Proyección 2023: el juego en el que todos miran al gobernador Schiaretti

El futuro del mandatario cordobés y su postura jaquea a la interna opositora. La nacionalización del “Modelo de Gestión Córdoba” y las dudas dentro de Juntos por el Cambio.
Mientras acentúa su rol opositor y disputa el electorado al Juntos por el Cambio, Juan Schiaretti tiene en su poder la carta que puede redifinir las estrategias que se desplegarán en Córdoba la fecha de las elecciones
Mientras acentúa su rol opositor y disputa el electorado a Juntos por el Cambio, Juan Schiaretti tiene en su poder la carta que puede redifinir las estrategias que se desplegarán en Córdoba la fecha de las elecciones.

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“Veo a un Schiaretti importante a nivel nacional y en JxC, que no es poca cosa”, dijo Orlando Arduh la semana pasada en una entrevista televisiva, y pateó el tablero. Si bien la cercanía entre el gobernador y algunos grupos de Juntos por el Cambio, sobre todo del PRO, son conocidos por todo el arco político, nunca nadie se había animado a una declaración semejante, tan parecida a un anuncio. “¿Desde cuándo Arduh es vocero de Schiaretti?”, se preguntaron algunos dirigentes opositores, sorprendidos por las afirmaciones que el legislador continuó repitiendo con el pasar de los días. No fue un desliz, ni una distracción. Arduh quiso decir lo que dijo.

“Son declaraciones propias de un outsider”, aseguró raudamente Marcelo Cossar, el legislador radical que se había cruzado fuerte con su correligionario durante la implosión opositora de finales del 2021. “Los cordobeses y las fuerzas políticas hoy estamos trabajando y entusiasmados por ver cómo reemplazamos en el 2023 a Hacemos por Córdoba y no estamos ocupados en ver cómo sumamos al partido del gobernador”, afirmó en una postura que fue imitada por algunos de los principales socios de la coalición opositora. Las advertencias más fuertes llegaron, casi naturalmente, desde la UCR. Para su compañero de bancada, Dante Rossi, “cualquier dirigente cordobés que busque alianzas electorales con Schiaretti”, directamente, “tiene que irse a Hacemos por Córdoba”.

Más allá del enojo opositor y la “cautela” que desde el oficialismo provincial eligen sostener hasta que no sea el propio gobernador quien proclame sus horizontes futuros, hay algo en el planteo de Arduh que no deja de tener un grado de realidad bien concreto. “Es un dirigente que ha demostrado que es un opositor acérrimo a este gobierno actual y no tiene otra posibilidad política”, dijo el titular del bloque de JxC que resolvió a su favor el proceso interno que casi lo deja afuera del radicalismo luego de la presentación de la ley que regularizó el juego on line en la provincia con el voto de prácticamente todo la bancada de Hacemos por Córdoba en la Unicameral. Y así, desnudó al santo que mejor se esmera en esconder la mentada “proyección nacional de Schiaretti”: no hay armado posible fuera de “la grieta”. Al menos hoy. Y al cordobés no le dan los números para poder forzarlo.

Encuestas e instalación

Desde hace tiempo, a Schiaretti lo empezaron a sondear a nivel nacional. Los resultados que se publican no difieren mucho respecto a los que se manejan en El Panal y tienen lecturas diferentes según qué número se observe con mayor atención. Sucede que si bien el cordobés se ubica en el lote de dirigentes con menor imagen negativa del país (un promedio de entre 25% y 30%) los números positivos no son demasiado altos, sobre todo si se compara los resultados que se obtienen en los sondeos realizados en la provincia, donde el gobernador sostiene números que superan el 60% de modo sostenido. Sin embargo, lo que más complica las aspiraciones nacionales tiene que ver con el nivel de desconocimiento que es de un 35%, según la consultora Opinaia.

Si en el círculo íntimo de Schiaretti se sostiene la intención de “nacionalizar el Modelo de Gestión Córdoba”, saben que la proyección debe estar antecedida por una instalación que parece haberse acelerado en el último tiempo. En ese plan, la imagen del gobernador se buscará presentar a partir de acciones políticas concretas que no necesariamente estarán protagonizadas por él. Schiaretti concentrará su actividad en la gestión, tal como lo viene haciendo sin descanso desde las últimas elecciones, mientras sus representantes nacionales instalarán un perfil de administración que políticamente buscará ir ganando espacios en las agendas nacionales.

Este miércoles, por ejemplo, el bloque de diputados de su riñón presentó oficialmente el proyecto para la baja gradual de las retenciones agropecuarias. El proyecto que lleva la firma de Carlos Gutiérrez, Natalia de la Sota e Ignacio García Aresca establece la baja “de tres puntos porcentuales anuales en las alícuotas de derechos de exportación de las mercaderías en los distintos capítulos de la nomenclatura común del Mercosur, excepto para los productos del complejo sojero”, cuyo porcentaje a la baja será de 4 puntos.

