Cuál es el panorama provincial de cara a la temporada de lluvias

Córdoba 20/11/2018 Por César Pucheta
Luego de las precipitaciones de la semana pasada, las dudas comenzaron a resurgir en torno al comportamiento de la temporada de lluvias.

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Los fenómenos meteorológicos ya no son los de antes, eso no es novedad. Lo repiten de modo permanente aquellos que gustan de advertir sobre el cambio de los tiempos y los apocalípticos para quienes todo tiempo pasado fue superior. Para bien o para mal.

Las lluvias del pasado fin de semana volvieron a servir para encontrar un ejemplo en la práctica. El cambio climático, generado principalmente por las prácticas humanas que parecen estar decididas a poner en jaque el porvenir del planeta, ha llegado para quedarse y las políticas de Estado se concentran cada vez más en intentar paliar las consecuencias inmediatas de fenómenos extremos que sorprenden a ciudades desprevenidas, superando incluso a aquellos que intentan anticiparse a la agresividad de las tormentas que se replican en todo el país.

“Nuestro trabajo es sobre las consecuencias”, dice Diego Concha, director de Defensa Civil de la Provincia, a La Nueva Mañana. “Cuando aparecen estos comportamientos extremos nosotros debemos actuar de modo inmediato para paliar las consecuencias y salvaguardar la integridad de las personas y los bienes en peligro. Para eso, relevamos la situación de cada uno de los lugares e intentamos actuar lo más rápidamente posible a partir de un trabajo conjunto entre la policía, los bomberos y las diferentes órbitas del Estado provincial”, afirma.

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Diego Concha, director de Defensa Civil de la Provincia

El comienzo de la semana que pasó fue otro de los momentos en los que los ciudadanos provinciales y las estructuras citadinas se ven sobrepasadas por las consecuencias de comportamientos climáticos extraordinarios.

“Las mayores precipitaciones y las lluvias más copiosas se dieron en una especie de triángulo con eje al oeste de Villa María, en la zona de Oncativo, hasta la ruta 13 y la ruta 6. Digamos que la parte centro-este de la provincia, fundamentalmente el Departamento San Martín, Marcos Juárez y una parte de Unión”, dice Edgar Casteló, secretario de Recursos Hídricos de Córdoba al describir las tormentas que en 72 horas generaron precipitaciones que, en las zonas afectadas, llegaron a equivaler a un cuarto del total anual.

“Hemos tenido registro de lluvias que superaron los 200 milímetros en toda la zona que se dieron en forma consecutiva entre el viernes y el domingo. Esa cantidad de lluvia caída generó una serie de inconvenientes muy importantes.

La localidad más castigada fue Villa María porque allí se activó una cuenca entre el Arroyo Las Mojarras y el Arroyo de Las Conchas que es una cuenca netamente rural que afectó también a la localidad de Tío Pujio”, señala.

Según el funcionario de la cartera que depende del Ministerio de Ambiente, Agua y Servicios Públicos, desde hace un tiempo se está trabajando en “obras de emergencia que nos permitieron recuperar el desarrollo urbano con normalidad. Vamos a poner el esfuerzo en continuar los trabajos en la zona para asegurarnos de que nuevas precipitaciones no generen mayores inconvenientes”; a la vez que agrega que en resto de las zonas que recibieron el temporal, “las obras que se ejecutaron en estos últimos tiempos que tienen centralmente con obras de saneamiento rural, funcionaron muy bien.

Hubo algunos inconvenientes puntuales con algunas alcantarillas o algún cruce de caminos. Pero dada la magnitud de precipitaciones los inconvenientes no fueron mayores”.

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Edgar Casteló, secretario de Recursos Hídricos de Córdoba

La otra cara

“Hay lugares donde falta el agua y lugares donde sobra el agua”, dijo infortunadamente el presidente Macri durante las inundaciones en Concordia que representaron uno de los primeros grandes problemas que, motorizado por fenómenos naturales, tuvo que enfrentar su gestión.

Esas palabras, alimento de memes y publicaciones en redes sociales, pueden servir también para graficar el comportamiento dispar de las lluvias a lo largo del territorio provincial. Mientras en algunos lugares los comportamientos extremos del clima expresados por las incesantes precipitaciones generaron un gran perjuicio para ciudades y familias que llegaron a perderlo todo, en otros lugares, las grandes cantidades de agua caída generaron una especie de alivio para lo que se preveía como un verano complicado.

