Notable baja de enfermedades respiratorias entre los niños cordobeses

Las consultas e internaciones bajaron en comparación a otros años y, hasta el momento, no hubo niños fallecidos. Efectos colaterales positivos de las medidas preventivas.
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- Marcela Yanover, la directora de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud provincial.

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Algunos le dicen “nueva normalidad”, otros prefieren hablar de “nuevas prácticas” que se terminan instalando a partir de una realidad que hace urgente la prevención ante la amenaza invisible y latente que representa el coronavirus. Lo cierto es que las formas en que el mundo se ha acostumbrado a transitar este 2020 trajo aparejado una serie de acciones de cuidados individuales y colectivos que comienzan a experimentar sus primeros resultados positivos, incluso más allá de la pandemia

“Ha sido un año muy intranquilo, por lo atípico, en lo que tiene que ver con las enfermedades respiratorias en general, tanto en lo que es la parte de pediatría como en neonatología” reconoce en diálogo con La Nueva Mañana Marcela Yanover, la directora de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud provincial. Sin embargo, la situación impuesta por la pandemia del coronavirus y sus consecuentes medidas de prevención influyó positivamente en la prevención del resto de las enfermedades de índole respiratoria a lo largo de todo el territorio provincia. 

Fuerte caída de las internaciones pediátricas por afecciones respiratorias

Los datos que se recaban a partir de un análisis sobre las consultas totales (por todas las causas) por parte de pacientes menores de cinco años en hospitales provinciales de la Capital y el interior, los centros de salud municipal y los 15 CAPS (Centros de Atención Primaria) de la Ciudad de Córdoba, son contundentes en ese sentido.

Los números arrojados a la semana epidemiológica número 32 en lo que va del 2020 señalan que las consultas por enfermedades respiratorias agudas se mantenían en un descenso constante. Con respecto a la cantidad de consultas totales, el porcentaje se ubicada alrededor del 11%, después de tocar su pico en la semana 26. 

“En años anteriores, a esta altura las consultas por enfermedades respiratorias representaban cerca del 25% y en números generales era mucho mayor. Esa era la constante para las patologías del invierno”, indica Yanover.

La diferencia también se advierte en la cantidad de internados por dichos cuadros, que se mantuvieron constantes en las últimas semanas (por debajo de las veinte internaciones) mientras que quienes necesitaron de esa asistencia por otros cuadros médicos aumentaron. “De toda la internación pediátrica, solamente 10% se corresponde a enfermedades respiratorias agudas cuando el año pasado, para esta época, el 57% se correspondía a esas afecciones. De esos pacientes que necesitaron ser internados, el 75% no requieren de complejidad y están internados en salas comunes”, señaló la responsable de Maternidad e Infancia de la cartera de salud provincial. 

“Los niños que se quedan en sus casas se contagian menos y eso hace que la infección respiratoria aguda, clásica de todos los inviernos, experimente números más bajos”.

La importancia de las disposiciones contra la pandemia

Desde el comienzo de la pandemia de coronavirus en todo el mundo, las disposiciones sanitarias para la prevención del virus fueron sumándose en nuestro país y nuestra provincia. A medida en que esas advertencias y esas decisiones se fueron sumando con el paso de la semana, los especialistas médicos comenzaron a observar que las consecuencias del aislamiento, las medidas preventivas y las estrategias para evitar la propagación del Covid-19 influían también en la circulación de otras enfermedades que suelen contagiarse por las mismas vías. Así, las patologías respiratorias en general experimentaron un impacto directo. 

“El tema del aislamiento al que todos hemos estado sujetos desde el mes de marzo es fundamental para explicar la disminución de la circulación viral”, advierte Yanover a La Nueva Mañana, al momento de señalar también que el cierre de los jardines maternales y la suspensión de las clases impacta de modo directo sobre la circulación de las enfermedades de tipo respiratorio. “Los niños que se quedan en sus casas se contagian menos y eso hace que la infección respiratoria aguda, clásica de todos los inviernos, experimente números más bajos en comparación con otros años”, señala. 

La especialista también destaca que no sólo el aislamiento explica la baja en el número de contagios, sino que “hay un conjunto de medidas” que ayudan a entender la situación general. “El lavado de manos, La distancia social, el uso de barbijo, la limpieza de los ambientes, el hecho de toser en el codo”, son algunas de esas prácticas que se suman a la hora de intentar explicar la situación sanitaria de los menores.

Un 2020 sin muertes 

La bronquiolitis y la neumonía son las infecciones agudas bajas más comunes en épocas de invierno que tienen el potencial de complicarse hasta generar situaciones sanitarias más complejas. Hoy, el virus que provoca la bronquiolitis no circula en Córdoba. 

“Los dos extremos de la vida son los más susceptibles ante este tipo de patologías, por eso la vacuna de la gripe, por ejemplo, está indicada en el calendario de vacunación obligatorio para los menores de dos años y en los mayores de 65, porque son las poblaciones más vulnerables”, explica la especialista médica consultada por La Nueva Mañana. 

Según el último estudio del Informe de Estadísticas Vitales publicado por el Ministerio de Salud a comienzos de este año, hubo cerca de 32 mil personas fallecidas por neumonía e influenza en 2018, 5.325 tenían entre 80 y 84 años; 3.891 entre 75 y 79; 2.954 entre 70 y 74, y el número sigue bajando progresivamente a medida que desciende la edad.

No obstante, de las 242 muertes de niñas y niños (de 0 a 14) que se registraron en 2018, la mayor mortalidad por neumonía e influenza corresponde a las franjas de menores de 1 año y de 1 a 4 años (190 decesos), lo que representa el 78,5 por ciento de los casos.

“Si bien los mayores tienen una mayor posibilidad de presentar patologías más complicadas, los niños más pequeños también son los que tienen esa posibilidad de experimentar situaciones más complejas. Por eso es necesario agotar todos los medios para que los niños no queden expuestos a esas situaciones de contagio”, explica Yanover en esa dirección. 

“Los resultados hasta el momento son positivos”

Ahondando es los datos de este 2020, la funcionaria explica que empezó la Campaña invierno, que en Córdoba arranca el 1 de mayo y se puede extender hasta septiembre, no hubo niños fallecidos por infección respiratoria aguda baja. Para esta época, el año pasado, había al menos cuatro niños que habían muerto tras transitar este tipo de enfermedades. 

“Es un impacto importante que habrá que analizar en la pospandemia, pero en este aspecto los niños se han visto beneficiados. Cuando empezó la pandemia, había una gran incertidumbre porque los ejemplos que teníamos desde el hemisferio norte nos mostraban un panorama que se había dado en verano. Acá nos tocaba enfrentar la pandemia en invierno y no sabíamos con qué nos íbamos a encontrar, por lo que los resultados hasta el momento son muy positivos”, destaca Yanover. 

 

 

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