“Que la bibliodiversidad deje de ser un concepto y se vuelva una realidad”

Cultura 17/09/2021 Por Mauricio Micheloud
Luego de la primera convocatoria realizada en 2020, los libros del Plan Nacional de Lecturas están camino a encontrarse con sus lectores en las escuelas públicas de todo el país.
Collage Libros
El año 2020 estuvo signado por la pandemia y sus efectos inesperados en todos los campos de la vida social, cultural y económica.

chapa_ed_impresa_01  

Especial para La Nueva Mañana

El año 2020 estuvo signado por la pandemia y sus efectos inesperados en todos los campos de la vida social, cultural y económica. No es una novedad: quienes más, quienes menos, todos tuvieron que lidiar con esta “nueva normalidad”. Con todo cerrado y con gran parte de los sectores productivos parados hasta nuevo aviso, el de la cultura fue uno de los más perjudicados. No hubo excepciones prácticamente para nadie y por supuesto el sector editorial también tuvo que arremangarse. 

A pesar de ese marco adverso ya se había anunciado desde el Gobierno nacional que volvía a ponerse en marcha el Plan Nacional de Lecturas (con particular acento en el plural). Las escuelas podrían recibir miles de nuevos libros y la industria editorial podría encontrar un respiro entre tanta desolación.

La novedad en esta oportunidad estuvo en que se amplió la posibilidad de que puedan participar editoriales de las provincias. La diferencia con la mayoritaria participación de sellos provenientes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es abrumadora pero se destaca que nuevas propuestas de diferentes regiones fueron de la partida. En esta primera compra participaron siete editoriales cordobesas: Caballo Negro, Comunicarte, Documenta/Escénicas, Ediciones de la Terraza, Eduvim, Prebanda y Yammal. Todas con libros seleccionados para niveles inicial, primario y secundario que partirán a todos los puntos del país. En el caso de Prebanda, editorial que participó por primera vez, su editora, Franca Maccioni, cuenta que el Plan Nacional de Lectura “es de enorme importancia por diversas razones. En primer lugar, porque garantiza la distribución y el acceso gratuito a los libros para toda la comunidad educativa, actualizando el material de lectura de las escuelas y bibliotecas populares de todo el país. Además, porque  fomenta la actividad editorial nacional y posibilita la difusión de autores locales de enorme importancia que no siempre adquieren la visibilidad que merecen. Para editoriales pequeñas e independientes como la nuestra, este Plan brinda también la oportunidad de difundir nuestro trabajo entre una amplísima cantidad de lectores a los que no hubiéramos podido acceder de no contar con los sistemas de distribución del Estado”.

La posibilidad de llegar a todas las escuelas del territorio nacional y que esos textos surgidos, en muchos casos, desde los márgenes rearma un mapa de lecturas heterogéneo, pero sobre todo al alcance de cientos de miles de niños y jóvenes. Pero no solo eso, además “es un gran dinamizador de la industria”, argumenta Vanina Boco, integrante de Ediciones de la Terraza, porque “pone a girar una rueda que estuvo mucho tiempo estancada: imprenteros, editores, correctores, autores, ilustradores, mediadores –por mencionar algunos– ven reactivada su actividad en función de este Plan. Para el sector es una política pública fundamental que tenemos que defender para que no se vuelva a suspender como sucedió en el anterior gobierno”.

Collage Libros 3

Participar de esta compra fue un proceso que se extendió a lo largo de buena parte del 2020 y que finalizó en estos últimos meses de 2021. La experiencia fue muy diferente para las editoriales de una envergadura pequeña y sobre todo para las que tuvieron que completar todos los requerimientos desde las provincias. Alejo Carbonell, editor de Caballo Negro, nos comentó sobre su experiencia: “El editorial es un sector muy complejo y heterogéneo, donde es difícil que una medida afecte a todos por igual. La sensación es que siempre en estos casos el Estado toma como modelo a editoriales grandes, que están lejísimos de lo que podemos ser nosotros. En todo sentido: volumen, espalda financiera, capacidad de gestión. El Estado compró libros y eso está muy bien, pero las condiciones que impuso no están tan buenas”. En el mismo sentido, Vanina Boco dijo que “nos enfrentamos a requisitos que para editoriales de otras provincias (fuera de Buenos Aires) son difíciles de cumplir, por ejemplo, teníamos los mismos plazos de presentación de libros que los colegas de Buenos Aires, que tenían el lugar de entrega en su misma provincia. Hay un centralismo que todavía cuesta desarmar y que debería ponerse el foco y el trabajo para tener una práctica más federal en este y otros procesos”. 

