene uno de los afluentes de la laguna Mar Chiquita podría llevar la situación a una cuestión federal. Es que la emergencia ambiental y sanitaria, remarca la concejala, “debería haberse aprobado hace años”. Llaryora y Daniel Passerini asumirán el Ejecutivo municipal con una problemática que ya fue advertida por especialistas en medio ambiente, la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y la Municipalidad de La Para: la alta cantidad de contaminantes bacteriológicos en el río producto del vertido de aguas servidas desde hace años. “Son aguas que se comparten con otras provincias, por lo que es una situación interjurisdiccional ya que Mar Chiquita se comparte con otras provincias”, destaca la edil. De hecho, el propio intendente La Para, Carlos Guzmán (UPC), anticipó que “ni bien asuma Llaryora” se abrirá el diálogo para buscar una solución. Mientras tanto, existe la posibilidad de que también actúe la Justicia y se planea desde la Provincia la creación de una nueva planta de tratamiento de residuos cloacales en Bajo Grande.

Otro de los problemas es el de recolección y enterramiento de la basura. Es que a la situación diaria de contenedores desbordados, residuos que tapan desagües y las negociaciones con el gremio del SURRBaC, se suma el descontrol en el predio de enterramiento de Piedra Blanca, ubicado junto al barrio Nuestro Hogar 4 que fue declarado “inhabitable” por el Concejo en 2010 debido a su alto nivel de contaminación.

El predio, en el que también descargan basura otras localidades del interior de Córdoba, se mantiene habilitado de manera provisoria desde ese año mientras se define la situación de los campos expropiados en cercanías a Villa Parque Santa Ana, que iban a ser trabajados por Cormecor para generar ahí un predio de enterramiento.

Viola sería el jefe del bloque

Según fuentes de Hacemos por Córdoba Juan Domingo Viola, sexto en la lista de concejales detrás de Llaryora y Passerini, será el que presidirá la bancada oficialista desde diciembre.

Viola, de profesión abogado, es vocal de la Agencia Córdoba Deportes. En enero de 2011, decidió renunciar a su cargo como secretario de Desarrollo Social de la entonces intendencia de Daniel Giacomino junto a otros ocho funcionarios de esa área. El motivo fueron “diferencias” con el entonces jefe comunal, además de denunciar un presunto “pacto” con Ramón Mestre. Cuatro años después hizo pública su intención de ir a una interna ya dentro de Unión Por Córdoba para aspirar a la intendencia frente a, entre otros, Eduardo “Lalo” Barrionuevo, Olga Riutort y quien terminó siendo el candidato, Esteban Dómina.

 

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