Talleres-Instituto, se viene un clásico que garantiza pasiones

En los últimos duelos en el ex Estadio Córdoba, se dieron historias que se siguen recordando: goles agónicos, lluvias torrenciales, suspensiones y hasta disputa de tribunas.

Ed Impresa 16/09/2023 Federico Jelic
Futbol Cordobes
Rodrigo Astudillo y “Bocha” Maldonado. Foto: Gentileza.

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Especial para La Nueva Mañana

Una nueva edición del primer clásico histórico de Córdoba se reedita en el estadio Mario Kempes entre Talleres e Instituto, el duelo de los “ferrocarriles” de acuerdo a lo que indican sus orígenes, y a pesar de que para muchos no se trata de un clásico, la naturaleza del mismo y los detalles confirman que se trata de un partido de enorme trascendencia. Seguro que para los hinchas de Instituto tiene más sabor ya que por lo general, los de Talleres dictaminan que solo ante Belgrano es clásico, de todas formas, nunca pasa desapercibida la pulseada entre “gloriosos” y “albiazules”, con tantas experiencias y antecedentes que tienen en sus registros, es de los más trascendentes de la ciudad y del fútbol argentino. 

Y en Primera División, con ambas parcialidades, vuelve a jugarse después de 23 años. Aquella tarde en el 2000 con el festejo de los de Alta Córdoba 2 a 0, con un diluvio que suspendió el juego para que se complete el lunes los minutos restantes, quedó en los anales y hasta puede convertirse en documental en un futuro. Y antes, en el ’99, Rodrigo Astudillo metió un agónico gol en tiempo de descuento para un 2 a 2 muy celebrado en barrio Jardín. 

Dos protagonistas históricos

El pasado 3 a 0 en Alta Córdoba a favor de Talleres en este reencuentro en la máxima división ya es parte de los archivos. Y ambos equipos buscan salir bien parados, cada uno con sus necesidades, responsabilidad que pondrán en juego mañana a la noche en el Mundialista, para lograr estabilidad y, sobre todo, en busca de ese impulso anímico en confianza para lo que resta del campeonato. Los albiazules con la voluntad de seguir cosechando puntos para llegar a la Libertadores, mientras que Instituto no puede ceder más oxígeno en la tabla si pretende esquivar la pesadilla del descenso. 

La Nueva Mañana dialogó con protagonistas de ese duelo del 5 de septiembre del ’99, del 2 a 2 final con muchas emociones, como para poner algo de color al clásico. Raúl “Bocha” Maldonado hizo referencia a su “doblete”, a la vez que Rodrigo Astudillo recordó su gol por elevación antes del silbato final, por encima de Roberto Cabrera, para desatar la locura de la tribuna Norte, la del autotrol, en el ex Estadio Córdoba. 

Maldonado: “Festejé como loco”

“Me acuerdo perfecto porque salvo el resultado final, fue un partido soñado para mí”, recordó Maldonado. “En el primer tiempo hicimos mejor las cosas que Talleres, fue duro y dinámico, yo llegaba justo desde lo físico, por una molestia en la pierna derecha, pero no quería perderme la posibilidad de jugar. Así que di todo, metí dos goles y después me fui reemplazado”. 

¿Cómo fue la historia? “Nosotros acabábamos de ascender y siempre jugar contra Talleres es una motivación extra, sobre todo para el hincha. Así que salimos mentalizados y llegamos al gol con una jugada que practicamos siempre: lateral o córner a la cabeza de Guillermo Rodríguez al primer palo, peinada y vamos todos a la segunda pelota. Y me tocó a mí, me paré casi en el área chica, salté y la mandé adentro. Festejé como loco”, agregó el “Bocha”. 

“Talleres se nos vino con todo pero tuvimos la chance del penal, así que pedí la pelota, la acomodé y pateé al gol. Íbamos 2 a 0, con mucha justicia. La hinchada estaba loca. Pero me esforcé de más y tuve que salir, ya la pierna me molestaba bastante. Fue una de las tardes que más recuerdo, por los goles y mi actuación”, añadió el actual DT de Las Palmas, que acaba de clasificar al Regional Amateur. 

“Nosotros necesitábamos los puntos, nos teníamos que salvar del descenso. Sin embargo, Talleres no bajó los brazos y nos complicó. Y en el descuento nos empataron, fue una amargura terrible porque en los 90 minutos habíamos sido superiores”, comentó. Y sobre el partido de mañana, opinó: “Instituto necesita sumar como sea, le debe escapar al descenso. Este Talleres viene a pleno, con la misma estructura desde hace cinco años, va a salir un partidazo, no tengo dudas”. 

Astudillo: “Me tocó meter el gol del empate”

Astudillo, por su parte, también tiene grabado ese momento en la retina. “Fue un gran clásico, me tocó estar en el banco de suplentes y meter el gol del empate. Yo era casi juvenil, no fui titular y de repente ser el salvador, es algo que no olvidaré”, relató el atacante albiazul. 

“Fue un partido complicado, el primer tiempo fue para ellos, estaban mejor parados, muy concentrados. Nos meten el primero y después con el tanto del penal, todo parecía liquidado. Yo entré a la cancha en ese contexto y por suerte no nos rendimos”, coloreó el hombre de Jesús María. 

“Descontó el “Topo” Gigena de penal, pero de todas maneras, el partido era de ida y vuelta, al punto que metíamos el empate o Instituto hacía el tercero”, prosiguió, hasta que llegó su grito sagrado en el final. “Ya terminaba el partido, ataca Instituto y le queda la pelota a nuestro arquero Mario Cuenca, quien rechaza fuerte, con toda para arriba. Siempre teníamos la misma estrategia con el “Topo”: él iba  a buscar el cabezazo para peinarla y yo corría a romper líneas en defensa. Y salió bien, me quedó justita y solo tuve que tocarla sobre el arquero. Lo festejamos como locos porque había sido todo cuesta arriba y al final nos quedamos con algo del premio”. “Al final no llegaron ni a sacar del medio que el árbitro terminó el partido”, cerró diciendo el “potro”. 


Talleres con casi todo listo, Instituto sin definiciones 

De cara al clásico de mañana, el DT de Talleres Javier Gandolfi es difícil que tenga disponible al defensor Juan Rodríguez, afectado de una contractura. Lo reemplazaría Lucas Suárez aunque el colombiano Kevin Mantilla también figura en danza. Resta saber las condiciones físicas de aquellos jugadores convocados a sus selecciones en Eliminatorias como Matías Catalán (Chile) y Ramón Sosa (Paraguay), aunque buscará tenerlos desde el arranque. 

Iría con Guido Herrera; Gastón Benavídez, Catalán, Suárez y Portillo; Rodrigo Villagra y Ulises Ortegoza; Depietri, Rodrigo Garro y Sosa; Nahuel Bustos. 

Por Instituto, el DT Diego Davobe tiene en mente un planteo táctico para cerrarle espacios a su rival, que tiene más variantes y recursos. Podrían aparecer Djorkaeff Reasco y Aued. Formaría con Roffo; Franco, Alarcón, Parnisari y Nahuel Rodríguez; Aued y Linares; Graciani, Lodico o Reasco y Acevedo; Adrián Martínez.

 

 

Edición Impresa Nro.: 328

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