Elecciones 2023: hay 19 nombres en danza y ninguna estrategia firme

Ni oficialismo ni oposición descubren estrategias para buscar conformar la mayoría electoral que ninguno puede hoy asegurar. Posicionamientos y expectativas de cara a las primarias.

Ed Impresa 25/02/2023 César Martín Pucheta César Martín Pucheta
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Diecinueve nombres en la disputa presidencial en un año político que abrirá formalmente en menos de una semana. Foto: NA

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Más de seis horas duró el encuentro que sentó a la mesa a las principales figuras nacionales del Frente de Todos. Política, pero principalmente electoral, la reunión sirvió para que el oficialismo empiece a poner los puntos sobre las íes hacia adentro del espacio. Pero, como era de prever, eso no alcanzó para allanar un camino que despeje las dudas que reinan en el mapa estratégico de la coalición de Gobierno. 

Alberto Fernández quiere ser reelecto. Nadie a su alrededor dice lo contrario. Está convencido de que su Gobierno, con las idas y vueltas por todos conocidas, ha sido un “buen gobierno”. En público y en privado enumera políticas, señala logros de gestión y pone el acento en haber sido el único presidente en la historia en tener que hacer frente a una pandemia mundial y a una guerra europea en tan solo un par de años. Cree que merece otra oportunidad y solo encuentra un escollo para intentar alcanzarla: el kirchnerismo. 

Particularmente extraña la situación del Presidente, que localiza el principal obstáculo para conseguir sus objetivos en el mismo lugar en el que reconoce la llave para alcanzar esa chance e ir por un segundo mandato. Por eso, se endurece pero no pierde la ternura. Nada de lo que pueda hacer desembocaría en un escenario en el que su futuro se independice de las acciones de la pata mayoritaria del partido que preside, que es aquella que se identifica con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Por eso, cada vez que parece que el tablero volará por los aires, todo se vuelve a acomodar. No es magia, es ajedrez político. 

Cristina dice que está proscripta. La parte de la dirigencia más cercana a su armado, también. La militancia la quiere jugando en la próxima elección desde un mediocampo inteligente y arremetedor. Pero todo hace pensar que su participación en el partido estará en el banco de suplentes. Y no precisamente como posible reemplazo, sino como directora técnica de un equipo que está esperando la señal para desplegar la estrategia que, como en todos los equipos, o aparece difusa o ni siquiera se asoma. 

El juego de posiciones del oficialismo tiene en la vice a la principal protagonista. Sin embargo, si se consideran las variables que contemplen la relación histórica de Cristina con sus palabras y las posibilidades concretas de alzarse con la victoria en caso de encabezar una lista, su nombre debería despejarse del listado de presidenciables. Pero en el colmo de las paradojas políticas argentinas, todavía es ella la dirigente con la mayor cantidad de seguidores cuyo voto está absolutamente fidelizado y eso, en medio de un clima de creciente desapego ente la clase política y la ciudadanía, aparece como un valor demasiado importante. Más allá de lo ideológico, desde lo estrictamente matemático. 

En la mesa que se reunió el jueves pasado en la sede porteña del PJ, Sergio Massa volvió a dejar en claro que su principal preocupación es la economía. La incógnita alrededor del tigrense es si en su fuero más íntimo piensa que lograr estabilizar la inflación y llevar cierto grado de tranquilidad al presente económico argentino puede hacer crecer sus chances de encabezar una lista que lo lleve al despacho principal de Balcarce 50. Y así romper otros de los tantos “maleficios” que se adjudican a la historia política nacional: nunca un ministro de Economía se convirtió en Presidente. 

Lo cierto es que Massa no va a ser candidato si para lograrlo tiene que enfrentar a Alberto Fernández en unas potenciales primarias del oficialismo. La Cámpora también despeja esa posibilidad, pero el mandatario no despeja el escenario. ¿Va a ser candidato? Él dice que define en abril, en FdT quieren que sea antes. Por las dudas, Wado De Pedro y Juan Grabois se anotan como sus posibles rivales en las cada vez menos probables PASO, y Daniel Scioli vuelve a la carga, aunque todo parece indicar que el ex gobernador bonaerense solo se subiría a la pista en caso de que el Presidente finalmente decida declinar en sus intenciones reeleccionistas. 

#Hora 23

El miércoles, Horacio Rodríguez Larreta comenzó a oficializar su candidatura a la Presidencia de la Nación. “Es hora de animarnos a transformar el país para siempre”, escribió el jefe de Gobierno porteño, que acompañó su mensaje con el simpático hashtag #Hora2023. 

La jugada completó una serie de movimientos con los que el espacio interno que comanda en el seno opositor fue anticipando posiciones de cara a la batalla interna de Juntos por el Cambio, en la que tiene como contrincantes a la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y a los radicales Gerardo Morales y Facundo Manes. A ese listado de aspirantes a quedarse con la principal candidatura opositora se suman también una tímida insinuación de María Eugenia Vidal y la siempre amenazante postulación de Elisa Carrió

Aunque Bullrich asegura públicamente y en privado que “nadie la bajará”, todo el mundo parece estar mirando los movimientos del principal factor de poder dentro del PRO: el ex presidente Mauricio Macri. Con tono de hombre de consulta permanente dentro de su espacio, el único mandatario no peronista que logró terminar su mandato desde el regreso democrático postergó para abril la decisión respecto a una potencial candidatura. A ciencia cierta nadie sabe qué pasaría con Rodríguez Larreta y Bullrich ni qué podría suceder con sus aspiraciones personales si Macri decidiera ir por otro mandato. Sí con Vidal, que ya dijo que no enfrentaría al ex presidente en una interna partidaria. Por una cuestión de simpatías personales y políticas, tanto Morales como Manes acelerarían en su carrera en caso de que el actual presidente ejecutivo de la Fundación FIFA aparezca en la pista. 

También Carrió, aunque a mediados de semana compartió la publicación de Rodríguez Larreta y escribió: “Es hora de animarnos a transformar el país para siempre con un Contrato Moral, como fundamento de la paz, la justicia y la prosperidad de una nueva Argentina”. “Un proyecto de Nación que sea transformador y cambie los paradigmas que nos llevaron a la ruina”, señaló la fundadora de la Coalición Cívica, que ya había tenido un approach con Morales, luego se lanzó y ahora puso en duda su candidatura, eligiendo a un nuevo preferido para la interna.

En el péndulo opositor hay otros tres nombres anotados que buscarán disputarse un electorado que, según confían, tienen decidido no acompañar al Frente de Todos, sea quien fuera el nombre que encabece la boleta. El mejor posicionado en las encuestas es el que todos los análisis señalan como el gran árbitro de la contienda, que sueña con convertirse en protagonista definitivo de la historia: el libertario Javier Milei, que pasa la aspiradora por todo el voto por derecha y espera sopar en algunos sectores del centro opositor que terminen acrecentando sus chances.  

Por el medio está el cada vez más fortalecido juego, aunque aún verde, del cordobés Juan Schiaretti y el salteño Juan Manuel Urtubey. Por izquierda, Gabriel Solano será el candidato del PO para disputar la interna del FIT-U con Myriam Bregman del PTS y Celeste Fierro del MST. 

Diecinueve nombres que a menos de una semana del discurso presidencial que abrirá formalmente el año político se anotan para una disputa que, por lo preanunciada, siempre parece lejana pero está a la vuelta de la esquina. 

  

 

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