Paridad de género en los medios: una ley inédita e incomodante

Florencia Alcaraz, de Latfem; y Pate Palero, de Red PAR, analizaron la nueva legislación que busca la equidad de género en medios audiovisuales de gestión pública y privada.
Florencia Alcaraz - Pate Palero
Florencia Alcaraz; Pate Palero.

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Argentina se convirtió en el primer país del mundo que tiene una ley de paridad en medios de comunicación audiovisual tras ser aprobada en la Cámara de Diputados el viernes pasado, por 134 votos afirmativos y 9 negativos. 

La ley en cuestión establece un régimen obligatorio para los medios de gestión pública, que deberán cumplir con el principio de equidad en el acceso y permanencia a los puestos de trabajo; y garantizar una representación de personas travestis, transexuales, transgéneros e intersex en al menos el 1 % de la totalidad de su personal.

Para los medios de gestión privada, en tanto, instaura un régimen de promoción para quienes cumplan al menos cuatro de sus siete principios, a los que se les expedirá un “certificado de equidad”. Este les dará preferencia en el acceso a la asignación de publicidad oficial.

Los siete principios a los cuales se hace referencia en la reciente ley son: 1) realizar procesos de selección de personal basados en el respeto del principio de equidad en la representación de los géneros; 2) tener políticas de inclusión laboral con perspectiva de género y de diversidad sexual; 3) implementar capacitaciones permanentes en temáticas de género y de comunicación igualitaria y no discriminatoria, de conformidad con la normativa vigente en la materia; 4) impulsar acciones para apoyar la distribución equitativa de las tareas de cuidado de las personas trabajadoras; 5) disponer de salas de lactancia y/o de centros de cuidado infantil; 6) promover el uso de lenguaje inclusivo en cuanto al género en la producción y difusión de contenidos de comunicación y 7) establecer un protocolo para la prevención de la violencia laboral y de género.

El proyecto fue presentado por la senadora pampeana Norma Durango, del Frente de Todos, y se basa en la propuesta del colectivo de Periodistas Argentinas que contó con aportes de otras redes de comunicadoras feministas y especialistas en el tema como la Red PAR y Latfem.

“Sabemos que este cambio será paulatino”

En diálogo con La Nueva Mañana, la periodista y co-directora de Latfem Florencia Alcaraz, expresó que, en teoría, la ley necesitará de la adhesión de las provincias, pero que esto se definirá a partir de su reglamentación. “Nuestra expectativa es que la autoridad de aplicación sea la mejor posible, tanto sea que recaiga en el Ministerio de Mujeres, el Enacom u otro organismo, para monitorear la ley y acompañar este cambio que sabemos que será progresivo, paulatino, y no será de un día para el otro. El primer paso será que comience a aplicarse en los medios públicos, donde el cumplimiento sí es obligatorio”, indicó. 

Para Alcaraz, la ley “es inédita. No hay otro país en el mundo que tenga una legislación de estas características. Pero era necesario. Esto tiene que ver con la potencia, la insistencia y la imaginación que tiene el feminismo en la Argentina. Creíamos que si esperábamos que esa transformación que se ve en las calles fuera tomada por los medios para mejorar nuestras condiciones de trabajo, iban a pasar muchos más años”. 

“A las corporaciones mediáticas les molesta”

La periodista se refirió además de la polémica que se generó con quienes cuestionaron el ítem de preferencia para el acceso a la pauta oficial. Al respecto, apuntó a una “campaña de desinformación que las corporaciones mediáticas activaron para ir en contra de esta ley”. “Hasta ahora, los medios privados inventaron medidas para responder a la efervescencia feminista como designar editoras en género, impulsar capacitaciones o adecuarse a la Ley Micaela. Pero ahora es el Estado el que impone una ley construida desde las propias comunicadoras y periodistas feministas, y eso es lo que molesta, que las reglas del juego las pongamos nosotras que sabemos qué es lo que necesitamos”, precisó.

Aun así, destacó que la ley no es punitiva porque habla “de incentivos y de promoción”. “No es que tienen que cumplir con el lenguaje no binario o inclusivo para acceder a la pauta oficial. Eso es mentira. Lo que se debe demostrar al Estado es qué cambiaron a partir de cumplir con cuatro de esos siete preceptos: pueden redactar un protocolo, dar capacitaciones o generar un espacio de lactancia, por ejemplo”, dijo Alcaraz.

“En verdad, no esperábamos que hubiera tanta resistencia por parte de organismos de corporaciones mediáticas que casualmente son dirigidos por varones CIS. Pero esto no es nada nuevo. Estamos en un momento de la historia que todos, todas y todes tienen que tener un compromiso ético-político para erradicar la violencia de género y a los medios les pedimos muy poco: poder adecuarse a través de esta ley”, enfatizó.


En Córdoba queda mucho camino por recorrer 

La referente feminista cordobesa Pate Palero, de la Red PAR (Periodistas de Argentina en Red para una Comunicación no sexista) y directora de Católicas por el Derecho a Decidir (CDD), reflexionó en diálogo con LNM que “es muy bueno tener más leyes que consoliden el camino hacia la igualdad y la erradicación de los privilegios”. Pero aclaró: “Esta ley es necesaria pero no suficiente, porque tenemos ya normativas para modificar la estructura y los mensajes de los medios, pero falta que se hagan efectivas”. 

Por otro lado, destacó que la nueva ley que, al igual que la de Servicios de Comunicación de Medios Audiovisuales, no alcanza a los medios gráficos y “eso es un límite”. En torno a la discusión sobre la pauta oficial, dijo que se trata de “una de las medidas de discriminación positiva que se venían reclamando hacía mucho tiempo. Hay estados, como por ejemplo en Barcelona, donde es condición para ser proveedor del Estado que las empresas tengan programas de igualdad”. 

También hizo hincapié en reforzar la capacitación en género para que sea permanente, sostenida y actualizada y dijo que es “fundamental” que se profundice en una mirada de la equidad que incluya las interseccionalidades de género y diversidades sexuales. “Es decir, que no solamente se contraten mujeres CIS, blancas, jóvenes y flacas, sino que tengamos la pluralidad de representación que cada categoría de género”.

En cuanto al voto negativo y las críticas que partieron de diputados en representación de Córdoba, durante el tratamiento del proyecto, Palero señaló que la provincia “está un poco retrasada y le falta mucho trabajo en lo que es prevención de la violencia extrema en general. Se trabajó mucho en la atención y el abordaje concreto, con una serie de dispositivos y presupuesto invertido, pero falta mucho. Por eso nosotras estamos trabajando mucho con el manifiesto con una mirada más fina en el abordaje integral de las violencias, particularmente en los medios”, indicó.

Editoras de género 

Por último, la referente de Red PAR opinó sobre la incorporación en los últimos años de la figura de la editora de género: “Las editoras de género y del periodismo feminista han mejorado la calidad periodística de nuestros medios en Córdoba, pero igualmente sigue siendo una tarea muy compleja, porque muchas de estas medidas o discursos se instalan solamente por una cuestión de oportunismo y de maquillaje. Son medidas de cambio para no cambiar. Si te sentás a hablar con estas editoras de género te das cuenta que la pasan muy mal. Por eso creo que estas leyes que van un poco más al hueso, preocupan o asustan”. 

Para Palero falta mucho camino por recorrer: “Todavía hay mucha resistencia, incluso en las propias compañeras mujeres en las que persiste la mirada androcéntrica. Creo que lo más complejo del feminismo es que viene a cuestionar todas las desigualdades: las sociales, de género, de clase… Eso es lo subversivo y por eso incomodante”.

 

 

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