Para que haya ciudades inteligentes debe haber gobiernos inteligentes

Suplementos 24/07/2020 Por Juan Pablo Casas
La tecnología por sí misma no resuelve los problemas de las ciudades que habitamos. Todo pasa por una gestión planificada, que incorpore esa tecnología y facilite el acceso de los ciudadanos a esos nuevos esquemas.
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- Luis Castiella, MBA, es director de la Diplomatura de Ciudades Inteligentes de la Universidad Católica de Córdoba, director de la Escuela de Ciudades y Gobierno de la Universidad de la Ciudad de Buenos Aires,

Suple 21 - Vida Sustentable XI - Bnr

 
 

Con el paso de los años, las ciudades inteligentes han adquirido mayor protagonismo gracias a los programas que llevan adelante sus gobiernos para desarrollar el potencial de la tecnología y la innovación, junto al resto de recursos. Esto se hace para promover de manera más eficiente un desarrollo sostenible y, en definitiva, mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.

Luis Castiella, MBA, director de la Diplomatura de Ciudades Inteligentes de la Universidad Católica de Córdoba, director de la Escuela de Ciudades y Gobierno de la Universidad de la Ciudad de Buenos Aires, explicó qué son estas tecnologías y de qué forma se aplican en el marco de la sustentabilidad. “Las aplicaciones que permiten aprovechar el tiempo y brindan información para la movilidad, el transporte y la seguridad son muy importantes”, comentó.

Qué son las ciudades inteligentes

Castiella repasó qué entendemos por una ciudad inteligente. “Siempre decimos que inteligencia no es la mejor palabra para definir lo que se quiere definir de las ciudades. Esto es consecuencia, no sólo de que el concepto de inteligencia es discutible, sino que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo en lo que respecta a ciudades”, indicó. 

“En un principio, se empleaba para referirse a ciudades que utilizaban intensivamente las tecnologías para usos de la vida diaria. Información en tiempo real, conectividad, aplicaciones para facilitar el uso y el tránsito en la ciudad, sensores para medir la calidad del aire, el agua, el ruido, etcétera”, explicó.

“Otro aspecto relevante es la existencia de gobiernos municipales que puedan organizar una agenda tecnológica, para lograr la adecuación tecnológica de los municipios, que permita el máximo aprovechamiento de las tecnologías, es decir, deben existir gobiernos inteligentes”, alertó.

ciudad inteligente

Tecnologías aplicadas a la vida cotidiana

“Yendo específicamente a las tecnologías usuales, entonces, deberíamos encontramos en una ciudad inteligente con equipamiento y aplicaciones que faciliten la vida diaria, en forma sostenible, es decir que no generen otros problemas en el futuro. En ese sentido, las aplicaciones que permiten aprovechar el tiempo y brindan información para la movilidad, el transporte y la seguridad son muy importantes”, apuntó el especialista.

Luis Castiella mencionó el impacto sobre el medio ambiente de los transportes tradicionales en vehículos impulsados por combustibles fósiles. “Entonces, información, pero no sólo información, sino también oferta de equipamiento público a bajo costo, como bicicletas con sus ciclovías, y vehículos eléctricos o aplicaciones para compartir traslados, disminuyendo la cantidad de vehículos en la vía pública, son todos temas que complementados le dan inteligencia al tránsito en la ciudad”, ejemplificó. 

“Esta misma mirada integradora, aplicada a todos los aspectos que hacen a una ciudad, nos define una agenda, tecnológica, de gobierno, y de sustentabilidad muy amplia, pero que es necesario encarar… En forma inteligente”, resaltó.

“Las aplicaciones que permiten aprovechar el tiempo y brindan información para la movilidad, el transporte y la seguridad son muy importantes”.

Gobierno digital

El docente universitario puso sobre la mesa la cuestión del gobierno digital, al que consideró como un tema de debate que antes de la pandemia parecía estancarse. “Según estudios propios, un 90% de las ciudades del país con población de 5 mil habitantes o superior, tenían un nivel de madurez tecnológica entre básico y muy básico. En este contexto, afrontar y superar la crisis a las ciudades que no logren mejorar sus capacidades digitales, les resultará cada vez más difícil. Sin embargo, la crisis nos deja algo positivo también en este aspecto, y es que ha instalado la cuestión digital en la agenda política. Esto, creo, limita las discusiones a partir de ahora. La ciudad que no se vuelque a una agenda digital, va a estar transitando en una sintonía diferente a lo que el ciudadano va a estar mirando y exigiendo”, remarcó.

El valor de la información

Las tecnologías más visibles son aquellas que tienen que ver con los trámites, las gestiones administrativas que los vecinos deben realizar ante los municipios, que son muy variadas, así como los temas relacionados con el cobro y gestión de impuestos, tasas y multas. Pero, para que estas transacciones se puedan realizar, hay tecnologías menos visibles que hacen al equipamiento y la conectividad que soporta todas estas operaciones y les da seguridad. 

