“El sistema de salud está colapsado y con lista de espera”

Política / Economía 26/03/2021 Por Flavio Colazo
En momentos en que Brasil se presenta como un gran riesgo sanitario para Argentina, La Nueva Mañana entrevistó a Pedro Ezequiel Marotta, cónsul argentino en Curitiba.
Brasil covid hospital
Foto: archivo.

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Especial para La Nueva Mañana

COVID-19 - FRONTERA CALIENTE :: ENTREVISTA AL CÓNSUL ARGENTINO EN CURITIBA (BRASIL)

El estado brasileño de Paraná limita directamente con nuestro país, siendo la frontera entre Puerto Iguazú (Argentina) y Foz do Iguaçu (Brasil) una de las que -merced a las cataratas y al intercambio comercial terrestre- mayor tránsito de personas entre ambos países presenta. Curitiba, capital de dicho estado de Brasil, presenta similitudes comparativas (socioeconómicas y culturales) con Córdoba, capital de nuestra provincia, y con algunas otras ciudades argentinas, como La Plata y Rosario. A cargo del Consulado argentino en Curitiba está Pedro Ezequiel Marotta. En esta oportunidad el cónsul accedió a entregar a este medio sus perspectivas respecto a la pandemia y demás aspectos que pudieran ser de interés para argentinos y cordobeses.

- ¿Con cuál ciudad de Argentina se puede comparar a Curitiba por sus características en cuanto a cantidad de habitantes, ingresos económicos per cápita, etc.? 

- Quizás -por ser yo platense- con el gran La Plata, salvando las distancias. Curitiba no está tan cerca de una metrópoli enorme como Buenos Aires. Entonces es una verdadera capital atlántica en Brasil. Con una población -área metropolitana incluida- cercana a los 4.000.000 de habitantes, y con una cosmovisión similar a la de los platenses, ya que proviene de una inmigración en gran parte europea. Los ingresos per cápita son los más altos de Brasil. Son un pueblo muy orgulloso y relativamente culto en comparación con el resto del país.

Pedro Ezequiel Marotta - Consul
“Córdoba tiene una comunidad muy grande acá. Renault, y algún otro factor laboral, han colaborado con eso. Yo creo que la chispa cordobesa es muy necesaria en Curitiba”, afirma el Cónsul, Pedro Marotta.

- ¿Cuáles servicios presta el Consulado argentino a los ciudadanos de ambos países? 

- Tenemos tres grupos de funciones. Las propiamente consulares (documentación, ayuda, trámites varios, elecciones, etc.), las de promoción (turística, comercial y cultural) y la representación diplomática (integrar las fuerzas vivas, lo protocolar y establecer relaciones que faciliten el cumplimiento de las dos primeras). Las primeras están destinadas a nuestros nacionales y a los extranjeros -principalmente brasileños/paranaenses-, con domicilio aquí, que necesitan viajar, ya que somos la primera puerta de acceso a nuestro país (visas, información, documentación, etc.). Las tareas de promoción son a veces propuestas y eventos generados por nosotros -en un plan de trabajo anual- y a veces a pedido de entidades y particulares. Siempre privilegiamos las acciones de promoción mixtas que permiten combinar turismo, gastronomía, vinos y cultura -el tango es un gran motor de promoción-. También en Paraná es muy apreciado el folklore argentino.  La tercera tarea es participar de eventos, reuniones, ceremonias, etc. Mantener una agenda de encuentros y ser sistemático para mantener esos contactos en pos de mejorar la eficiencia en las dos primeras funciones. 

- ¿Cómo evalúa la situación sanitaria en Brasil respecto a la de Argentina; y a la de Curitiba respecto al resto de Brasil? 

- Debido a mi prolongada permanencia aquí conozco mejor la situación en Brasil, y las comparaciones son siempre odiosas. Brasil está pasando el momento más difícil en décadas. El sistema de salud está colapsado y con lista de espera –se baten récords de contagios y fallecimientos constantemente, y esta semana se superaron los 3.200 muertos en un día-. No se pueden abrir hospitales de campaña, o habilitar camas adicionales porque no hay profesionales de la salud disponibles. Falta oxígeno, medicamentos e insumos varios. La cepa P1 (“Manaos”) es mucho más contagiosa e incrementa la carga viral del contagiado en forma exponencial, como consecuencia de esto, y del colapso del sistema, el porcentaje de muertes crece y las edades de impacto bajan. Tenemos que ser muy creativos para cuidar al personal de consulado. Estamos al borde del agotamiento; porque estamos en alerta 24 horas los 7 días. 

