La batalla de Córdoba: el TEG político de cara a las elecciones PASO

El acuerdo de paz se resquebraja en Juntos por el Cambio y el Frente de Todos apuesta todo a los datos de la reactivación. “¿Y si ganamos?”, se emocionan en Hacemos por Córdoba.
Ed 221 © Pito Campos
La campaña en pandemia, con actos presenciales seguidos por redes sociales. Ilustración: Daniel "Pito" Campos, para La Nueva Mañana.

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La cuenta regresiva hacia las primarias abrirá un escenario de mayor conflictividad, sobre todo en aquellos espacios que deberán definir sus candidaturas para la elección de noviembre. Juntos por el Cambio aparece como el territorio en el que el enfrentamiento recrudecerá, aunque ninguna de las partes lo reconozca públicamente. Pero el peronismo tampoco se queda atrás.

Mientras Hacemos por Córdoba decidió sacar todo el arsenal electoral a la cancha, incluso con un Juan Schiaretti ocupando un rol de centralidad compartida con Alejandra Vigo y Natalia de la Sota, desde el Frente de Todos apuestan a poner en valor la gestión a partir de la visibilización de las obras en el interior y la recuperación económica que empieza a tener sus primeras manifestaciones en los indicadores.

Esa forma de avanzar simbólicamente en la campaña se busca reforzar con la presencia de ministros. Ya vinieron el titular de la cartera de Hábitat, Jorge Ferraresi; el de Producción, Matías Kulfas; el de Turismo y Deportes, Matías Lammens; y el subsecretario de Relaciones Municipales del Ministerio del Interior de la Nación, Pablo Giles. La semana que viene será el turno de dos pesos pesados: el ministro de Economía Martín Guzmán y la titular del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidades, Elizabeth Gómez Alcorta.

Antes del 12 de septiembre también pisará suelo cordobés el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis. Su llegada engrandecerá la figura de Martín Gill, el pre candidato que acompaña al ministro dentro de la gestión de su cartera y que proyecta su figura hacia noviembre recorriendo obras y reuniéndose con intendentes y jefes comunales en el interior provincial. También está previsto el arribo de Juan Cabandié (ministro Ambiente) y Paula Español (Secretaria de Comercio Interior). 

Ayer, Carlos Caserio se reunió con el Presidente y llevó consigo al empresario Roberto Urquía. Aunque en principio parecía muy difícil, es posible que el Presidente pueda llegar a Córdoba antes de las primarias. De todos modos, desde el frente oficialista mantienen la calma al respecto. “Es una elección de largo aliento, nosotros tenemos una lista de unidad que va a jugar el partido definitivo en noviembre. Hay tiempo para que Alberto venga. No sabemos cuándo pero está claro que para nosotros sería muy importante. El Plan de Vacunación avanza y en la economía se ven los signos de la recuperación, y eso es lo más importante que tenemos para defender la gestión. Nuestro compromiso es seguir trabajando en esa dirección”, dicen desde la plataforma del Frente de Todos.

Vigo DLS

Ellas, las redes y la agenda de género

Es todo nuevo”, decía días atrás uno de los asesores del peronismo provincial mientras imaginaba uno de los tantos actos que, virtualmente, reunía a la militancia de Hacemos por Córdoba. El espacio oficialista provincial, que busca volver a interponerse en medio de la polarización nacional de la elección, es uno de los que mejor trabaja (hasta ahora) la campaña en redes, con una destacada presencia de las candidatas y el propio gobernador en el escenario que se impone casi por necesidad; por la pandemia y por las características del momento histórico.

En uno de los últimos mensajes en formato spot, Juan Schiaretti, de “casual” campera violeta, le habló a la Cámara y puso en valor el perfil femenino de la lista cordobesista. Ese perfil es justamente el que busca cruzar el Frente de Todos con un protagonismo cada vez mayor de Gabriela Estévez y, sobre todo, Olga Riutort en la campaña. La concejala será, en definitiva, la verdadera protagonista cuando, el próximo martes, Elizabeth Gómez Alcorta visite Córdoba y encabece un acto en el que se rendirá tributo a los 20 años de la primera ley de paridad legislativa existente en el país, aprobada durante el primer Gobierno de José Manuel de la Sota. Más allá de los nombres, el impulso de Riutort a esa normativa es conocido por todo el arco político cordobés que recuerda aquel evento bajo el nombre de “Ley Olga”.

