Mariano Miño, un “10” con ritmo de chamamé en el Pirata

Ed Impresa 22/04/2022 Por Marcos Villalobo
El futbolista habla de sus orígenes y sus sueños. “Disfruto cada vez más llevar la 10 de Belgrano”, confiesa el nieto de uno de los chamameceros más importantes del país.
MARIANO MIÑO 1
Foto: gentileza

chapa_ed_impresa_01   

 

Hay música en los pies de Mariano Miño. Cuando juega expone notas con la pelota. Es que le corre en la sangre el chamamé. Esa música tan ligada a su familia y la que tanto le gusta. Es que la familia Miño posee una larga tradición chamamecera que comenzó a principios del 1900 en la ciudad de Mercedes, Corrientes, con la unión de Eulogio Miño y Mauricia López. Ambos tocaban el acordeón y fueron padres de Mariano y Eduardo Miño, de reconocida trayectoria en el ambiente musical de aquella región; además el padre y los hermanos del “10” de Belgrano también están ligados a la música litoraleña. Tuvieron un grupo llamado “Los Miñito”.

Esa música que tanto le gusta cantar es la que lleva cuando traslada la pelota o asiste a sus compañeros siendo uno de los referentes del presente del “Pirata”, líder del certamen de la Primera Nacional, que hace vibrar a los fanáticos “piratas” con la ilusión del retorno a Primera.

“Nací en Buenos Aires. Pero a los 12 años me fui a vivir a Corrientes y me quedé allá. Mi familia de parte de padre es de allá”, comienza narrando el futbolista que está en el club de Alberdi desde la temporada pasada.

La charla de LA NUEVA MAÑANA con el “10” de Belgrano pasó por diferentes tópicos, que llevó a que en un momento contara que es habitué de escuchar a Cocomarola, folclorista argentino, una de las figuras más influyentes del chamamé. “Aparte de jugar al fútbol me gusta mucho la música, me gusta escuchar. Miro también serie, películas, trato de hacer otras cosas para desconectarme. Me gusta, por ejemplo, la cocina, la parrilla”, cuenta, primero, tímidamente Mariano. Pero, al instante, agrega: “Escucho todo tipo de música, pero escucho mucho chamamé, folklore, Cocomarola. Vengo de familia de músicos, mi abuelo, mi tío, mi familia...”.

- ¿Vos también tocabas el acordeón como tu abuelo Mariano? 

- No, mi hermano toca el acordeón. Sí me gusta cantar. Cuando nos juntamos cantamos.

- ¿Hacés el sapucai?

- No, no, es difícil – se ríe.

Ilusiones y sacrificios

Sus inicios en el fútbol se dieron con el club Comunicaciones de Mercedes, Corrientes. Ahí con su desequilibrio jugando torneos regionales y provinciales llamó la atención de Boca Unidos, donde terminó de formarse y a los 20 años firmó su primer contrato como futbolista profesional para jugar en la B Nacional.

- La sensación es que desde el Litoral es más difícil llegar a ser jugador profesional.

- Sí, puede ser. Aunque en este último tiempo han surgido muchos clubes y se han abierto caminos. Sí, no se compara a Buenos Aires u otros lugares. En el Litoral es más difícil. Yo siento que soy de ahí, y soy jugador desde ahí. Tengo mi familia de ahí, mi pareja también es correntina.

- A propósito, cuando eras pibe, ¿te parecía que iba a ser difícil cumplir tu sueño de futbolista?

- Las dudas siempre están. Yo soñaba con vivir de esto. Pero tenía un condicionante importante, mi físico, porque me llegó tarde el desarrollo. Soy de contextura baja, cuerpo chico. A los 20 años parecía que tenía 17 años. A pesar de ese condicionante, gracias a Dios, el camino que hice fue muy bueno. Estoy orgulloso con mi carrera.

MARIANO MIÑO

- ¿Cuánto medís?

- 1.70 m

- De niño debés haber sido el habilidoso, pero en la adolescencia se te debe haber complicado.

- Sí. Cuando unos es chico con 14-15 años en la mayoría de los clubes la diferencia, más allá de la habilidad, se hace con jugadores más grandotes, con más fuerza, y eso lo sufría. Pero también sabía que con mi velocidad o con mi característica de juego podía hacer diferencia. Costó más de lo que pensaba. 

- ¿Lo disfrutas el doble?

- Así se dice. Sí, lo disfruto. Soy consciente que hubo mucho trabajo y apoyo familiar detrás de mi carrera, de mis alegrías. Por eso intento disfrutar de este momento.

Presente “pirata”

El chamamé es una danza alegre y animada. Se dice que esas cualidades la convierten en una expresión artística personal y colectiva. A esa unión Mariano Miño la traslada a la cancha y a sus objetivos.

- ¿Con qué soñás personalmente?

- Estoy metido en un proyecto, que es el de un montón de gente. La ciudad es fantástica y el club tiene una necesidad, más que una obligación. Entonces mi sueño es grupal, mi sueño es lograr el objetivo que tiene Belgrano. Poder ser importante y demostrar que no se equivocaron en ir a buscarme. Ese es mi sueño y estamos trabajando para lograrlo. Tenemos un proyecto lindo, pero hay que llevarlo con tranquilidad, recién va un tercio del torneo. Falta mucho todavía, pero en la cabeza está en que se nos dé.

- ¿Cómo vivís este presente?

- Estamos muy contentos con este presente, que es producto de un trabajo que venimos haciendo desde la pretemporada, con un grupo que en su mayoría viene del año pasado, más el técnico que también ya viene del torneo anterior. Eso es importante, haber mantenido una base. Y aprendemos a disfrutar de los momentos buenos, con los pies sobre la tierra.

- ¿Es un plus esto de la base del año pasado?

- Sí, sí, es muy importante conocer al compañero dentro de la cancha, y la mayoría ya nos conocemos muy bien. Eso es clave. Y tener un técnico que conoce Belgrano a la perfección es fundamental, porque sabe identificar los momentos del jugador, del plantel, nos guía de buena manera y se ve reflejado en los resultados que estamos logrando.

- A propósito de Farré, ¿qué tan importante fue que él días atrás saliera a respaldarte a vos y a Bruno Zapelli?

- Fue muy importante. En lo personal me ha demostrado la confianza desde el momento que llegó y ahora me pidió para que esté en el proyecto de este año. Es muy importante para jugadores como “Zape” o yo tener esta confianza, porque por ahí la necesitamos para darle cosas al equipo. 

- ¿Es una responsabilidad llevar la 10 de Belgrano?

- Es algo muy lindo. Lo disfruto cada vez más. Intento disfrutarlo, porque estoy usando una camiseta muy importante, ya sea la 10 u otra. Ya ponerse la camiseta de Belgrano es muy lindo y espero seguir dando cosas buenas al equipo.

LNM - Edición Impresa 255

Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar