Las universidades nacionales de la provincia de Córdoba “se achican” para sostener lo esencial

El ajuste que realiza el Gobierno nacional sobre el presupuesto obliga a tomar medidas para mantener el mínimo funcionamiento de las instituciones. ¿Sobre qué estrategias avanzan las casas de altos estudios cordobesas? ¿Cómo construir una universidad pública sin investigación y extensión?

Córdoba - Universidad 01/04/2024 Lucia Ceresole Lucia Ceresole
pabellon argentina 1
PABELLÓN ARGENTINA. El Consejo Superior de la UNC señaló que hay “un escenario de incertidumbre económica".

Tres palabras: “No hay plata”. Eso le dice Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, en la cara al rector de la Universidad Nacional de Villa María, Luis Negretti, quien viajó varios kilómetros para tener una conversación que tienen todos los rectores estos últimos meses. Por si alguien se olvida de esta máxima, en el despacho y sobre la mesa, una taza, que usa la persona que ahora maneja el dinero de las universidades tiene estampada una frase: “No hay plata”. 

El ajuste que realiza el Gobierno nacional sobre el presupuesto para las universidades públicas de todo el país las obliga a tomar medidas para mantener el mínimo funcionamiento de las instituciones. Las autoridades de la Secretaría de Educación se muestran abiertas a conversar, pero el techo llega al Poder Ejecutivo y al Ministerio de Economía. ¿Sobre qué estrategias avanzan las casas de altos estudios cordobesas? ¿Qué achican? ¿Cómo construir una universidad pública sin investigación y extensión?

“Reordenamiento” o “reconducción”

Entre febrero y marzo, cuando comenzaron a tomar vida las universidades públicas cordobesas después del receso vacacional y volvieron a funcionar los Consejos Superiores, se aprobaron diversas resoluciones que plantean “reconducciones del Presupuesto 2023” y “reordenamiento de partidas” para garantizar el funcionamiento esencial de estas instituciones durante el 2024.

En Río Cuarto, el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) aprobó a finales de febrero una resolución rectoral del 3 de enero que apuntaba a la reconducción de la totalidad de los recursos asignados por la Ley de Presupuesto del 2023. Algo similar hizo la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) que aprobó, el pasado 26 de marzo, un reordenamiento de partidas para el ejercicio 2024. 

“Un escenario de incertidumbre económica”

El Consejo Superior de la UNC señaló que hay “un escenario de incertidumbre económica, marcado por la ausencia de una Ley de Presupuesto y por el proceso de desactualización de los fondos para afrontar gastos de funcionamiento en un contexto de alta inflación”. Para la UNC, esta resolución aprobada apunta a generar “políticas de mejora de la eficiencia en el gasto” y dictar “prioridades en la asignación de recursos en función de las actividades esenciales”.

En el mismo sentido, la Universidad Nacional de Villa María también se refirió a la reconducción del presupuesto y, en una “Declaración sobre la situación crítica actual de la UNVM y del Sistema Universitario Público Argentino” publicada recientemente, describió lo que hay detrás de esta “asfixia” a las instituciones de educación pública: una obligación a sostener lo esencial y poner en riesgo las actividades de docencia, investigación, extensión y vinculación.

pabellon argentina

¿Qué es lo esencial para una universidad pública?

Con este panorama, cabe la pregunta, ¿qué es lo esencial para una universidad pública? ¿Dictar clases, investigar para el entorno, vincularse con la comunidad? 

En la UNC, tras la resolución aprobada por el Consejo Superior, se nombra a la enseñanza, inclusión, extensión e investigación como actividades esenciales. Sin incluir los puntos del presupuesto destinados a los salarios de docentes y no docentes, “esto implica la financiación del funcionamiento de las unidades académicas y hospitales, atiende la inclusión a través de becas y ayudas económicas para estudiantes, y sostiene las actividades de investigación y extensión”, y nombra también algunas políticas como “la implementación de corredores seguros en Ciudad Universitaria en materia de seguridad” o la “mejora en el uso de la electricidad a partir de una política de transición energética”. 

 En palabras más contundentes, el rector de la UNVM, Luis Negretti, dice: “Una universidad tiene que formar profesionales, producir conocimiento y vincularlos con la comunidad. Estas dos últimas funciones se ven heridas de muerte porque no hay recursos para sostenerlas”.  

“Por más que cuidemos ese presupuesto hay un mínimo que necesitamos para continuar funcionando”.

En una entrevista del programa televisivo Periodistas, emitido por Uniteve, esta autoridad contó que el punto del presupuesto destinado a investigación y extensión por fuera del Conicet no existe más: “La línea de Ciencia y Técnica para el presupuesto de las universidades la creó Mauricio Macri y la línea de Extensión la creó Alberto Fernández. Esas convocatorias por fuera del Conicet no van a ser posibles”. Y delineó números claros que muestran la dificultad de sostenerlas: la UNVM recibe $32 millones de pesos por mes y, en los meses pasados, solo en concepto de servicio de energía eléctrica tuvo que pagar $22 millones. 

“Extensión e investigación ha quedado estancado y congelado a noviembre de 2022. Nos tocará ser austeros, tenemos que profundizar los niveles de cuidado, pero por más que cuidemos ese presupuesto hay un mínimo que necesitamos para continuar funcionando. Por debajo ya es dejar de funcionar”, agregó.

Sobre la importancia de estas áreas sostuvo: “En Villa María nadie se imaginaba hace 15 años haciendo investigación y hoy son más de 100 los investigadores que generan un impacto en la producción local, científico, cultural, de la salud y de la educación. Es una pena la retracción del Estado y el ataque al Conicet”. 

 “Autoajuste”

En una entrevista a La Nueva Mañana, Leticia Medina, docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNC y secretaria General de la CTA de los trabajadores en Córdoba, habló de “autoajuste” en las universidades y la falta de discusiones dentro de la comunidad sobre qué y cómo se prioriza. 

“Hay que discutir qué presupuesto necesitan las universidades y para hacer qué cosas, y esa es una discusión que no se está dando (…) también se restringe la autonomía de las universidades para delinear proyectos, para definir su funcionamiento, sus prioridades y demás (…) lo que está en juego hoy es la universidad, no su presupuesto", asegura.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto