Gigena Parker: “La internación no es una solución mágica”

El Secretario de Prevención y Asistencia de las Adicciones de la provincia destaca que solo el 40% de los pacientes asistidos es acompañado por sus familias.
Darío Gigena Parker (Twitter Darío Gigena Parker)
“Muchas obras sociales no cubren tratamientos ni tienen convenios con comunidades terapéuticas privadas”. Foto: gentileza.

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SEMANA DE LA PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS

El 26 de junio es el Día Internacional contra el Tráfico Ilícito y Abuso de Drogas, en cuyo marco la Provincia organiza la Semana de Prevención del Consumo de Drogas. A propósito, La Nueva Mañana entrevistó al secretario de Prevención y Asistencia de las Adicciones.

El sistema público funciona a través de la Red Asistencial de las Adicciones de Córdoba (RAAC), que cuenta con cuatro niveles: el primero, con 60 espacios de primera escucha distribuidos en los barrios de la capital y 108 en el interior; el segundo, con tratamientos ambulatorios en el Hospital San Roque viejo a través de terapias individuales, grupales, controles de psiquiatría y abordaje familiar; el tercero, con internaciones agudas, es competencia de la Secretaría de Salud, a través de los hospitales; y el cuarto cuenta con dos comunidades terapéuticas funcionando en Santa María de Punilla y San Francisco, y tres próximas a abrir en Córdoba capital, Río Tercero y Villa María.

La Secretaría de Prevención y Asistencia de las Adicciones de Córdoba fue creada en diciembre de 2016, a través de un decreto que dispone el desarrollo de una labor articulada con los gobiernos locales y organizaciones no gubernamentales (ONG) con trayectoria en el tema.

Unas 60 personas trabajan actualmente en las comunidades terapéuticas públicas, unas 30 en los tratamientos ambulatorios y un centenar en la prevención territorial en los barrios de Córdoba capital. En el interior, el personal de las RAAC está a cargo de los municipios.

Indicadores para el análisis

Gigena Parker destaca que, tras las actividades de cada Semana de Prevención de Consumo de Drogas, las preguntas se incrementan en un 35%; que la incorporación regular de nuevas prestaciones aporta mayor visibilidad a la Secretaría; y que las consultas han aumentado un 380% respecto al mismo período del año pasado. 

Otro logro que celebra es el protagonismo creciente de las familias: “Cuando empezamos, menos del 8% de los pacientes era acompañado por sus familiares y hoy estamos cerca del 40%. Con diferentes estrategias, nos hemos puesto el objetivo de comprometer, motivar y generar espacios accesibles para las familias, con talleres presenciales y virtuales en diversos horarios”. 

Finalmente, subraya que se viene avanzando positivamente en la reducción del tiempo de demora para la primera consulta y en un menor abandono: “Se ha pasado de un índice muy bajo a un 56,8% que en la actualidad sostiene los tratamientos”. 

¿Cómo suelen ser las primeras consultas?

- A veces son de un familiar que viene preocupado por un ser querido que no puede o no quiere asistir. La persona suele tener ambivalencias para interpretar lo que le pasa. Algunos vienen ordenados por la Justicia y otros por voluntad propia cuando les ha ocurrido algo doloroso o se encuentran ante el riesgo de perder un trabajo o una pareja.

Gigena Parker destacó que el sistema público recibe a todas las personas, aunque cuenten con alguna cobertura: “De hecho, muchas obras sociales no cubren tratamientos de adicciones ni tienen convenios con comunidades terapéuticas privadas”.

Mitos y realidades

¿Con qué tipos de consumos se encuentran usualmente?

- En general con policonsumos, donde habitualmente está el alcohol. Suele haber psicofármacos sin prescripción, marihuana y por supuesto cocaína, que es la droga que más disrupción produce y la que desencadena mayor cantidad de tratamientos. 

¿Cómo se habla con los niños y los jóvenes para que el mensaje preventivo sea efectivo?

- Es importante determinar los ejes y la evidencia científica disponible; y saber para qué comunidad se está hablando. No es lo mismo en un barrio urbano marginal que en una zona rural. La influencia más fuerte sobre los comportamientos viene de padres, compañeros, amigos o amigas. Se da más un consumo de alcohol excesivo en jóvenes, cuando los referentes de crianza toman mucho. Y también hay evidencia sobre el riesgo de permitir las previas en las casas. 

El desafío, subrayó, es encontrar las maneras de no ser permisivos, corriéndose de los modelos más autoritarios del pasado: “Es a través de una comunicación positiva, con el ejemplo y poniendo límites”.

¿Cuáles son los principales mitos a derribar sobre el consumo problemático de sustancias?

- Es un mito que uno tiene que estar muy dañado para pedir ayuda. Con una consulta precoz, aumentan las posibilidades de que uno tome mejores decisiones. Otro mito es que sin la participación del usuario, no se puede hacer nada. Está demostrado que la familia puede ayudar a que la persona que no quiere asistir a una consulta, para que pueda pedir ayuda o disminuir o cesar el consumo. Otro mito es que los tratamientos son inaccesibles. Son gratuitos, pero mucha gente no sabe.

Debates abiertos y expectativas

Consultado sobre los desafíos a futuro que tiene el abordaje de las adicciones, Gigena Parker celebró que se estén dando debates en la opinión pública sobre las drogas. “Hay que repensar y mejorar los accesos a los tratamientos, y entender que la internación no es una solución mágica”, subrayó. 

“Otro tema que hay que poner en consideración es que es necesario una mayor inversión. Córdoba ha tenido una decisión fuerte en eso y se nota en más oferta en tratamientos, sobre todo porque muchas de las familias están muy desorientadas”, agregó.

También abogó por la apertura de más espacios de atención ambulatoria de calidad, por un mejor enlace con el Poder Judicial y por la apuesta por el trabajo con los contextos y los entornos de las personas.
Finalmente, apuntó que “la política de reducción de daños es fundamental y necesaria” y que cuenta con un consenso mundial favorable como “camino sanitario compasivo y efectivo para que una persona mejore su calidad de vida”. Sin embargo, advirtió que para que sean efectivas, estas políticas deben estar pensadas en el contexto particular en el que se van a aplicar.

 

 

LNM - Edición Impresa 264

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