Cuello: “Instituto me cambió la vida, todavía no puedo despertar”

Ed Impresa 17/06/2022 Por Federico Jelic
El alero del Instituto campeón de la Liga Nacional de Básquetbol reflexionó sobre el importante título obtenido y destacó su sentir con respecto al club de Alta Córdoba.
Tello © Diego Roscop00002
(Foto: Diego Roscop)

chapa_ed_impresa_01   

 

¿Cuánto pesa la pelota a la hora de meter el simple del final, a falta de dos segundos, que puede traducirse en un campeonato? Mil kilos. Depende claro está, de la cabeza del ejecutor pero en este caso, a la luz del resultado, hasta resultó liviana. Con todo Santiago del Estero en la otra vereda, con un estadio repleto a las puteadas, era una perfecta imagen de lo que puede ser un infierno. Sin embargo, el “Loku” Martín Cuello hizo la fácil: abstracción, frialdad y precisión quirúrgica para que sea pura red y llevar el título para Alta Córdoba. Como si nada pasara.  

Instituto es campeón de la Liga Nacional de Básquetbol por primera vez porque tiene un plantel largo con muchas figuras y variantes, pero sobre todo porque tiene un asesino serial en cancha. Hoy lo disfrutan en la “Gloria” por su personalidad y su jerarquía para que a los 29 años alcanzara la cúspide del básquet argentino. 

“El grupo es genial y está preparado para los desafíos”

“Llegar a Instituto me cambió como jugador, me cambió la vida. Fue mi gran salto como profesional. Agradezco a este club por haberme invitado a sumarme, el grupo es genial y está muy preparado para todos los desafíos y por eso lo pudimos aprovechar. Este festejo es dedicado a todos los que confiaron en nosotros”, relata el escolta de 1,96 metros, MVP de la final ante Quimsa, que quedará en la historia y en la retina de todos los hinchas por haber sido testigos de tamaña proeza impensada años atrás. 

Y es cierto, vaya que sí, que Instituto significó el gran crecimiento profesional para Cuello: final de la Liga Sudamericana, convocatoria a la Selección Argentina para las ventanas FIFA el año pasado, revancha de la final perdida ante San Lorenzo, ganadores del Súper 20 y una gran proyección en su juego personal. Sin techo. 
“Es un honor para mí, sigo sin despertar de todo lo que vivimos en este último tiempo. No entiendo todavía la dimensión de lo que conseguimos. Lo importante fue que nunca perdimos la calma, no nos desesperamos, afrontamos con madurez los partidos claves y el resto salió solo, con carácter y personalidad”, comentó el “Loku”, uno de los más buscados desde la tribuna por los hinchas para alguna selfie espontánea. El día del regreso de Santiago del Estero fue la debilidad de todos, posando para todas las fotos y firmando autógrafos a la altura de lo que demandó su figura en cancha. Sin descanso. 

Festejos © Diego Roscop00001

“Toda la convicción del mundo a la hora de ir a tirar”

“Creo que lo importante fue saber manejar la cabeza. Se presentaron algunas dificultades a lo largo de la temporada, entre lesiones y ausencias, pero eso ayudó a fortalecernos y la historia tuvo un final feliz”, contó Cuello, nacido en Ramos Mejía. 

“¿Los simples del final? Tuve toda la convicción del mundo a la hora de ir a tirar.  Ya tenía jugando varios partidos, varios minutos, estaba con la sangre caliente y no me dejé llevar por la presión. Uno tiene la derrota o la victoria y el título en las manos y en ese instante, no te das cuenta de nada. Me saqué los nervios y la ansiedad de encima. Supimos tener la cabeza fría para cerrar el juego y se nos dio. Y fue merecido por todo lo que peleamos a lo largo de la temporada”, agregó el “Loku” con una alegría inusitada en sus labios y ojos. Como reviviendo ese momento mágico con la pelota ingresando al aro a falta de dos segundos para la chicharra final. 

Luego del potencial infarto, llega el momento reflexivo. Y con mucha gratitud el alero de Instituto remarcó el proyecto y la responsabilidad dirigencial para encaminar el trabajo rumbo al título: “Este club apuesta a crecer en serio. Cada uno de nosotros está convencido de lo que hay por delante, jugamos torneos locales, internacionales y siempre estuvimos a la altura. Nos preparamos para hacer historia y se dio. En lo personal, este logro no tiene precio. Yo vine como refuerzo hace unos años  y ahora estar festejando la obtención del campeonato es algo increíble. Se nos había escapado una vez pero tuvimos desquite gracias al esfuerzo de todos. Es algo inexplicable”. 

Lucas Victoriano es el primer caso en la Liga Nacional de Básquetbol que se coronó campeón como jugador (en Olimpia de Venado Tuerto, en el ’96) y como técnico (en Instituto, en 2022).

-¿Cuál fue el momento más complicado del proceso? 

- Este grupo superó muchas lesiones y adversidades. Nos supimos reacomodar, nos levantamos de las malas y cuando completamos el equipo, demostramos que somos competitivos. Siempre tuvimos un lesionado. La fase regular tuvo sus altibajos, cuando logramos ser más constantes dejamos atrás la inestabilidad y nos consolidamos. Nunca bajamos los brazos y hoy estamos festejando por eso. 

-Con el paso del tiempo irán tomando dimensión de lo conseguido… 

-Yo creo que sí, nos está cayendo la ficha. Nos llegaban videos de los hinchas festejando en la cancha y recién ahí es como que nos dimos cuenta de lo que conseguimos. Empezamos a tener los pies en la tierra de que este club tenía que ganar el título algún día. Era como un compromiso más. No lo podemos creer todavía. 

- Seguro se siguen cruzando imágenes… 

-Todo el tiempo. La alegría es inmensa, el grupo siempre estuvo unido hasta el cansancio. Ganar con todo en contra, con un rival que tiene cinco extranjeros y era el favorito de todos, habla del gran sacrificio que metimos en cancha. Nunca nos vamos a olvidar de lo que logramos con esta camiseta. 

- ¿Y ahora qué se viene para Cuello e Instituto? 

- Es el momento de disfrutar, de valorar lo conseguido. Este club hace rato viene apostando fuerte y lograr el título, es un show, algo increíble. Somos conscientes del esfuerzo que hay en todo esto, pero es un peso sano, nunca hubo una gran presión para nosotros. Ganamos dos títulos en la misma temporada. No siempre se da de jugar una final y esto es como un regalo, un premio del destino. 


Oliva festeja el ascenso de Independiente a Primera

La otra alegría del básquet cordobés se llama Independiente de Oliva, que ascendió como campeón de la Liga Argentina de Básquetbol al vencer a Zárate Básquet en la final. Serán tres los clubes de la provincia en la Liga Nacional: Atenas, Instituto e Independiente, emulando las temporadas del ’85 al ’87 en la génesis del profesionalismo, donde además del “Verde” y la “Gloria”, Asociación Española también figuraba en los primeros planos del torneo nacional en la máxima división.  

Siete son los clubes cordobeses que militaron en la Liga Nacional de Básquetbol desde su creación: Atenas, Instituto, Asociación Española (del ’85 al ’87), Banco de Córdoba (92-93), San Martín de Marcos Juárez (1988), Sportivo 9 de Julio de Río Tercero (2010-13, volvió a ascender en 2015 pero le vendió la plaza a San Lorenzo) y ahora Independiente de Oliva. 

 

LNM - Edición Impresa 263

Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar