Violencia en el fútbol infantil: cuando los padres están en el foco

Ed Impresa 29/07/2022 Por Federico Jelic
De acuerdo a los informes, gran parte de los episodios de agresión en las categorías juveniles en la Liga Cordobesa son iniciados por los adultos.
Pelea futbol

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A la hora de repasar casos y antecedentes se torna inexplicable la tendencia creciente de episodios de violencia en partidos de Divisiones Inferiores de la Liga Cordobesa de Fútbol,  donde los padres de los niños son actores fundamentales y protagonistas absolutos de estos bochornosos sucesos. Cuesta imaginar a un padre enardecido desde el alambrado insultando al árbitro, pidiendo más “actitud” a sus hijos, provocando a rivales y hasta amenazando al propio DT del equipo,  simplemente porque no considera a su niño como debiera. Locura total. Y sobre todo, las imágenes son decepcionantes. Las denuncias se radican de manera cotidiana y más allá de que existe en marcha un programa para frenar la agresión constante y el clima de intolerancia, aún restan varias terapias por cursar a la hora de encontrar algo parecido a un ideal. Porque un comportamiento ejemplar es difícil encontrar desde la tribuna de padres, una realidad que duele y por lo cuál es necesario tomar cartas en los asuntos. 

Y así lo comprendieron las partes involucradas: dirigentes, autoridades de la Liga, Cooperativa de Árbitros, Cosedepro y estamentos gubernamentales. Ahora, ¿Qué es lo que motiva a un padre  a perder todo tipo de conducta ética y moral en un simple partido de inferiores, sin dinero ni gloria de por medio, llevando a desconocer el contexto para sacar las peores miserias al exterior? 

La Nueva Mañana, en esta segunda entrega del informe sobre este flagelo, habló con Rafael Linares, experimentado en esta materia, quien además de graduado y profesor universitario UNC, es creador de la cátedra de Psicología del Deporte, en el  año 1994. Una eminencia y referencia absoluta y autorizada en el tema. 

“Es una problemática, muy grave de mucho tiempo a esta parte, en este momento se ha incentivado en la problemática socioeconómica y cultural en nuestro país. Los causales son multifactoriales, otros fundamentales pero sobre todo hay que abordar la situación de lo que llamo “realización vitaria”, empezó diciendo Linares 
¿Qué es la realización vitaria? “Se produce cuando al padre que le gusta el fútbol y lleva a jugar a su niño, piensa que el hijo triunfe en la vida como en el fútbol, con referencia directa a lo que a él se le negó o privó por diversos factores en su vida, algo que deseaba fervientemente. Esto es frecuente, un fenómeno tan popular como lo es el deporte”, arrancó describiendo. 

“El padre no sabe si su hijo va a querer jugar, entonces busca inducirlo para que se incline a su pasión. Es importante aclarar que los cuerpos técnicos en muchos casos eran personas idóneas, o sea que hayan jugado, o se hayan preparado. Hoy por hoy en muchos equipos la escuela de técnicos le da la posibilidad de canalizar esa inquietud. Es un deseo patológico de una realización vitaria, ver realizaciones propias en los hijos”, argumenta. 
¿Cómo se puede afrontar? “Lo ideal es una reunión de planificación donde cada parte explica las funciones y sobre todo determinar que la autoridad la tiene el formador, no el padre. Es un consenso básico, pero debe reiterarse hasta el hartazgo. Es para que los padres asuman el compromiso de confiar en el cuerpo técnico pero que no incluya participación activa generalmente equivocada. Una cosa es la competitividad y otra ser competente. Es importante que estos conceptos estén bien interiorizados entre todos los involucrados. Es importante dotar de herramientas a los niños con maestros competentes. No hay que improvisar”. 

Para cerrar, Linares también expuso, según sus estudios, tres tipos de padres en la formación deportiva de sus hijos: El padre agobiador, el padre desinteresado y el padre ideal. 

