Austin: "La política de seguridad de Llaryora colapsó, hace agua por todos lados"

Así lo manifestó la legisladora radical Brenda Austin en diálogo con La Nueva Mañana. "(El gobernador) nos quiere hacer creer que los problemas de seguridad de Córdoba tienen que ver con la discusión sobre la edad de imputabilidad", agregó.

Córdoba 08/06/2024 Flavio Colazo
Brenda Austin by gentileza
Brenda Austin "En cuanto a seguridad, el Gobierno de Llaryora viene tirando la pelota para otro lado". Foto: gentileza

Luego de la reciente sesión de la Unicameral, LNM dialogó con la legisladora radical Brenda Austin sobre algunos temas centrales del debate político público presentes en la ciudadanía, como la puesta en marcha de un nuevo reglamento en la Legislatura, la baja en la edad de imputabilidad y las actuales desfavorables condiciones de vida de los cordobeses en relación con el aumento de la pobreza y la caída del empleo. Además dejó expresado  su parecer sobre el reciente traspaso de algunos dirigentes provinciales opositores hacia las filas del oficialismo.

 Nuevo reglamento para la Legislatura.

¿Cuál es su balance –y el de su espacio político- luego de la actividad del miércoles en la Unicameral? 

-En primer término quiero expresar que la puesta en marcha del nuevo reglamento en la Legislatura va a traer como consecuencia que el manejo arbitrario de las comisiones por parte del oficialismo, que hasta aquí elegía qué temas ponía en consideración y bloqueaba el tratamiento de todas las iniciativas de la oposición en el recinto, vaya camino a terminarse. La reforma que planteamos establece plazos claros para la inclusión en el temario de las comisiones de los proyectos que planteen los legisladores, por lo que va a permitir que se puedan discutir en profundidad un montón de iniciativas que el oficialismo viene postergando, que tienen que ver con problemas que hemos planteado de diversos modos y que hasta aquí la única forma de llevarlos al recinto era sobre tablas. De esta forma la bancada del PJ deberá tomar posición sobre temas cruciales, como el 82% móvil y otras iniciativas que están presentadas desde diciembre del año pasado como: Ficha Limpia, la eliminación del fuero Anticorrupción, la mejora del sistema de salud, del Apross, de la Caja de Jubilaciones y de la política de educación. En este sentido, creemos que va a cambiar la dinámica de funcionamiento de las sesiones, permitiendo que sea un ámbito de debate y búsqueda de consensos. A la vez, la imposibilidad de ir a un tratamiento sobre tablas con una mayoría simple va a impedir que el oficialismo vuelva a sorprender a último momento con proyectos girados por el Ejecutivo que ni siquiera los propios legisladores oficialistas alcanzan a leer.

 "El nuevo reglamento en la Legislatura va a permitir que se puedan discutir en profundidad un montón de iniciativas que el oficialismo viene postergando".

Delincuencia juvenil. Edad de imputabilidad y nuevos alojamientos.

A partir del Crimen de Sebastián Villarreal -a manos de adolescentes- la edad para imputar a los delincuentes juveniles forma parte del debate público y político en Córdoba, ¿Cuál es su posición en este debate?

-Creo que, en verdad, aquí hay que poner la mirada en un tema que es central para Córdoba, que es la política de seguridad. En términos generales, el Gobierno de Llaryora viene tirando la pelota para otro lado. Primero, buscando municipalizar las tareas de prevención e, incluso, facultando a personas sin capacitación a portar armas menos letales. Luego, intentando incluir en el debate la idea de militarizar la provincia, responsabilizando a las Fuerzas Armadas en las tareas de prevención del narcotráfico, cuando en realidad lo que todo esto está mostrando es el colapso de una política de seguridad que hace agua por todos lados. Y ahora, con este nuevo capítulo que es hacer parecer que los problemas de seguridad de Córdoba tienen que ver con la discusión sobre la edad de imputabilidad. Creo que lo que se busca es poner la mirada hacia fuera, hacia otros debates, y no hacia la incapacidad del gobernador y de su ministro de dar con en el clavo con una política de seguridad que pueda darle tranquilidad a los cordobeses, lo que debe expresarse de manera integral en varias dimensiones. Por un lado, en la preparación de los de los policías, en su equipamiento, en las condiciones que necesitan para poder prestar servicios; también en el rol del Poder Judicial de Córdoba, en la dotación de recursos para la investigación y para lograr juicios que sean rápidos además de justos. Y, en tercer lugar, una discusión que debemos enfrentar, que es la política carcelaria, que viene colapsando por todos lados, primero por la corrupción de sus funcionarios. Entonces, los tres eslabones que ayudarían a brindar una mejora en los estándares de seguridad en Córdoba están fracasando y ahí es donde hay que poner el esfuerzo. 

