La Marcha Federal Universitaria se propone como un faro de unidad frente al ajuste

Leticia Medina, de Adiuc, y Aylén Orellana, de la FUC, analizaron con La Nueva Mañana la importancia de esta plural e inédita convocatoria que tendrá lugar el martes 23 de abril y que se espera sea masiva.

Córdoba 21/04/2024 Pablo Javier Rodríguez Pablo Javier Rodríguez
marcha universitaria
#23A. El próximo martes se espera una masiva convocatoria en Córdoba de toda la comunidad universitaria para manifestarse en contra del brutal ajuste de Milei que pone al borde del cierre a las casas de altos estudios. Foto: LNM archivo

Este martes 23 de abril, la Marcha Federal Universitaria se hará sentir en Buenos Aires, en Córdoba, en Río Cuarto, en Villa María y en cientos de pueblos y ciudades del país, en el marco de una convocatoria de inédita amplitud, impulsada colectivamente entre las autoridades de las casas de altos estudios, las entidades gremiales que nuclean a las trabajadoras y trabajadores de la educación superior, y también el sector estudiantil.

“Las principales consignas son el pedido de aumento de presupuesto de gastos de funcionamiento de las universidades, el aumento salarial para los docentes y no docentes, y el presupuesto para sostener a los y las estudiantes, a quienes les subió el alquiler cinco veces más, que pagan un transporte cien veces más”, detalló a Somos Télam Víctor Moriñigo, el flamante titular del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).

La Nueva Mañana dialogó con la presidenta de la Federación Universitaria de Córdoba (FUC), Aylén Orellana, y con la secretaria Gremial de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (Adiuc), Leticia Medina, para conocer desde adentro los reclamos y las expectativas.

Menos estudiantes en las aulas

"No solo hay un recorte presupuestario en las universidades, sino que hay un ajuste del cual los y las jóvenes no somos ajenos. Atravesamos una crisis en cuanto al precio de los alquileres, a la canasta básica. Hoy se necesitan 600 mil pesos para no estar bajo la línea de pobreza. Eso hace que haya familias que no puedan sostener a un hijo estudiante universitario, que entonces necesita salir a trabajar. La crisis nacional se ve reflejada en el estudiantado", inició Orellana su diagnóstico.

La joven de 25 años preside la FUC desde 2023 y es estudiante de cuarto año de la Facultad de Ciencias Económicas. Reconoció que las autoridades de la UNC hicieron un “reordenamiento del presupuesto”, entre los aportes de Nación y otros recursos propios; y se mostró preocupada respecto de que el Gobierno Nacional continúe en un futuro "con los ajustes y los recortes a la educación".

También apuntó que desde los centros de estudiantes de las diversas facultades llega la información de una merma en la cantidad de estudiantes en las aulas, pese a que la matrícula se había incrementado. “Con el precio del transporte y el costo de vida, se ha visto mucho una caída en la asistencia”, completó.

Aylén Orellana destacó que la Marcha Federal debe dejar en claro “el valor de la universidad para el desarrollo productivo y que la salida a los conflictos es a través de la educación”; y consideró que la convocatoria amplia le da “mayor crédito” al reclamo.

La tijera del Gobierno

Leticia Medina, por su parte, repasó que el ajuste en las universidades deriva de un presupuesto para este año que no se incrementó respecto del anterior, generando un déficit acumulado del 280% si se lo compara con la inflación.

De esta manera, alertó, el Poder Ejecutivo envía fondos de manera discrecional: “En el caso de la UNC, se envió presupuesto para los hospitales y una partida adeudada del gobierno anterior, que fue lo que aprobó el Consejo Superior hace unas semanas. Con todo eso, alcanza solo hasta mediados de año, ajustando otras funciones de la universidad, como Extensión, Investigación, Becas”.

Agregó que “el 90% del presupuesto está destinado a los salarios”, que desde noviembre de 2023 perdieron un 40% de su valor real. “El equivalente a lo que perdimos en los cuatro años del gobierno de Mauricio Macri, lo perdimos en estos cuatro meses de gobierno de Javier Milei”, graficó.

El recorte en detalle

Desde la Universidad Nacional de Villa María, consultados para esta nota, precisaron que se redujo a la mitad el número de raciones que se sirven en el Comedor Universitario, respecto del año pasado. Aclararon que si bien continúan las llamadas “Becas Comedor”, el número de beneficiarios se redujo y al recortar contribuciones que impactaban en el valor del menú, en la actualidad la comunidad universitaria debe abonar “casi el costo total” ($1.800 los estudiantes y $2.300 los docentes y no docentes, según el último ajuste).

En cuanto a las becas, reconocieron las autoridades que se definió sostener el sistema actual, pero que “los recortes presupuestarios obligaron a reasignar partidas”. La cantidad de beneficios otorgados “se redujo a la mitad” y el monto que perciben las y los estudiantes no acompaña la inflación. Esta situación, explican, “dificulta la cobertura de los gastos que genera el cursado de una carrera”.

