Los sectores populares son los más golpeados por los aumentos de precios

La indiscriminada suba ha marcado un quiebre en la economía. Los aumentos afectan tanto en las ventas de los comercios como en las demandas de los consumidores.

Ed Impresa 05/05/2023 Aldana Varas
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Según los datos relevados, el 68% de los comerciantes vendió por debajo de sus expectativas. Foto: gentileza.

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Especial para La Nueva Mañana

INFLACIÓN POR LAS NUBES

Directo a los números

La Cámara de Comercio de Córdoba dio a conocer los resultados del observatorio comercial correspondiente a las ventas de abril del corriente año a partir de un relevamiento realizado a distintos corredores comerciales. Según los datos relevados, el 68% de los comerciantes vendió por debajo de sus expectativas. En la variación interanual, los resultados mostraron una caída del 5,74% de ventas en relación al mismo mes del año pasado. En abril del 2022, las ventas habían disminuido un 3,08% respecto al mismo mes del 2021. 

Durante abril, el rubro con mayor caída fue deco y hogar, seguido de electrónica, indumentaria y calzado. 11 son los rubros que mostraron retracciones en comparación interanual respecto a las cantidades vendidas. Estas son: Alimentos y bebidas con una pérdida del 5,9%, farmacia un 3%, artículos deportivos y de recreación 4,3%, calzados y marroquinería 3,1%, electrodomésticos 3,2%, ferretería y materiales para la construcción 4,2%, indumentaria 2,8%, juguetes y librerías 3,9%, muebles y decoración 1,1%, neumáticos y repuestos 4,5%, perfumería y cosmética 1,6%.

“Venimos con tendencia a la caída de ventas en todo 2023”

 Hay una inestabilidad económica que es multicausal. Muchos especialistas se la adjudican a la suba del dólar, al acuerdo con el FMI, la especulación financiera, la sequía y la mala cosecha, entre otros. “Ante la corrida cambiaria tan inminente del dólar paralelo, el tema del faltante de mercadería, el consumidor tiene un muy bajo poder adquisitivo, no está nivelado con la inflación; entendemos que estas causales macroeconómicas nos afectan muchísimo”, explicó Nadia Villegas, directora de la Cámara de Comercio de Córdoba en diálogo con La Nueva Mañana y agregó: “Hay que subir los precios lo menos que se pueda, porque al remarcarlos como debemos no logramos cubrir las expectativas, no superamos el grado de rentabilidad esperado, entonces las estructuras están débiles. Este mes no fue la excepción, venimos con esta tendencia a la caída de las ventas en todo el 2023 y lamentablemente no logramos reponernos”.

En relación a la caída en las ventas del sector deco y hogar, fundamentó que el consumidor a la hora de elegir cubre sus necesidades básicas para luego optar por otro servicio o producto. Se trata de lo que el consumidor deja de lado al momento de hacer una compra. En cuanto a la remarcación, argumentó que los precios aumentaron entre un 10 y un 20%: “No se pueden remarcar los precios acorde a la inflación que existe en nuestro país”.

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Nadia Villegas, directora de la Cámara de Comercio de Córdoba: “Hay que subir los precios lo menos que se pueda, porque al remarcarlos como debemos no logramos cubrir las expectativas”.

Aprovechar los descuentos en efectivo

El informe también detalló que en cuanto a las formas de pago, el 47% de las transacciones se realizaron con tarjeta de crédito y un 53% al contado aprovechando los descuentos ofrecidos por los comerciantes. Las personas que eligen pagar con crédito generalmente optan por la mayor cantidad que disponga la tarjeta.
“Las expectativas son malas para el futuro. Desde la institución vamos a seguir trabajando con el sector público para ver de qué manera podemos ayudar al comercio”, concluyó la directora de la Cámara de Comercio. Este coletazo repercute principal y directamente en el poder adquisitivo de los hogares y en la venta de los pequeños comerciantes. Lo cierto es que es urgente la intervención para afrontar esta crisis ya que una de las consecuencias más graves es el hambre en la sociedad. En los sectores más vulnerables, la situación se vuelve más cruda. La negociación es diaria con respecto a la compra de ciertos alimentos. 

“En el barrio hay gente muy necesitada”

En tiempos de inflación alta, los sectores con menos recursos son los que se llevan la peor parte. Las clases medias pueden recurrir a ahorros o cambios de consumo; sin embargo en los barrios populares, las organizaciones vecinales y los y las trabajadores de la economía popular son los que trabajan en cada territorio y conocen las condiciones de vida que allí hay. 

Dayana Vázquez es referente del merendero “Las manos de mi Barrilito”, ubicado en barrio Los 40 de Argüello. Allí ofrecen meriendas y cenas cada semana para alrededor de 500 personas. “El incremento de precios fue muy alto este año y desde la pandemia se vive muy jodido porque aumentó también la gente que viene a buscar alimentos. Antes de empezar la pandemia teníamos 50 personas en el merendero y ayer cuando vi la comida teníamos 500 raciones”, relató la vecina en diálogo con La Nueva Mañana.

“Nos autoabastecemos con la venta de rifas, bingos, colectas. Tratamos de buscar ayuda, donaciones. Si recolectamos una buena cantidad de dinero vamos a comprar a los mayoristas porque por bulto cerrado nos conviene más que comprar suelto”, explicó sobre la organización en la compra de los productos. 

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Dayana Vázquez: “Antes de empezar la pandemia teníamos 50 personas en el merendero y ayer cuando vi la comida teníamos 500 raciones”.

“Hoy tener para comer es un lujo”

Dayana cuenta que la situación en el barrio es bastante compleja: “Está cada vez más en decadencia. La gente cada vez se hace más humilde, te piden que te barren la vereda así le das para el pan. Está muy jodido más que nada en los asentamientos. Hoy tener para comer es un lujo”.

En otro punto de la ciudad, en barrio Nueva Esperanza, se encuentra el comedor El Maná autogestionado por vecinos de la zona. Allí brindan desayuno, almuerzo y cena para alrededor de 300 personas. “En el barrio repercute mucho el aumento de los precios. En el comedor vemos que los aportes van en disminución. Por ejemplo, si antes nos daban dos pollos ahora uno. Es insostenible la situación en los barrios que seguramente van a volver a salir a marchar porque no logramos abastecer”, contó Carmen Villegas Ponce, la responsable del merendero en una entrevista con este medio. El estacio se sostiene con donaciones, rifas que hacen entre los vecinos, sorteos y aportes que reciben del Estado, sin embargo la diaria se vuelve cada vez más difícil. Utilizan leña en vez de gas, van buscando el precio más accesible en los supermercados y constantemente trabajan para sostener ese espacio tan importante para la comunidad. 

Para colaborar con el merendero “Las manos de mi Barrilito” pueden comunicarse al 3543692235 o dirigirse a la calle Islas del Atlántico Sur y Ricardo Lagranda, Granja de Funes dos Argüello Los 40. Y para El Maná, comunicarse con Carmen al 3516726929

  

 

Edición Impresa Nro.: 309

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