Cambiemos y el Frente de Todos ajustan el tramo final de la campaña

Política / Economía 02/08/2019 Por
El oficialismo buscará evitar que la economía se mantenga como eje del debate. La oposición intentará aprovechar los argumentos de la realidad.
Macri-Fernandez
- En la recta final las dos principales fuerzas políticas agudizan sus estrategias.

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Especial para La Nueva Mañana

Cambiemos, ahora devenido en Juntos por el Cambio, sintió los golpes en la anteúltima semana de campaña. Alberto Fernández logró poner a la economía en el centro del ring lo que se puede considerar todo un logro para el equipo de campaña del Frente de Todos si se tiene en cuenta el blindaje mediático y el aparato comunicacional del gobierno.

El candidato a vicepresidente Miguel Ángel Pichetto hablando sólo en un spot, la gobernadora María Eugenia Vidal hablando de educación y apuntando contra la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, y no contra Axel Kicillof son muestras, quizá pequeñas pero reconocibles, de que Cambiemos sintió los golpes y que no alcanzará con esconder a Mauricio Macri con los dobleces de la boleta larga.

Cambiemos buscará recuperar el centro del debate e imponer sus temas. Sacará el manual de Jaime Durán Barba y repetirá como mantra “la economía no es lo único que importa”. Claro, el truco del ecuatoriano funciona sólo si la economía no es parte del debate o si se cuenta con el aporte del FMI para financiar la fuga de dólares sin que la divisa estadounidense rompa un nuevo récord. 

Aprovechando la cancha que inclinan los medios a favor del oficialismo los referentes de Cambiemos buscarán hablar de Venezuela, de la corrupción, de supuestas obras y de las bases de un país que algún día los ciudadanos podrán disfrutar.

Mientras tanto la realidad le da argumentos a la oposición y también va más allá de la economía. Faltan medicamentos para los pacientes con VIH, faltan vacunas para los pibes y faltan anticonceptivos para las pibas. No todo es campaña, pero todo se usa en campaña.

Cambiemos intentará esta semana tapar una vez más el sol con las manos. Recurrirá otra vez a los ejes ordenadores de campaña que marcó Pichetto con su llegada: democracia o autoritarismo.  Delegar tamaña responsabilidad en un dirigente que no gana una elección ejecutiva desde 1985 parece un riesgo que Cambiemos decidió asumir por lo menos hasta el 11 de agosto.

Ambos espacios decidieron hacer cierres de campaña en las provincias. Juntos por el Cambio lo hará el 7 de agosto en Córdoba. El Frente de Todos hará lo propio en Rosario el mismo día. La elección de los lugares no es casual.

Miguel Angel Pichetto @MiguelPichetto
Son pocas las veces en las que Pichetto se ha mostrado junto a Macri. Foto: Archivo.

El caso Santa Fe

Omar Perotti reciente gobernador electo de uno de los distritos importantes del país decidió jugar sin miramientos para que el peronismo regrese a la Casa Rosada. Santa Fe, junto a Mendoza y Córdoba, es una de las provincias en las cuales el peronismo necesita mejorar su performance respecto a 2015 para volver a gobernar la Argentina.

La empresa parece probable. El triunfo del peronismo en las elecciones para gobernador y la buena performance en Rosario impulsan al comando de campaña de Alberto Fernández a pensar que las chances electorales serán buenas. Para fortalecer esa posibilidad cerrarán la campaña de cara a las elecciones de agosto en Rosario.

Santa Fe, además, funge como ejemplo exitoso de la unidad entre el peronismo y el kirchnerismo. En ese marco y con la necesidad de desconurbanizar el peronismo para lograr hacer pie en el interior, Rosario aparece como un lugar lógico.

El propio Alberto cerró el acuerdo con Perotti. El santafesino está llamado a ser el hombre fuerte del peronismo gane o pierda el Frente de Todos, pero en el caso de triunfo será uno de los bastiones sobre los que se recostará Alberto para gobernar y lograr encolumnar a los gobernadores.

Fernandez Perotti
El propio Alberto cerró el acuerdo con Perotti. El santafesino está llamado a ser el hombre fuerte del peronismo gane o pierda el Frente de Todos. Foto: NA.

El caso Córdoba

Córdoba es el distrito sobre el que Cambiemos construyó su triunfo en 2015 pero hoy las expectativas no son las mismas.  Los números a los que tuvo acceso La Nueva Mañana marcan que el porcentaje que podría obtener Cambiemos en las PASO o en la General está bastante por debajo del 53% que obtuvo en octubre de 2015. El afán por convertir a Córdoba otra vez en la meca del triunfo hizo que Cambiemos optara por realizar un cierre ahí.

La intención de voto no es el único que deberá sortear Cambiemos para conseguir el impulso decisivo de Córdoba para  retener la Casa Rosada. También tendrá que lidiar con la flamante decisión de Schiaretti de apuntalar el voto para la fórmula Fernández – Fernández.

Dos cosas llevaron a Schiaretti a tomar la decisión de apoyar la fórmula del peronismo luego de optar por presentar una boleta corta: una charla con Perotti y la posibilidad de quedarse sin diputados propios en el Congreso.

Los números hoy muestran que los candidatos a diputados del gobernador están en tercer lugar, lo que por ahora le asegura una banca en el Congreso de la Nación. Sin embargo una recuperación de Cambiemos y el juego de la polarización podría hacer que Schiaretti no pueda renovar ninguna de las dos bancas que pone en juego su espacio.

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