Aseguran que la carne aumentará hasta un 40 por ciento en febrero

Lo confirmó a LNM Miguel Schiaritti, presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio Cárnico. En tanto, por las subas de enero, el gobierno apura el programa Precios Justos.

Ed Impresa 04/02/2023 Facundo Piai
Ed 296 © Pito Campos
(Ilustración: Daniel "Pito" Campos)

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Especial para La Nueva Mañana

INFLACIÓN AL GALOPE

Sergio Massa, el dirigente oficialista más competitivo en las urnas según las encuestas, advierte que las subas de enero ponen en duda la desaceleración inflacionaria. Lo cual dificulta “domar” los precios, la cucarda que el ministro de Economía pretende colgarse antes de lanzarse definitivamente a la carrera por el sillón de Rivadavia. Así, en el primer mes del año no se estaría cumpliendo lo que el equipo económico se propuso en relación a los precios: bajarlos un punto porcentual cada dos meses. Algo que viene sucediendo luego del pico de alzas del bimestre julio-agosto.

De este modo, al finalizar febrero las subas deberían promediar los 4 puntos porcentuales y en abril la inflación sería de 3%, según los objetivos que se trazaron en Economía. Sin embargo, estas proyecciones chocan con las expectativas inflacionarias del sector privado que no acompañan el optimismo oficial de que los precios desacelerarán. Contrariamente, en el informe de expectativas del mercado del Banco Central, para las consultoras más influyentes, los precios no bajarán de 5,6% durante el primer semestre. En efecto, esto hace que muchas empresas definan sus costos y precios en base a esta referencia, recalentando la inflación.

Las vacas, por las nubes

Además de tener que lidiar con los precios de la canasta escolar siempre ascendentes en febrero-marzo, otros aspectos presionan al alza el costo de vida en el comienzo del año. Está previsto continuar con la quita de subsidios a la energía que impactará en los usuarios de ingresos altos y medios; también los combustibles tendrán subas, pero en línea con los objetivos trazados, 4% durante febrero y 3,8% en marzo. Los servicios de telefonía, internet y televisión por cable sí tendrían aumentos de hasta 9%. Pero lo que más preocupa al gobierno es el precio de la carne que comienza a despertar tras un 2022 con subas por debajo de la inflación anual.

En la medición de la inflación general la carne tiene un peso de casi el 5% y dentro del rubro alimentos y bebidas la incidencia es mayor al representar el 15%. En efecto, el precio de la carne es un factor muy sensible en el resultado de la inflación de cada mes. Subió la hacienda, sostienen en el sector, y se trasladará al mostrador. Al ser consultado, Miguel Schiaritti, presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio Cárnico, aclaró que en las próximas tres semanas habrá aumentos de “entre el 35 y 40”.

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Schiaritti precisó que, por la sequía, ingresaron más animales a faena durante los últimos meses, consecuentemente, la oferta de carne aumentó y eso hizo que los precios se mantengan sin variación. “Ahora falta hacienda” y se da el efecto contrario: aumenta el precio del ganado y eso se trasladará a las carnicerías, en un contexto en donde el consumo está en recuperación ya que durante el último año el consumo de carne aumentó 700 gramos por habitante. Además, suponen que, por falta de hacienda, “podría haber nuevos aumentos durante un par de meses”.

Economía busca oxígeno en el relanzamiento de Precios Justos

Atento a esto, la cabeza del equipo económico busca un golpe de efecto que contrarreste las expectativas inflacionarias. Así, Massa, quien supo presidir la Cámara de Diputados, relanza el programa Precios Justos con más productos regulados, sumando también más empresas y marcas al programa. Si bien el plan de congelamiento de precios de los productos seleccionados terminaba al culminar febrero, se extenderá hasta junio. Además de las ya 358 empresas adheridas voluntariamente en la actualidad, lograron aumentar la adhesión alrededor de 500 firmas, según comentan desde la Secretaría de Comercio.

En lo que respecta al consumo masivo, un rubro clave en el índice de precios al consumidor, se mantendrían los 2 mil productos seleccionados a precio fijo, mientras que los que quedan por fuera podrán aumentar 3,2% promedio, menor al 4% fijado en el entendimiento inicial que tuvo un acatamiento importante, señalan en el oficialismo. Desde el entorno de Matías Tombolini, secretario de Comercio Interior, afirmaron a este medio que de acuerdo a las más de 1.800 inspecciones formales que realizaron en el último trimestre, hubo un cumplimiento de “un 70% en el stock, más del 75% en señalética y 98% de cumplimiento en los precios de los productos a precio fijo”.

La adhesión al programa es baja en el interior

Por su parte, para los supermercadistas, que estiman en torno a 5% los aumentos en las listas de precios que recibieron durante enero, Precios Justos tiene dos problemas: el abastecimiento de parte de la industria y la baja adhesión de los supermercados regionales. Víctor Palpacelli, presidente de la Federación Argentina de Supermercados, explicó a LNM que “la industria no está produciendo al 100%”, lo cual hace que haya “algún problema de abastecimiento”. Además, si bien las grandes superficies adhieren, son pocas las cadenas regionales que acordaron.

Así las cosas, sólo un 40% de supermercados y autoservicios del total son los que adhieren al programa, con escasa participación en el interior. Para Palpacelli, quien también dirige la red Almacor, “las denuncias permanentes”, “la exposición” y “la intervención de organizaciones sociales o sindicales” desalientan la incorporación de más empresas del comercio minorista. Sin embargo, al ser consultados, desde la Secretaría de Comercio sostienen que “los operativos de inspección son siempre de los agentes de la secretaría; en algún momento se hizo operativos con las provincias y municipios, pero en el marco de la institucionalidad”. Además, aclararon que aún no hay multas efectivas porque son resultado de un proceso que está en desarrollo.

Empresas ven difícil la adhesión al programa y se dificulta la desinflación

A todo esto, no pocos empresarios ven “muy difícil” que el programa anunciado hoy vaya a cumplirse tal cual está escrito. La incertidumbre es tan grande como dinámica la economía, plantean. Además, ni Gobierno ni empresas “están dispuestos a ceder”. Algunos sostienen que es “imposible de cumplir lo que pretende el Gobierno”, porque el Banco Central no tiene los dólares que Economía ofrece para que los adheridos importen a la cotización oficial, y también porque no ven indicios que permitan creer que la inflación desacelerará.

Asimismo, por el lado de las empresas sostienen que la suba de costos por incremento de insumos, sumado a la sequía y las paritarias, hacen que las metas de congelamiento y subas reguladas que propone el gobierno sean “imposibles”. Por su parte, el Gobierno supedita la aprobación de importaciones a la adhesión a Precios Justos. Hace unos 15 días que la Secretaría de Comercio pisa las importaciones para condicionar, se quejan quienes demandan insumos de otros países. Conclusión: quienes rechazan la adhesión al programa ya están haciendo sus proyecciones al costeo de un dólar financiero, más caro que el oficial. Por lo tanto, esto generaría mayor presión inflacionaria, advierten.

Recordemos que la inflación presupuestada para este año es de 60 puntos porcentuales, lo cual significa que el promedio mensual de aumentos debe ser de 4%. De lo cual se deduce que, si un mes las subas superan los cuatro puntos, en los próximos el alza de los precios deberá ser más baja para compensar en este plan de bajar gradualmente el índice inflacionario en una economía con inflación crónica. Por lo pronto, 40% de suba en la carne vacuna ya aportaría un punto porcentual de inflación a las subas de febrero. 

  

 

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