En cuanto a las facturas del servicio eléctrico, la Universidad de Villa María pudo hacer frente a la factura de 20 millones de pesos que le llegó recientemente, pero no tiene garantías de contar con recursos suficientes para afrontar la siguiente. Si bien tomaron medidas para reducir el consumo, aclararon que “hay actividades que no pueden llevarse adelante con menor energía eléctrica”.

Finalmente, advirtieron que el Gobierno nacional no les giró fondos para continuar las obras en el Campus y en la sede Villa del Rosario, que tienen un avance del 70 a 90%; y que no está previsto que se ejecuten los montos requeridos para investigación y extensión.

Un ataque dirigido

“El Gobierno tiene que dejar de disimular y llamar a una mesa de diálogo en serio para hacer diagnósticos y construir acuerdos”, enfatizó Leticia Medina, consultada sobre una salida posible a este conflicto.

Empero, cuestionó Medina que el Ministerio de Capital Humano este jueves por la noche anunció unilateralmente un aumento arbitrario del presupuesto, presuntamente acordado con las autoridades universitarias. “Es lo mismo que hizo frente al paro y la marcha anterior, cuando informó un aumento que supuestamente estaba acordado y aplicó en pocas universidades”, repasó.

Y sentenció: “Ningún aumento puede ser excusa para que no haya lugares donde seguir discutiendo las necesidades y prioridades de las universidades”.

Paralelamente, indicó que el Gobierno “tiene que dejar de atacar y descalificar” al sector universitario, como cuando lo señala como “nido de corrupción”.

-¿Considerás que estas jugadas del Gobierno tienen un fundamento económico o político?

-Estrictamente político. Del mismo modo que cuando sale a descalificar la tarea docente y los procesos de aprendizaje, bajo la acusación de adoctrinamiento. Son intentos de generar desprestigio para desarticular lo que se está viendo: que la universidad pasa a ser un polo articulador del descontento social con este modelo de país. Por eso reconocen a la universidad como el enemigo a atacar. Como cuando quieren asociar un presunto desprestigio de la educación a la presencia de extranjeros. Es mucho más que imprecisiones, son mentiras lisas y llanas para limar el consenso y la valoración social que tiene la Universidad.

Unidad para la pluralidad

Respecto a la inédita convocatoria interclaustro detrás de la Marcha Federal Universitaria, Medina repasó como antecedentes la conformación del Frente Sindical Universitario a nivel nacional; y el plenario de rectores del 9 de abril pasado que, tras las duras críticas del Gobierno a las autoridades de las casas de altos estudios y la falta de respuestas a las demandas, decidió plegar al CIN a la movilización.

“Es la primera vez que el consejo de rectores, de forma unánime, convoca a una movilización. Inmediatamente después se sumó la Federación Universitaria Argentina (FUA). Entonces quedó claro que se trata de la comunidad universitaria en defensa de la educación superior”, destacó Medina.

Y agregó que esta muestra de unidad inmediatamente generó en la ciudadanía una expectativa y un deseo de estar presente, “tanto de quienes estamos o hemos pasado por la universidad, como de quienes se benefician con los desarrollos universitarios, que se articulan vía extensión o investigación, o simplemente defienden la educación”.

Acerca del valor social de la universidad pública, finalmente, Leticia Medina esbozó: “En todos los territorios donde está, es un capital dinamizador de procesos económicos, culturales, sociales. Atrae jóvenes para sumarse, articula con sectores productivos, realiza trabajos de intervención social. Sigue siendo, además, una oportunidad de crecimiento individual y familiar. Seguimos inaugurando nuevas generaciones de universitarios en nuestro sistema, lo que habla de una democratización en el acceso al conocimiento, que permite mejores expectativas laborales y de ascenso social. Y en este contexto de reducción de la esfera pública y aniquilamiento del pensamiento crítico, el otro y la diferencia; la universidad es un espacio cuya razón de ser está en buscar nuevas preguntas y respuestas, y elaborar caminos para solucionar problemas. También por eso la universidad es tan atacada por este gobierno, que quiere una manera única de pensar: porque la universidad sigue alentando la pluralidad.

Las marchas

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Marcha Federal Universitaria concentrará a las 15:30 ante el Congreso Nacional, desde donde partirán la columnas hasta Plaza de Mayo, donde se realizará el acto central a las 18.

En Córdoba, la concentración será a las 11 en el Monumento de la Reforma de Ciudad Universitaria.

En Río Cuarto, se replicará la marcha con una convocatoria en plaza San Martín a las 11.30 y en Villa María ocurrirá lo mismo, con concentraciones por la tarde en la facultad regional de la Universidad Tecnológica Nacional, en el Rectorado de la Universidad Nacional y en la plaza Centenario.

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