La Provincia pretendería llevar adelante un proyecto de nuevos establecimientos residenciales para los delincuentes juveniles. ¿Está al tanto del proyecto? ¿Tiene una opinión formada sobre el mismo? 

-Córdoba tiene una gran deuda en las condiciones de alojamiento de los jóvenes que están en conflicto con la ley penal y ahí, nuevamente, hay que hacer un mea culpa más allá de la discusión y el debate pendiente -que es parte de la agenda del Congreso Nacional-, de que si hay que modificar la edad de imputabilidad y construir un régimen penal juvenil con estándares acordes para los jóvenes.

Pobreza, indigencia y desempleo. 

La Iglesia  ha denunciado que la pobreza llega al 55% y la indigencia es del 17,5%. Por otra parte el empleo Pyme está en caída constante. ¿Cuáles son las responsabilidades que usted y su espacio les asignan a las administraciones provinciales y nacionales por el actual estado de situación de los cordobeses alcanzados en estas estadísticas?

-Que los indicadores de pobreza e indigencia en Córdoba estén por encima de la media nacional es realmente la expresión más clara del fracaso de la gestión política de este cuarto de siglo. El peronismo cordobés viene gobernando una de las provincias más ricas de la Argentina y no ha sido capaz de pensar políticas activas para generar empleo, para romper el círculo de reproducción de la pobreza, para pensar un sistema educativo que genere igualdad de oportunidades y, en definitiva, para empujar un entramado productivo que no vea en el Estado un pie pesado que le impida crecer, sino un actor estratégico que promueva su desarrollo. En este sentido, una de las grandes deudas que tiene la provincia tiene que ver con cómo contribuye a través de la presión fiscal del llamado “costo Córdoba” a aumentar el costo de la producción en la provincia. Ese es solo uno de los eslabones de la falta de visión que ha hecho que, en definitiva, la falta de oportunidades de crecimiento laboral se traduzca en aumento de la pobreza y niveles de indigencia. Creo que ahí el Gobierno de Córdoba tiene la nota más baja, que es la que más duele y que, además, refleja lo equivocado de las prioridades. Mientras en campaña estaban preocupados por inaugurar la Ciclovía en altura o terminar algunas de las obras viales fastuosas de Schiaretti, la verdad es que los cordobeses siguen sumidos en la profundización de las condiciones de pobreza.

 "Una de las grandes deudas que tiene la Provincia tiene que ver con cómo contribuye a través de la presión fiscal del llamado “costo Córdoba” a aumentar el costo de la producción en la provincia". 

 Traspasos al "Partido Cordobés".

La semana pasada se visibilizó una suerte de éxodo masivo de dirigentes radicales provinciales hacia las filas del oficialismo, ¿Cuál es su reflexión al respecto? 

-Llaryora y su idea del “Partido Cordobés” lo único que refleja es una visión hegemónica de la política, que intenta buscar la subordinación de los que piensan distinto y no el debate democrático, el diálogo desde el reconocimiento de la legitimidad que tienen los distintos espacios políticos. Esta idea de salir a captar dirigentes y pretender mostrarlos como un trofeo de guerra habla mal de quien lo hace y habla mal de quien piensa que la legitimidad de sus acciones la va a construir a fuerza de la billetera que disciplina y no de políticas públicas consensuadas, como lo haría un verdadero estadista. Por otro lado, no se trata de un número significativo de dirigentes radicales, sino aquella foto que se exhibió, que es una imagen falaz, que no refleja la verdad desde el momento en que muchos de los dirigentes que allí aparecieron fueron convocados a una reunión de gestión y no a la a la firma de un pase a este supuesto “Partido Cordobés”. De hecho, días atrás tuve la oportunidad de compartir una visita en el norte de Córdoba con dos de estos dirigentes, quienes manifestaron con claridad su pertenencia al radicalismo. De manera que creo que esto es de nuevo un intento de Llaryora de tratar de romper a la oposición, que se viene mostrando fortalecida a partir de un resultado electoral.

 

 

 

Te puede interesar
Lo más visto