Día del Libro: un instrumento imprescindible para la humanidad

Ed Impresa 22/04/2022 Por Flavio Colazo
Cada 23 de abril se conmemora este día promovido desde la Unesco, en conmemoración a las muertes de Miguel de Cervantes Saavedra y de William Shakespeare.
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Retratos de Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare. (Imágenes: gentileza)

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Especial para La Nueva Mañana

Tanto Cervantes como Shakespeare fueron considerados al momento de escoger la fecha celebratoria - por las “autoridades” y los “especialistas” literarios- como mojones ineludibles en la literatura. Las obras de ambos autores (también el 23 de abril es el día de los derechos de autor) fueron escritas en dos de las más habladas lenguas de la humanidad, y traducidas a más de 100 diferentes idiomas. Es una fecha basada en libros surgidos luego de la invención de la imprenta, y de dos autores -de ficción y dramaturgia- cuyas obras son de las más trascendentes y conocidas de la historia de la literatura universal.

Entre los mejores amigos del hombre.

Hoy, aun atiborrados de las herramientas electrónicas que irrumpieron en la cotidianidad humana en las postrimerías del siglo XX, la eficacia del libro impreso con tinta, en papel, y encuadernado no ha disminuido un ápice en cuanto a su eficiencia y utilidad. Su portabilidad y la prescindencia casi absoluta de algún tipo de energía para su utilización lo muestran con prestaciones óptimas en comparación con cualquiera de sus variantes anteriores o posteriores a la invención de Gutenberg; desde los antiguos métodos de confección de libros anteriores a la imprenta (*), hasta el moderno e-book, ningún otro artefacto concebido para la lectura se ha mostrado tan amable para con el lector. En camas, sillas - o sobre una piedra-, en la mesas de bares, en ómnibus, trenes, barcos o aviones, en las filas para trámites…, el libro siempre se ofrece al hombre como una compañía amable; un ejemplar a mano -en el lugar que el hombre se encuentre- tranquiliza, porque sabe que de quererlo puede recurrir a él  inmediatamente. Es de los objetos que más han cambiado a cada uno de los individuos y las comunidades todas: Los libros científicos, los técnicos, los poéticos, los escolares,  los de ficción, y todos los demás. Los libros nos han permitido transmitir -y apropiarnos de conocimientos, opiniones, pasiones y/o aventuras, que nos han cambiado la vida de modo trascendental: “…pero los libros que en nuestra vida entraron/ son como la radiación de un cuerpo negro/ apuntando para la expansión del universo… /para mí fuiste la estrella entre las estrellas (**). 

Cervantes y Shakespeare: los hombres que queremos ser, y los hombres que somos.

Probablemente la más notoria capacidad en común entre Cervantes y Shakespeare sea la de la construcción -a través de sus personajes- de arquetipos humanos universales. Cervantes  ha trascendido merced a un arquetipo de héroe (¿antihéroe?) -de su invención- único y ejemplar: Don Quijote de la Mancha. ¿Qué es lo que conmueve de este personaje desde su aparición hasta la fecha? Quizás muestra qué es lo queremos –y sabemos que es correcto- ser. El Quijote evidencia la vergüenza personal del hombre que sabe que debiera estar a la altura de este personaje y no lo está. El Quijote lleva a reír de sus desventuras ficcionales y a sentir lástima y vergüenza por la propias abdicaciones personales en pos de un bienestar muchas veces conseguido merced a dejar de lado los intereses comunes de la humanidad, que es lo hace –o intenta hacer- el personaje de Cervantes; por eso más allá de su extravió cosecha simpatías, respeto y… ¡envidia! Porque Alfonso Quijano es un hombre común que se vuelve un Caballero, y logra su metamorfosis a través… ¡de los libros! La transformación es obra de sus lecturas sobre libros de caballería, el lector de personajes de libros se vuelve personaje de un libro. Cervantes utiliza la locura de su personaje para cuestionar la supuesta sensatez humana y logra que todos los lectores los hagan. “Cervantes pone a prueba la razón por medio de una ficción”, dijo Dostoievski. 

Los personajes de Shakespeare y nuestras vidas cotidianas. 

Si Cervantes con su Quijote nos muestra los hombres que queremos -¿y deberíamos?- ser, el teatro de Shakespeare nos muestra los hombres que somos. Sus obras están pobladas de personajes expuestos, con sus pasiones exacerbadas al máximo, lo que le permitió formar un sinfín de arquetipos universales basados en la condición humana. Si ante el Quijote alguien se puede avergonzar por lo que no es, ante los personajes de Shakespeare se puede avergonzar por lo que es –o puede llegar a ser-. El  escritor británico logró dotar a sus personajes de personalidades y comportamientos comunes a lo largo del tiempo y las vastas culturas humanas, de modo tal que muchos de los personajes y escenas son inmediatamente reconocidos y emparentados con personas y situaciones cotidianas en la vida del lector/espectador (***).La  presencia de alguna pasión amorosa desbordada por la juventud lleva inmediatamente a pensar en Romeo y Julieta; si se asiste a una algún conflicto entre facciones con un odio insensato y sostenido en el tiempo  –por ejemplo entre hinchadas de fútbol, enemistades inter provinciales o inter barriales, etc. -, se piensa en pasiones de odio del tipo del que está presente -en la misma obra del escritor inglés- entre Montescos y Capuletos; y cuando vemos a alguien  cayendo en actos insensatos, furiosos, -y muchas veces con consecuencias fatales-,  producto de celos enfermizos para con su pareja, se piensa en Otelo. Los ejemplos podrían multiplicarse ampliamente: Hamlet, su locura y sus reflexiones existenciales; Ricardo III y los más abyectos comportamientos llevados a cabo desde quien ostenta la suma del poder, etc. Un gran legado del dramaturgo inglés ha sido -a través de sus personajes- mostrar constantemente la condición humana, en sus aspectos más mezquinos e innobles, pero también en su ingenuidad y candor.

Literatura de ficción y el teatro: pasiones y sueños humanos. 

El Día del Libro se celebra atendiendo a autores de obras de ficción y creaciones teatrales quizás porque sean dos modos del hombre para verse reflejado en sus propósitos, potencialidades, desmesuras, etc. como puede verse en el teatro de Shakespeare; en cuanto a la razón de ser de la ficción… Según Carlos fuentes: “La ficción inventa lo que le falta al mundo –lo que el mundo olvidó- lo que espera alcanzar y tal vez no alcance nunca” (****); según Silvio Rodríguez, en lo que le dice en su canción el primer hombre que mintió: “… yo quiero una princesa convertida en un dragón, quiero el hacha de brujo para echarla en mu zurrón, yo quiero un vellocino de oro para un reino, yo quiero que Virgilio me lleve hasta el infierno, yo quiero ir hasta el cielo en un frijol sembrado…! y ya!” (*****) 

(*) El infinito en un junco (2019), de Irene Vallejo, discurre sobre los métodos anteriores a la imprenta para la confección de libros.

(**) Livros.  Caetano Veloso.
(***) Por esta capacidad de crear personajes arquetípicos universales Roberto Gómez Bolaños –creador de El chavo del 8- se ganó el apelativo elogioso de Chespirito (como diminutivo de Shakespeare).
(****) Discurso de Carlos Fuentes en la apertura del Quinto Festival de la Literatura, 6 de septiembre de 2005, Berlín.
(*****) La primera mentira. Silvio Rodríguez.

 

 

LNM - Edición Impresa 255

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