Los antiguos centros de cómputos hoy llamados data centers, donde se concentra el equipamiento tecnológico, requieren un grado de sofisticación cada vez mayor en materia de seguridad, para poder administrar en forma segura los volúmenes crecientes de información.

Surge aquí algo de alto valor estratégico: el manejo de los datos. Comúnmente se piensa que el objetivo de la digitalización de los gobiernos municipales es mejorar los servicios y en realidad, ese objetivo es parcial. El verdadero objetivo de una agenda de digitalización es el uso de los datos para transformarlos en información. 
Las tecnologías como el Internet de las cosas (IoT), que provee datos en tiempo real sobre lo que ocurre en la vía pública, o sobre el recorrido de los vehículos públicos, ya sean transportes, recolectores de residuos o patrulleros, o el Big Data, que permite procesar todos esos datos para extraer información útil de su análisis, son algunas de las nuevas tecnologías que se comienzan a ver en las ciudades.

“Finalmente, la participación de los ciudadanos en los asuntos de gobierno y en las decisiones, será una de las aplicaciones que comenzaremos a ver con mayor frecuencia. Hoy las tecnologías permiten una interacción en línea con el ciudadano. Hoy las redes sociales son una especie de termómetro de lo que pasa”, manfestó. 

“La ciudad que no se vuelque a una agenda digital, va a estar transitando en una sintonía diferente a lo que el ciudadano va a estar mirando y exigiendo”. 

Ciudades ejemplo

“Es difícil establecer cuáles son las ciudades más inteligentes cuando las cosas que las hacen inteligentes no son visibles necesariamente. Cuestiones como la planificación, la organización y la equidad, que son aspectos importantes de una ciudad inteligente, no son apreciables a simple vista por el ciudadano”, advierte Castiella. 
A nivel local, las ciudades de la provincia de Córdoba muestran también un comportamiento dispar que habrá que analizar una vez superada la crisis, ya que aún estamos en plena evolución. Sin embargo, ciudades como Villa Carlos Paz, La Calera y Alta Gracia que pertenecen al área metropolitana de Córdoba ya muestran resultados diferentes y alentadores frente a otras localidades y a la misma ciudad de Córdoba.

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Villa Carlos Paz en materia de planificación de sus capacidades, y específicamente en materia de saneamiento, cuidado ambiental y asistencia sanitaria, que hoy la ubican como uno de los proyectos de ciudad inteligente a nivel provincial y nacional que vale la pena seguir”, puntualizó Castella. (Foto: cbaturismo)

“Como ejemplo podemos citar las acciones desarrolladas en la ciudad de Villa Carlos Paz en materia de planificación de sus capacidades, y específicamente en materia de saneamiento, cuidado ambiental y asistencia sanitaria, que hoy la ubican como uno de los proyectos de ciudad inteligente a nivel provincial y nacional que vale la pena seguir”, puntualizó.

Castiella marcó como un claro ejemplo a la ciudad de Villa María, que recorre este modo de “ciudad inteligente” con diferentes gestiones de gobierno que le permiten lograr estos avances para mejorar la calidad de vida y comodidad de sus vecinos. 

“También la ciudad de Villa María ha iniciado su camino hacia el desarrollo de una ciudad inteligente, con pasos importantes en materia de la gestión de la información con una plataforma de gobierno abierto que permite transparentar la gestión de gobierno. De la misma manera, la gestión del ambiente y la gestión del desarrollo humano son aspectos fuertes del plan, que incluyen desarrollos como el de una Historia Clínica digital para los centros asistenciales de la ciudad, la instalación de cámaras y un centro de monitoreo, y reducción de la brecha digital entre otras acciones, que responden a un proceso de planificación de largo plazo”, expresó.

Se necesita un plan

Castiella fue claro y contundente al analizar las perspectivas de cara al futuro. “La verdadera inteligencia reside en poder hacer las cosas que se necesitan para poder afrontar la vida diaria de la mejor forma, con los recursos que se tienen a mano. Una de las cosas necesarias es planificar e imaginarse una vida mejor y trabajar por ella. Las tecnologías pueden ayudar, pero si no tenemos un plan, y no desarrollamos las capacidades, las mejoras oportunidades pasarán delante nuestro y no podremos aprovecharlas”, reflexionó. 

“Las ciudades inteligentes son un futuro que ya se está haciendo presente. Algunas ciudades, no muchas, ya están imaginándolo y trabajándolo. El objetivo es el desarrollo, las ciudades inteligentes son el mejor medio para lograrlo”, enfatizó.

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