El acento de las observaciones está en los desniveles a los que se enfrentan los proyectos regionales, como aclara Franca Maccioni: “Se hace necesario revisar aspectos que ayudarían a federalizar aún más este Plan. Para editoriales que no radicamos en la Ciudad de Buenos Aires, constituir un domicilio en la misma a fines administrativos, dirigirnos personalmente a las oficinas, entre otras tareas de esta índole, refuerza la exclusión”. 

De todos modos, y más allá de las dificultades de acceso y cumplimiento de los trámites varios, la fortaleza del Plan Nacional de Lecturas está en la llegada de los libros a las escuelas, una política de Estado muy esperada por las docentes que ven en estos materiales la posibilidad de expandir el universo de lecturas de sus alumnos. Vanina Boco dice que “el hecho de que nuestros libros lleguen a distintos rincones del país, como ya está sucediendo, nos llena de alegría y nos enorgullece. Es todavía inconmensurable lo que puede llegar a suceder en cada escuela, con cada niño y niña. Pero ya nos han empezado a llegar fotos de docentes recibiendo las cajas con libros y expresándonos su alegría. Además, desde el Plan han convocado a algunas autoras para entablar encuentros virtuales entre ellas y los estudiantes y docentes. Cada libro va tejiendo y encontrando su camino, y estos libros (que ya habían sido editados hace algún tiempo) tienen un nuevo camino que se le está abriendo gracias al Plan”. En la misma línea Franca Maccioni espera “que la llegada de esta caja de libros hermosos les dé a lxs lectores tanta felicidad como las editoriales hacerlos y que estos planes de fomento de la lectura continúen y se multipliquen.

Políticas culturales como esta, sostenidas en el tiempo, hacen que la bibliodiversidad deje de ser un concepto y se vaya volviendo una realidad. Nos parece importante que a través del Plan se garantice una variedad de propuestas literarias para las infancias y adolescencias de todo el país”.

Los libros ya están en camino y en muchos casos ya se encuentran en las bibliotecas áulicas de todo el país. Ahora comienza la etapa de mayor disfrute, las expectativas son grandes, pero como dice Alejo Carbonell: “Creo que la mejor expectativa es no tener expectativa: que los libros se encuentren con los lectores sin plan previo me parece un gesto político importante”.

Collage Libros 2

Libros de las editoriales cordobesas que van a a ser distribuidos en las escuelas a través del Plan Nacional de Lecturas:

  • “Si tuviera que escribirte”, Alejandra Correa y Cecilia Afonso Esteves (Ediciones de la Terraza)
  • “Apapachaditos... un arrullo de juegos”, Abriendo Rondas y El Esperpento (Ediciones de la Terraza)
  • “El amor es circular”, María Zeta (Ediciones de la Terraza)
  • “Microcosmos”, Nelvy Bustamante y María Zeta (Ediciones de la Terraza)
  • “Pájaro negro, pájaro rojo”, Gustavo Roldán y María Wernicke (Comunicarte)
  • “Árboles de pan”, Julia Rossi y Nicolás Arispe (Comunicarte)
  • “Nadar de pie”, Sandra Comino (Comunicarte)
  • “Inundación. El lenguaje secreto del que estamos hechos”, Eugenia Almeida (Ediciones Documenta Escénicas)
  • “El Llamado”, Flor Kaneshiro (Eduvim)
  • “Los sapos de la memoria”, Graciela Bialet (Yammal Contenidos) 
  • “Curva de remanso”, de Elena Anníbali (Caballo Negro)
  • “Piedras”, Anahí Mallol (Prebanda)

  

  

LNM - Edición Impresa

Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar