Parque Estancia La Quinta: un espacio recreativo, cultural e histórico en Carlos Paz

Turismo 06/08/2021 Por Vanina Boco
Este paseo es gratuito y cuenta con un sector de juegos, área de gimnasia, zona arqueológica, senderos y hasta hay un museo. Este espacio fue declarado Patrimonio Histórico, Cultural, Natural.
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Especial para La Nueva Mañana

Villa Carlos Paz es una de las principales ciudades turísticas de la provincia. Cuenta con un conjunto de atractivos especialmente diseñados para convocar a miles de turistas cada temporada. 

Es también, uno de los destinos que más difusión encuentra en medios locales y nacionales. Por eso, en esta oportunidad opté por buscar entre las propuestas menos conocidas para acercarles otra opción para descubrir y recorrer en “la Villa”.

La historia de la Estancia La Quinta

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A unas diez cuadras del área comercial se encuentra el legado jesuita más importante de la ciudad: el Parque Estancia La Quinta

Este espacio fue declarado Patrimonio Histórico, Cultural, Natural y legado jesuita y su existencia data del año 1906 cuando doña Eugenia Gastañaga donó a la Compañía de Jesús unas 400 hectáreas de tierra que, en ese entonces, recibió el nombre de Estancia La Quinta del Niño Dios. 

En un primer tiempo, este lugar fue destinado a retiros espirituales y en 1918 es el jesuita Antonio Font quien se propone desarrollar una unidad económica y religiosa similar a las de las estancias de la época.

Con el paso de los años, los encargados de la Estancia fueron vendiendo partes de las tierras hasta quedarse con solo cinco hectáreas, que son las que tiene actualmente. 

Hoy, el Parque es propiedad de la Municipalidad de Carlos Paz y fue refuncionalizado para brindar un paseo gratuito que tiene espacios de recreación, y también un museo y una sala de exposiciones.

El recorrido

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Ubicado a las márgenes del Río San Antonio, este predio cuenta con un recorrido sencillo establecido por senderos bien delimitados que invitan a caminar entre árboles centenarios plantados por los jesuitas. La mayoría son especies exóticas como cipreses, cedros, pinos, eucaliptus y olmos. Pero también hay una zona de árboles autóctonos como molles, algarrobos, espinillos, chañares y talas.

El sendero que sale de la entrada me guía hacia el arroyo Padre Ortells que, en tiempos pasados, alimentaba el reservorio de agua de los jesuitas y que hoy mantiene un tímido caudal que desemboca en el Río San Antonio. 
Sobre este curso de agua se instalaron dos puentecitos que amplían el recorrido por el predio y llevan hacia otro portón de ingreso por la calle Asunción. 

En este sector también hay una zona con distintos juegos para que los más chicos se entretengan y un área con diversos aparatos para hacer gimnasia. 

Volviendo por el mismo sendero se puede bajar al río o seguir hacia el lado derecho del recorrido que lleva directo al incipiente “Bosque de la Poesía”, una linda iniciativa de poetas locales que plantaron especies nativas acompañadas, cada una, de un breve texto poético. Se pueden leer escritos de Juana Soria, Roxana Carrizo, Pedro Solans, Roxana Ferreyra, Facundo Cabral, entre otros. Hasta hay una poesía llamada “Covid 19”, del escritor Frede Peralta, que busca dejar retratada sus sensaciones acerca de la pandemia que estamos atravesando.

Ya en este sector fluye otro arroyito llamado Huahua Mayu que también desemboca en el Río San Antonio y brinda ese sonido tan característico y tan relajante que invita a quedarse cerca.

Patrimonio arqueológico

En esta zona además se accede a la antigua cantera donde se extraía la roca granítica para la construcción de los edificios de la estancia. Junto a ella está el sitio arqueológico que registra, aún hoy, la presencia de tres morteros y cuatro conanas que eran utilizados por los comechingones para “la molienda de granos y frutos silvestres como el maíz, la quinoa o algarroba”, según detalla el cartel de entrada. Es inevitable ponerse, por un ratito, en el rol de arqueóloga para ir descubriendo cada uno de estos restos ancestrales.

Para seguir con la temática y conocer más sobre la historia, es recomendable visitar el Museo Arqueológico Numba Charava que posee unas 600 piezas arqueológicas que fueron rescatadas en las márgenes de lago San Roque desde el año 1949. Son fundamentalmente herramientas y adornos que usaban los pueblos originarios que habitaron la zona.

Otro de los lugares para visitar es la Sala Font donde se exhibe una línea cronológica sobre la fundación de Villa Carlos Paz, con sus principales hitos históricos. Pero además, la joya del lugar es el caparazón de un Glyptodonte (animal que vivió en la época del Pleistoceno, similar a un quirquincho) que fue hallado en el año 2005 en la vivienda de un vecino del barrio Playas de Oro cuando estaba haciendo un pozo en su terreno.

Parque Estancia La Quinta es un lugar sencillo, acogedor y tranquilo, pensado para ofrecerse como espacio de esparcimiento, pero también para aprender sobre la historia local. 

 Más Info:

Parque Estancia La Quinta 

WhatsApp: 3541 528822

 

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