El caso de las Sierras Chicas es uno de ellos. Según explica Casteló, la región tiene dos fuentes superficiales desde donde se abastece, el dique La Quebrada abastece la parte norte del sistema y la planta que está en La Calera que toma el cauce del río Suquía en la parte sur.

“Hemos trabajado con varias fuentes alternativas a través de varias perforaciones y pozos a la vera del Arroyo Saldán, que hemos trabajado pero la situación aún es crítica dado que todavía no se ha recuperado el nivel”, señala.

Actualmente, la administración provincial trabaja en conjunto a los municipios y las cooperativas locales tratando de realizar los cortes rotativos del servicio para poder recuperar el sistema que desde hace tiempo se encuentra con dificultades en materia de abastecimiento.

“Venimos trabajando desde marzo a partir de algunas restricciones en el ascenso del dique La Quebrada. Hemos realizado varias obras que tienen que ver con fuentes alternativas. Para diciembre estamos previendo la apertura de sobres del acueducto Sierras Chicas Norte que es un acueducto importante que toma desde perforaciones que están ubicadas en la zona de Colonia Tirolesa y va por caminos públicos hasta la zona de Salsipuedes.

Eso fue llamado a licitación a mitad de año pero debido a los problemas relacionados con el proceso inflacionario y la devaluación hubo que dar de baja aquel llamado y convocar otra vez. Esas obras se financiarían con fondos árabes, como otras obras que ya hemos comenzado como el acueducto Pichanas - El Chacho que está ubicado en la esquina noroeste de la provincia, bien pegado a las salinas grandes y, por otro lado, el acueducto que sale desde Alta Gracia que está siendo refuncionalizado y lleva agua hasta la zona de esa localidad, Falda del Carmen y Villa del Prado”, advierte Casteló. Esas obras, que ya presentan un importante avance en su ejecución, van a permitir ir cubriendo las demandas de este año y de la etapa estival del 2019.

Vale recordar que se trata de un plan integral de ocho acueductos que suponen un costo del orden de los 134 millones de dólares y son costeados con fondos de la provincia y fondos árabes. Más precisamente con dineros provenientes de Kuwait y Abu Dabi.

“En los valles turísticos”, dice Casteló, “se ha dado una recuperación con las lluvias del fin de semana y tenemos proyecciones que nos permitirán encarar un verano tranquilo, según las previsiones que en su área reciben periódicamente del Servicio Meteorológico Nacional.

Proyecciones positivas para el agro

Según el secretario de Agricultura de la Provincia, Marcos Blanda, “hay un cierto acuerdo en torno al comportamiento climático en los próximos trimestres” y el impacto que eso puede tener en el rendimiento de la producción agropecuaria para la campaña 2018/2019.

Según señala “habrá probabilidades de un impacto del “Efecto Niño” para la última parte del 2018, eso significa la presencia de precipitaciones superiores a la media de las regiones a nivel general. El segundo trimestre hay una gran posibilidad de que la salida del Niño nos permita entrar en una fase de efecto neutro y, en el tercer trimestre habría una mayor preponderancia de la permanencia de ese neutro que coincidiría con la fase final de la cosecha. Si vos lo tendrías que tomar en materia de posibles escenarios hacia el evento productivo, estaríamos hablando de un clima comportándose de un modo muy cercano a la media con la posibilidad de un poco más de precipitaciones, lo que sin duda representa un escenario beneficioso, productivamente hablando”, dice el funcionario provincial al ser consultado por La Nueva Mañana.

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Marcos Blanda, secretario de Agricultura de la Provincia

La producción estimada por hectárea que, por lo general, es la base de las mediciones del rendimiento agropecuario de cada región señala que en años en donde hay más lluvias y menos déficit de agua las probabilidades de representar el potencial de todas las tecnologías que se ponen a disposición de la producción cada región es mayor que cuando la sequía se impone, como ha ocurrido a comienzos de este 2018.

“A medida que nos vamos exponiendo a situaciones de estrés o a situaciones de comportamientos extremos en materia climática, ese potencial empieza abajar”, explica Blanda. “En años lluviosos, la tecnología aplicada está más cerca de llegar a su potencial, entonces tenés rindes mejores”, dice.

Durante esta semana, el equipo del Ministerio de Agricultura y Ganadería estará publicando los números generales del 2018 que no se alejan demasiado de la caída expresada a nivel país, datos que circulan entre los diferentes estudios privados estiman por encima del 30% en comparación al 2017.

Vale recordar que el año pasado, Córdoba tampoco se alejó de la media nacional que protagonizó una campaña récord, llegando en territorio provincial a los 35 millones de toneladas.

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