De Nueva Zelanda a casarse en Córdoba: una historia de amor y derechos

Ed Impresa 23/09/2022 Por Aldana Varas
Eduardo y Víctor se conocieron a fines de 2012, actualmente viven en Nueva Zelanda. Hoy vuelven al lugar en el mundo donde se enamoraron y eligen casarse.
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Eduardo y Víctor, oriundos de nuetra provincia, residen actualmente en Nueva Zelanda. Foto: gentileza.

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Especial para La Nueva Mañana

Eduardo nació en Córdoba capital y vivió muchos años en Barcelona. Víctor es oriundo de Cosquín y como muchos estudiantes migró a la ciudad para cursar sus estudios universitarios de comercio y marketing. Se conocieron aquel año mientras Eduardo vacacionaba en Córdoba. 

En una de sus tantas conversaciones, Víctor le expresó su deseo de mudarse a Nueva Zelanda. En ese entonces, esa idea parecía representar una simple aspiración de futuro, sin embargo tiempo más tarde sería el lugar que elegirían para vivir juntos.

“Yo no tenía mucha idea de ese lugar. Empezamos la relación, pensamos que cada uno iba a tomar su rumbo, pero todo se fue afianzando y esas vacaciones en Córdoba que me tomé fueron estirándose en meses. Pasó el tiempo, la relación fue tomando solidez. Desistí de volver a Europa y consensuamos que yo podía sumarme a su proyecto de ir a Nueva Zelanda”, relató Eduardo en diálogo con La Nueva Mañana. 

En ese entonces, el contexto social era muy diferente al actual. Gran parte de la sociedad se manifestaba en contra de la diversidad de género lo que propiciaba un lugar hostil para la comunidad lgtbiq+. “La situación en Córdoba empezaba a ser muy crítica en cuanto a igualdad. No nos sentíamos muy contenidos”, dijo Eduardo.
“Cuando nos mudamos, tuvimos momentos muy difíciles al comienzo por la cultura, el idioma, fue un reto conseguir trabajo. Pero siempre fuimos acompañándonos el uno al otro, no por una cuestión idílica sino porque nos afianzamos mucho como compañeros más allá  de que somos pareja y nos amamos. Eso fue el puntapié para que continuáramos ahí en Nueva Zelanda” , relató. 

Actualmente, residen en Nueva Zelanda y tienen su vida ya establecida allí. La relación ensambló varios destinos del mundo y a 10 años de aquel primer cruce de miradas, dan un paso más y deciden casarse. 

“Más allá de los afectos, elegimos casarnos en Córdoba porque en una de nuestras visitas que hicimos antes de la pandemia, percibimos un cambio. Vimos que en Córdoba había una cuestión igualitaria más respetuosa”, dijo. 

La lucha, la ley, los derechos

Dos años antes de que se conocieran Eduardo y Víctor, Argentina se había convertido en pionera en América Latina y la décima nación en el mundo en legalizar el casamiento entre personas de la comunidad LGBTIQ+. 
La lucha por la ley de matrimonio igualitario en Argentina estableció un punto de partida que instó al Estado y a la sociedad misma a tomar partido y avanzar en la garantía y respeto por los derechos del colectivo de las diversidades sexuales. Más allá del trabajo de las y los legisladores, tanto esta ley como la de identidad de género fueron parte del resultado de la lucha de la comunidad lgtbiq+ históricamente vulnerada, silenciada y marginada. Antes del 15 de julio de 2010, el colectivo no solo no tenía la posibilidad de unirse en matrimonio, sino que estaba expuesta a reiteradas situaciones de discriminación y acoso. 

La llegada de estas legislaciones permitió contar con herramientas para hacerle frente a ese lugar vulnerable, enlazar redes de cuidado y visibilizar formas de vincularse más allá de los modelos tradicionales de familias. Permitieron tener la capacidad de poder elegir dentro del colectivo LGBTIQ+, poder casarse y estar en un mismo marco de derechos que las relaciones heterosexuales. 

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Viajar para casarse

En cuanto a la ley, a diferencia de lo que sucede en otros países que cuentan con una legislación semejante, en Argentina resulta aplicable también a los no residentes, es decir que permite el matrimonio igualitario a turistas, lo que derivó en que más de 400 parejas extranjeras hayan arribado al país para hacer valer su derecho al matrimonio según un registro del año 2021 de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT).

Hablar de matrimonio igualitario es hablar de libertad, de placer, de deseo, de lucha, de derechos, de revolución. 

“Lo del matrimonio igualitario se fue afianzando y también creo que también es parte del trabajo que realizaron los que gobiernan. Hemos visto que se han hecho cosas porque hablamos con amigos que viven en Córdoba y nos dicen eso”, explicó Eduardo y agregó que cree que aquí la igualdad de género avanzó mucho y es más respetuosa que hace 10 años atrás. “Yo no pertenezco a ningún partido político, pero creo que en la gestión de (Daniel) Passerini hemos visto que se han hecho cosas en materia de igualdad. Argentina y Córdoba están yendo por un camino que es positivo. Creo que la provincia está madurando en cuanto a derechos de igualdad de género. Esos prejuicios que tenía la sociedad cuando yo vivía en Córdoba ya no son los mismos. Las nuevas generaciones hablan con mucha naturalidad acerca de las parejas del mismo género. Estamos empezando a darnos cuenta que importan los valores como persona”, argumentó Eduardo quien se prepara para casarse el próximo sábado en uno de los lugares más lindos de nuestras sierras cordobesas.

Si bien la Dirección de la lucha de la comunidad lgtbiq+ avanza hacia un horizonte más igualitario, aún en la actualidad sufrimos la pérdida de personas como consecuencia de crímenes de odio, la expectativa de vida de una persona trans continúa siendo baja como también sus posibilidades para acceder a un empleo o al sistema integral de salud. Las parejas del mismo sexo son señaladas en la calle y a muchas infancias se les restringen la posibildad de expresar su sexualidad libremente. 

La respuesta es colectiva, con políticas de Estado claras que demuestren el compromiso por los derechos humanos y con discursos responsables en cualquier espacio social. Resulta necesario contar con las herramientas necesarias que acompañen las construcciones de pensamientos sociales.

Celebramos que como Eduardo y Víctor, parejas del mismo sexo tengan la posibilidad de casarse en Córdoba.

 

 

La Nueva Mañana - Edición Impresa 277

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