“Brasil está pasando el momento más difícil en décadas. El sistema de salud está colapsado y con lista de espera -se baten récords de contagios y fallecimientos constantemente”.

 ¿Qué reflexiones le surgen –en relación a la situación sanitaria en Curitiba- desde el informe de la fundación Oswaldo Cruz (publicada en el periódico O Estado de Sao Paulo), en el cual se denomina a la situación actual de Brasil como de “colapso sanitario” y se exige un urgente endurecimiento de las restricciones? 

- La situación es en extremo delicada. Curitiba pasó de ser una ciudad ejemplar a un colapso (con más de 30 fallecidos en un día); el área metropolitana es muy grande y la atención es en la ciudad. Hoy hay 0 (cero) camas libres -y así viene desde hace una semana. Se han vuelto a cerrar muchas actividades durante 10 días (escuelas, iglesias, etc.). La Prefectura (municipalidad) brinda acceso a las medidas con cifras actualizadas al minuto desde https://coronavirus.curitiba.pr.gov.br/. Respecto a las vacunas el Gobierno del estado (Paraná) se está ocupando en conseguir vacunas, pero tiene menos controles de los necesarios. La gente está cansada, y Brasil tiene dos discursos antagónicos en puja: el de la apertura y el de la clausura. La población se divide entre ambas posiciones en casi proporciones iguales. Es bien difícil. 

-¿De qué modo se instruye el Consulado sobre las formas de actuar sanitariamente?

-Mantenemos sobre todo reuniones virtuales con autoridades sanitarias de Curitiba -y del Estado de Paraná- para tener información real y de primera mano, y así poder estar preparados para ayudar mejor cuando nos toca intervenir.  La situación está muy lejos de ser confortable para nosotros en el Consulado. Yo contraje Covid-19 en septiembre del año pasado -con síntomas razonables-, pero que me dejó un cansancio corporal de casi un mes. 

Brasil covid manaos
“La situación es en extremo delicada. Curitiba pasó de ser una ciudad ejemplar a un colapso, con más de 30 fallecidos en un día. Hoy hay cero camas libres, y así viene desde hace una semana”.

- ¿Cuáles son las principales consultas que le llegan al Consulado por parte de los argentinos residentes en Curitiba? 

- Ha habido cambios con la pandemia. Antes nos requería la población fluctuante, -el que viene en el verano con bajo presupuesto y se queda en la lona por diversos motivos-. Hoy son familias enteras que perdieron su lugar en la sociedad brasileña y deben regresar a nuestro país. Los problemas son muy variantes y los atendemos en lo que refiere a nuestras funciones; así como también los ayudamos -o los contactamos con terceros- en el resto de los casos.

¿Se sabe qué porcentaje de los argentinos residentes en Curitiba son cordobeses? 

-Córdoba tiene una comunidad muy grande acá. Dos de los cinco empleados locales del Consulado son de Córdoba (40%). Renault, y algún otro factor laboral, han colaborado con eso. Yo creo que la chispa cordobesa es muy necesaria en Curitiba. El curitibano promedio es reservado, y socialmente estrecho. El cordobés que conozco es muy social, tiene buen humor, hace observaciones inteligentes… o sea, es ingenioso y sobre todo tiene mucho espíritu.

“La gente está cansada, y Brasil tiene dos discursos antagónicos en puja: el de la apertura y el de la clausura. La población se divide entre ambas posiciones en casi proporciones iguales”. 

- ¿Qué dificultades enfrentan los ciudadanos argentinos para viajar hacia Curitiba desde Argentina, y desde Curitiba hacia Argentina, respectivamente? 

-El principal es el de respetar los protocolos establecidos por la pandemia y la suspensión de los vuelos directos que se produjo tempranamente en 2020. Las dificultades son múltiples; la principal es la información, las reglas y requisitos a veces cambian muy rápido, tan rápido que algunas autoridades aún no los aplican bien, eso genera mucho estrés.

¿En qué aspectos siente que ha retrocedido su gestión en el Consulado a raíz de la pandemia?

-Lo malo es que mi impronta como cónsul había sido siempre caminar hacia lo personal y alejarse de lo impersonal. En eso hemos perdido mucho. La comunidad se achicó bastante. Es todo muy triste; esta historia no tiene final feliz.

 

 

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