“Tanto el padre agobiador como el desinteresado producen fatiga emocional en los niños, son distintos mecanismos pero igual de nocivos. El agobiador por su exagerada exigencia, el desinteresado porque casi no recepta que su hijo hace un deporte y esa indiferencia también lastima. Es importante trabajar en estos significados en pos de ayudar al niño  a desarrollarse en el deporte y la vida”.

Los árbitros y su responsabilidad 

Luis Uyua, presidente de CAFUCC (Cooperativa de Árbitros de Fútbol de Córdoba Capital), también formó parte de las reuniones con la Liga Cordobesa, y manifestaron de su parte aportar desde la puntualidad, respeto, servicio y predisposición como herramienta colaborativa. “Esto no escapa a nadie, la sociedad está violenta y repercute en el fútbol, lo vivimos semana a semana. Los padres se expresan con sus hijos con términos como “pegale”, “quebralo”, “agarralo, no seas cagón (sic) y el niño no tarda en entrar en ese ritmo enardecido. Hay muchos desubicados”, contó. “En fútbol infantil no usamos la expulsión de jugador, solicitamos que el DT lo cambie por unos minutos para que se le pase el nerviosismo y deje de estar exaltado. Pero a veces el entrenador y la gente lo toma a mal, es inexplicable”, agregó Uyua. 

“Nosotros los viernes designamos y hacemos un sermón de media hora con cada árbitro: bajamos línea con la educación, con que llegue temprano al partido, que no sea contestador ni provocador y sobre todo saludar al llegar: a boleteros, a los padres, a los dirigentes y a los presentes. Eso ya predispone de otra manera.  Todo el trato tiene que ser cordial  y ameno, incluso en situaciones hostiles. Seguimos mejorando en darle importancia y responsabilidad a la función del árbitro. Si un juez llega tarde, los chicos están haciendo la entrada en calor, los padres están ansiosos, es más probable a que las cosas no salgan del todo bien”. Para cerrar, subrayó: “En lo deportivo, uno se puede equivocar, por eso queremos achicar el margen desde lo administrativo y que no se traslade a la cancha. Se viven tiempos violentos y debemos aportar calma en estos momentos”. 

Suspicacias y sanciones según CAFC   

Marco Cabrera, presidente de la CAFC (Cooperativa de árbitros de Córdoba) y secretario general del sindicato de árbitros (Sadra) también tiene su postura. Destaca que en el interior hay más firmeza y rigurosidad que en Liga Cordobesa con relación a penas y sanciones, y expuso que muchos árbitros están “condicionados” y eso puede afectar. 

“A nivel de Liga del Interior no fue necesario parar una fecha, porque apuntan más a la educación y al derecho de admisión: padre que es violento e insulta, se para el partido y no se reanuda hasta que ese padre abandone la tribuna y la cancha. Lo digo con experiencia en la materia. En Oncativo se expulsa a los padres violentos. Es necesario un trabajo conjunto entre dirigentes, delegados, Ligas y árbitros, consensuar pautas y respetarlas.  No hay que tener tolerancia con las penas a los padres porque se trata de una división formativa. ¿Qué vamos a tener entonces como resultado cuando lleguen a Primera, si en sus formaciones acostumbraron a ver al padre insultando al árbitro y al DT?”. 


La Facultad de Psicología busca aportar su compromiso  

La Liga Cordobesa de Fútbol recibió de la Facultad de Psicología de Universidad Nacional de Córdoba una propuesta en pos de instrumentar la posibilidad de una “intervención formativa, reflexiva e integral con vistas de abordar a la problemática en la violencia en la práctica del fútbol infantil y juvenil”.  La misiva lleva la firma de la Lic. Olga Puente (directora especializada en Psicología Jurídica) y de María Morales de la Secretaría de Extensión de la Facultad de Psicología en UNC. Dicho acto fue bien recibido por las autoridades de la Liga y en breve anunciarán un plan de acción al respecto. 

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LNM - Edición Impresa 269

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