Cuidar los dólares: con cada vencimiento crecen los rumores de devaluación

Ed Impresa 24/06/2022 Por Facundo Piai
Dentro de la alianza gobernante, los diagnósticos difieren, como en muchos ámbitos. Lo cierto es que el Banco Central no logra fortalecer las reservas con divisas norteamericanas.
Alberto Cristina © NA
La dificultad de la economía argentina para robustecer la caja de dólares genera incertidumbre. Foto: NA

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Especial para La Nueva Mañana

Con los dólares del Banco Central tensionados, el Gobierno enfrentó vencimientos de la deuda contraída por Cambiemos con el FMI que asfixiaron más las reservas. Se trata de pagos cuyos efectos deberían de ser neutros para las reservas internacionales del país por los desembolsos que el Fondo Monetario prevé realizar. Sin embargo, la dificultad de la economía argentina para robustecer la caja de dólares administrados por el Central genera incertidumbre sobre el tipo de cambio. Las divisas escasean ¡¿cuándo no?!

Recordemos que el acuerdo celebrado con el FMI consta de dos cronogramas de vencimientos. Hasta el 2024 se respetan los plazos acordados por el gobierno de Mauricio Macri. Para cumplir esos plazos se pactó una serie de giro de dólares del Central al Fondo y del FMI hacia la Argentina que le debería permitir al BCRA robustecer sus reservas y, a su vez, generar las condiciones económicas propicias para saldar la deuda. Algo que, según lo negociado entre Martín Guzmán y Kristalina Georgieva, se lograría en un segundo cronograma (entre los años 2026-2034).

Hasta el momento las reservas internacionales que custodia la máxima autoridad monetaria bajo la dirección de Miguel Pesce no logran robustecerse. En consecuencia, frente a cada vencimiento de deuda crecen los rumores de devaluación lo cual genera incertidumbre y una serie de tensiones sobre las siempre escasas divisas. Dentro de la alianza gobernante, los diagnósticos sobre la causa por la que Argentina está siempre al borde de una corrida cambiaria son diferentes. La vicepresidenta carga contra el equipo económico a quienes señala como genuflexos frente a importadores que se harían de las divisas mediante maniobras espurias.

Guzman Georgieva 20 © NA
Martín Guzmán y Kristalina Georgieva.

¿“Festival importador” o problema estructural?

La ex presidenta denunció una apertura importadora en sus últimas declaraciones públicas. Los últimos datos oficiales sobre intercambio comercial muestran que en mayo las exportaciones les ganaron a las importaciones en 356 millones de dólares. No obstante, se trata de un superávit menor a los u$s1.444 millones cosechados en abril y también muy lejos del superávit conseguido en mayo, pero del 2021. Ahondando en el reporte de Indec publicado recientemente vemos que los dólares demandados por las importaciones aumentaron en los primeros cinco meses del año más del 40% en relación al período enero-mayo del 2021.

Sin embargo, medidas en cantidades, las importaciones de bienes terminados (aquellas mercancías manufacturadas en otras economías ya listas para ser consumidas) crecieron por debajo de la compra de maquinarias, repuestos para maquinas y combustibles, que fue el renglón que más creció en lo que va del año. La totalidad de bienes comprados a otros países acumula poco más de u$s32 mil millones. De ese total, solo el 11% se utilizó para productos terminados. 

De lo anterior se desprende que el 85% de los dólares destinados para importar corresponde a: máquinas, insumos y combustible. Las importaciones de este último aumentaron más del 200% en relación al año pasado, lo cual se explica por el salto del precio luego de la guerra. Es decir, el boom importador se explica por bienes demandados por la recuperación económica y la inflación global. Por tanto, más que un “festival de importaciones” producto de apertura importadora, la economía se encuentra frente a un problema estructural. El mismo se manifiesta en las cantidades tranzadas: mientras el volumen de exportaciones aumentó un 4%, la cantidad de importaciones lo hizo en un 22%.

En suma, los dólares generados por el agro no son los suficientes para financiar los requerimientos de la industria y las demandas de la recuperación. Se trata de un viejo problema conocido. En lo que va del año, la industria acumula un crecimiento interanual robusto, cerrando el balance de abril casi un 10% arriba del mismo mes del 2019. En consecuencia, la economía podría quedarse sin los dólares suficientes para respaldar esta recuperación. En efecto, crece el riesgo de que el déficit de divisas termine en una devaluación significativa, tal como ocurrió durante la última gestión de Cristina Fernández de Kirchner.

A todo esto, economistas del Gobierno sostienen que deberían ingresar a las reservas, próximamente, dólares de préstamos ya acordados. Esos flujos equilibrarían el stock de reservas del Banco Central que languidece en cada saldo negativo al vender en el mercado de cambios. Actualmente hay alrededor de 700 mil dólares aprobados entre BID, Banco Mundial, entre otras entidades, prestos a fortalecer las reservas. El primero explica más de la mitad, pero no será fácil hacerse de ese flujo. Una fuente del Gobierno reveló a este medio que las dilaciones responden a trabas impuestas por el presidente del BID. Al parecer, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (entiéndase los EE.UU.) habría quedado molesto por las declaraciones de Alberto Fernández en la Cumbre de Los Ángeles. Al momento no hay señales de que se destrabe.

Los principales canales por donde desangran las reservas 

La realidad muestra que los saldos positivos del intercambio comercial no logran fortalecer las reservas internacionales del Banco Central. Los informes de este organismo señalan al turismo exterior, la compra minorista de dólares y a las obligaciones de las empresas con préstamos en moneda extranjera, como los principales canales por donde se drena el superávit comercial. Así, desde que Alberto Fernández arribó a la Casa Rosada, por el uso de la tarjeta de crédito en el exterior, se llevan girados más de 3 mil millones de dólares. Mientras que las obligaciones de empresas que tomaron crédito externo significaron el giro de u$s5 mil millones. 

Es posible que el Gobierno busque operar sobre estos ítems para evitar devaluar. Aunque más probable es que la escasez de divisas modere la recuperación de la actividad durante el segundo semestre. 

 

 

LNM - Edición Impresa 264

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