Ignacio García Aresca, Carlos Gutierrez y Natalia De la Sota presentaron esta semana el proyecto de ley para bajar las retenciones a las exportaciones agropecuarias.
Ignacio García Aresca, Carlos Gutiérrez y Natalia de la Sota presentaron esta semana el proyecto de ley para bajar las retenciones a las exportaciones agropecuarias.

Como contraprestación “los productores agropecuarios accederán a la conversión de una proporción incremental de sus desembolsos en concepto de derechos de exportación en cupones de crédito, los que podrán ser aplicados a la cancelación del Impuesto a las Ganancias y a otras finalidades”. “No somos unos irresponsables que queremos vaciar las arcas del Estado”, señalaron desde el bloque semanas atrás, cuando diferenciaban la postura cordobesa de los demás proyectos que se apuntan en esa misma dirección, por ejemplo, el de Juntos por el Cambio ideado por el extitular de la cartera agropecuaria macrismo, Ricardo Buryaile.

El juego de las diferencias también se extiende a otras iniciativas que son promovidas por diferentes espacios pero a las que el cordobesismo quiere imprimir su sello. En ese sentido se inscriben dos leyes impulsadas por la bancada schiarettista y que buscan nacionalizar el Programa Primer Paso (PPP) y el Córdoba Inclusiva, que su versión nacional lleva el nombre de Argentina Inclusiva.

La nacionalización de la gestión se agudizará con el paso de los meses y estará apuntalada con la fuerte impronta antikirchnerista que Schiaretti continuará sosteniendo en cada posicionamiento público. Ese perfil también le servirá al peronismo cordobés para salir a disputar el voto opositor a nivel nacional, que en las elecciones legislativas del 2021 superó el 54%.

El armado opositor

Anclados en los resultados de la elección del 2021, Luis Juez y Rodrigo De Loredo parecen correr con ventaja por sobre los aspirantes opositores. Sin embargo, las candidaturas se definirían por internas abiertas
Anclados en los resultados de la elección del 2021, Luis Juez y Rodrigo De Loredo parecen correr con ventaja por sobre los aspirantes opositores. Sin embargo, las candidaturas se definirían por internas abiertas.

Más allá de las proyecciones que Arduh estipula sobre el futuro de Juan Schiaretti, JxC aceleró esta semana en las definiciones estratégicas de cara a las elecciones del año que viene. La mesa política provincial se reunió a comienzos de semana con Juan Amestoy y María Rosa Marcone, de Encuentro Vecinal Córdoba. El partido referenciado en Aurelio García Elorrio aceptó el convite pensando en el objetivo de máxima de vencer al peronismo en 2023 y abrió un espacio de diálogo en el que puso una condición central, ser parte de una coalición de Gobierno y no solo de una estrategia electoral. El vecinalismo mediterráneo cuenta con una base electoral afianzada en un 4% o 5% que podría resultar determinante en una disputa que podría definirse por escaso margen.

Mientras intenta ampliar el espacio, la coalición opositora debe decidir cómo se definirán las fórmulas que le disputarán el poder al peronismo. Envalentonados luego de las cosecha de votos del 2021, hay al menos media docena de dirigentes que han manifestado su intención de pelear por la gobernación, aunque hay un nombre que se destaca del resto: Luis Juez.

La intención de voto que el actual senador nacional sostiene desde el año pasado parece sacar de carrera a los demás referentes del espacio, pero sin embargo, la idea de la interna abierta va ganando cada vez más adeptos. Según los números en los que coinciden la mayoría de las encuestas, sólo Rodrigo De Loredo podría dar una pelea mano a mano al líder del Frente Cívico. Aunque el radical todavía no define si competirá por la gobernación o volverá a pelear por el Palacio 6 de Julio, desde hace semanas recorre el interior provincial en un plan que puede anclarse en su rol como diputado pero que, en materia de proyección, excede las intenciones municipales. En esa clave de lectura leen el movimiento el grupo de radicales que sostiene que el partido centenario debe dar batalla para encabezar la lista provincial.

En ese marco, el gran dilema en las mesas opositoras encuentra su argumento en un movimiento que depende exclusivamente del gobernador: la fecha de las elecciones, que también dependerá de la proyección de Schiaretti y que podría servir para gravitar en la estrategia de ambos frentes electorales de cara a la disputa provincial.

En los últimos meses, el gobernador recibió en Córdoba a Gerardo Morales y Facundo Manes.
En los últimos meses, el gobernador recibió en Córdoba a Gerardo Morales y Facundo Manes.

 

 

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