Con el híbrido que mixtura presencialidad reducida, fotos que viajan a través de las redes, y plataformas; Ellas y Schiaretti le van levantando cada vez más el tono a la campaña y vuelven a golpear la mesa a la hora de diferenciarse del kirchnerismo. Centralismo, retenciones, avance sobre la Justicia y, lo dicho, políticas de género e inclusión son las que se impondrán en las discusiones al interior del mundo peronista en las próximas semanas.

Con intendentes obligados a elegir entre la relación nacional y la provincial, estrategias locales que contemplan cortes de boleta y proyecciones hacia el 2023, la disputa entre las vertientes del PJ también promete bombardeos sorpresivos en una carrera que se estirará hasta noviembre. “Ojo! ¿Y si ganamos las PASO?”, se emociona un militante schiarettista. Ante la dispersión de votos en Juntos por el Cambio, la mirada no parece tan alocada.

Riutort Gill

El cabeza a cabeza de Juntos por el Cambio

Todos los sondeos auguran un resultado parejo. Según quién requiera y presente la encuesta en cuestión, una leve vventaja favorece a uno u otro sector, siempre poniendo en valor las dos opciones con mayor representación de la coalición opositora: Juntos por Córdoba, que lleva a Mario Negri y a Gustavo Santos como principales pre candidatos; y Cambiando Córdoba, con Luis Juez y Rodrigo De Loredo como cabezas de cada uno de los tramos.

Hacia afuera, la estrategia está expuesta. El antikirchnerismo del electorado cordobés se fue poniendo a la cabeza de las tácticas discursivas, incluso para poner en valor las propias virtudes por sobre las debilidades adjudicadas al rival circunstancial. En ese plan, los cruces que venían teniendo una existencia subrepticia durante las primeras semanas de la campaña, emergieron con un tono inédito a partir del momento en que Mauricio Macri expuso su (ya conocido) apoyo a la lista de Juntos por Córdoba.

Como si el enojo de Juez no hubiese sido suficiente, el desembarco de las figuras nacionales en apoyo a su lista fue la razón de los dardos más venosos de la campaña. A comienzos de esta semana, Florencia Arietto, que llegó a Córdoba a instancias de Patricia Bullrich, catalogó a Negri de “tibio”. El paso que dejó a un costado la valoración del propio espacio para dar lugar a la crítica personal al otro que será un aliado al día siguiente de la primaria no cayó bien ni siquiera en los sectores radicales que se encolumnan detrás de la candidatura de De Loredo. Aunque, consultado por este diario, uno de los dirigentes del espacio también recordó los comentarios públicos de los referentes de “la otra lista” que “chicanearon innecesariamente a Martín” Lousteau, cuando el senador que había sido el primer ministro de Economía de Cristina Fernández de Kirchner, llegó a la provincia a manifestar su apoyo al ex titular de Arsat.

Hace una horas nomás, Negri (que esta semana también recibió el apoyo explícito de Elisa Carrió) dijo tener "la lengua prohibida", en pos de garantizar la unidad tras las primarias. La duda es si dirá las cosas que parece tener ganas de decir antes de septiembre. 

En las próximas horas, la expectativa que promete nuevas indignaciones orbita alrededor de la posible visita de Mauricio Macri. “No sabemos si viene, igual no importa, él ya habla públicamente a favor de la candidatura de Mario y Gustavo”, señalan desde el espacio preferido por el ex Presidente. “Además, si no se pueden hacer actos grandes, capaz que las declaraciones en Cadena 3 llegaron a mucha más personas que las que podríamos juntar en la calle, cosa que no podemos hacer por la pandemia”, agregan. Para Juez, que a pesar del enfado reivindica la gestión de Macri como Presidente, la explicitación del apoyo a Negri y Santos fue “injusto”;  que, encima, el ex mandatario venga a Córdoba le parece directamente “una provocación”.

Negri Santos Soher Mestre

Ahora bien. En una campaña que se juega en gran parte desde las redes, ¿es necesario que Macri viaje a Córdoba? Si, de todos modos, rompe con la lógica cordobesa que viene imprimiendo la lista que apoya y llega a la provincia ¿puede mover voluntades entre los votos opositores? Si bien las últimas encuestas marcan un descenso en la valoración de su imagen, en la interna de Juntos por el Cambio, confían unos y temen otros, la figura del ex presidente puede resultar determinante en un escenario de paridad.

En busca de alcanzar el número de adhesiones lo más importante posible de cara a su inserción en los planes futuros del espacio, las listas que tienen como referencia Griselda Baldata y Dante Rossi, y la que representan Javier Bee Sellares y Laura Sesma, buscarán sortear la extrema polarización opositora con discursos que avanzar en la oferta propositiva anti-grieta y una fuerte diferenciación crítica para con el Ejecutivo nacional, respectivamente. 

 

 

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