La Municipalidad detectó más de 7.000 baldíos en malas condiciones

Sociedad 05/11/2021 Por Ignacio Martín
Con la llegada de las altas temperaturas se intensifican los controles para evitar que proliferen los basurales. Las multas pueden alcanzar los $3.960.000. Buscan avanzar en concientización.
Baldio © municba

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En todo el ejido urbano de la ciudad de Córdoba existen cerca de 28.000 terrenos baldíos particulares, de distinto tamaño, en distintas condiciones de mantenimiento y dispersados en los 575 kilómetros cuadrados que comprenden el territorio de la capital provincial. De ese total, unos 7.000 fueron relevados por 120 promotores de convivencia municipales, que desde enero recorren la ciudad supervisando estos espacios. Se trata de baldíos que no cumplen con las disposiciones respecto a desmalezamiento y limpieza. Incluso algunos se transformaron en microbasurales, que con la llegada de los primeros días de calor de la temporada incrementan el riesgo sanitario para el resto de los vecinos. 

“Tratamos de lograr principalmente la concientización, ya que se los notifica a través de Ciudadano Digital por el incumplimiento de la limpieza en el terreno que está a su nombre”, indicó Juan Manuel Aráoz, titular del Tribunal de Faltas, consultado por La Nueva Mañana.

La Ordenanza 8.116 obliga a los propietarios a mantener los baldíos limpios (libre de malezas de más de 20 centímetros de altura) y en “condiciones de cerramiento”. En algunos casos, según destacaron desde el Palacio 6 de Julio, los terrenos muestran la presencia de roedores, animales muertos, basura, deshechos, y distintos elementos que pueden significar peligro para la seguridad o salud pública. Sin descuidar los olores y complicaciones para los vecinos en días con altas temperaturas, lo que obliga a intensificar el monitoreo tras el incremento de las denuncias y pedidos por parte de los vecinos, que conviven a diario con basura junto a sus viviendas.

La respuesta de los vecinos y las multas

Hasta esta semana, más del 50% de los 2.643 ciudadanos notificados pusieron en condiciones sus baldíos dentro del plazo entre el aviso y la multa. “Esto es muy importante y destacable para nosotros, porque se alcanza así nuestro objetivo supremo que es lograr el cambio de comportamiento de los individuos a favor de una convivencia ciudadana ordenada y pacífica”, subrayó Aráoz.

Asimismo, las multas que pueden llegar a regir sobre los infractores van desde las tres UEM hasta las 30. Se trata de la Unidad Económica Municipal (UEM), equivalente cada una al precio de venta al público de ocho litros de nafta, de menor octanaje, en estaciones YPF de la ciudad. De esta manera, las multas van de los $2.376 hasta los $23.760. Pero si se determina desde el municipio que existe contaminación ambiental en el baldío, la escala puede llegar a las 5.000 UEM, es decir hasta los $3.960.000. 

Aráoz también aclaró que las obligaciones de limpieza y cierre también se imponen a aquellos frentistas que están construyendo: “Tienen que cumplir con la misma norma, estén o no edificando. Las obras tienen que estar cerradas, con los yuyos cortos y sin basura; eso no cambia por estar en obra”.

“Detectamos que, a partir del control, muchos vecinos tuvieron una mejor respuesta sabiendo que se está cuidando y se está mirando. Porque al hacer el control, luego pasamos por los mismos lugares y vemos que el barrio está en mejores condiciones. Se empieza a correr la voz que se está cuidando y empiezan todos a cumplir. El cambio de conciencia y que el frentista sepa que tiene que mantener las cosas en condiciones nos alienta”, agregó el administrador del Tribunal.

Araoz
Juan Manuel Aráoz: “La obligación de limpiar y mantener es del frentista, pero nuestro objetivo es ir a limpiar cuando estos, a pesar del procedimiento de notificación, no lo hacen”, destacó Aráoz.

El procedimiento

Al detectar una presunta infracción, el promotor de convivencia genera un nuevo incidente en la App Ciudadana, previo a buscar un contacto personal con el vecino, de manera de indicarle la causa de la falta y la forma de subsanarla. Este relevamiento se suma a los requerimientos que ingresan a través de los CPC y de los Centros Vecinales, que son cargados en la misma aplicación para celulares administrada por la Municipalidad. Una vez realizado el requerimiento, el propietario cuenta con tres días para que comience la ejecución de las tareas y subsane la presunta infracción. 

“Lo importante es que, hasta ahí, el proceso tuvo costo cero y fue meramente preventivo, ya que el vecino puede enviar una foto del terreno limpio y cerrado a través de la app”, destaca Aráoz. Pasado ese plazo se presenta el Promotor de Convivencia en el lugar, quien luego de constatar que la infracción subsiste procede a labrar el acta digital correspondiente, la que luego se remite al Tribunal de Faltas para continuar con el trámite y a la Dirección de Higiene Urbana para que realice la limpieza. “Con esto, el infractor no solamente cubre el gasto de la multa sino también el costo de los trabajos que lleva adelante el Municipio en su terreno”, agregó el funcionario.
Todas esas denuncias quedan georreferenciadas en un tablero de control digital administrado en la sede de los promotores, que permite darle un seguimiento personalizado a cada uno discriminando según el estado en que se encuentre.

 

 

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