Cynthia Hotton: “Nosotros no somos de derecha, estamos más bien al centro”

La ex diputada visitó Córdoba y habló sobre el armado de Valores para mi País, un espacio que busca englobar a sectores cristianos, del campo, vecinalistas e inclusive a libertarios.
Cynthia Hotton
“Mi objetivo no es solamente unir al sector productivo con nuestra propuesta sino también convencer, algo que no es fácil, a los espacios de liberales, libertarios, de Aurelio García Elorrio (Encuentro Vecinal), Primero la Gente, entre otros”.

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Aunque suman el 15% de la población argentina, como indica la Segunda Encuesta Nacional sobre Creencias y Actitudes Religiosas realizada por un grupo de investigadores del Conicet, Cynthia Hotton reniega que hoy en el Cámara de Diputados solamente hay “dos diputados evangélicos” y mueve hilos para congregar en su partido, Valores para mi País, al mayor número de referentes del cristianismo protestante. Pero su llegada a Córdoba no solo busca acordar con pastores como Carlos Belart, presidente del Consejo Pastoral cristiano, sino también continuar con un armado “celeste” que también incluya a sectores desencantados con Juntos por el Cambio, a sectores del campo y la producción, a vecinalistas e inclusive a libertarios. Ese armado que tendrá a Mery Lunge, empresaria maderera y creadora de la Fundación Universitaria de Oficios, como candidata a diputada por Córdoba.

En diálogo con La Nueva Mañana, la ex legisladora habló sobre las conversaciones que miran más allá de las próximas legislativas, pensando ya en una “tercera vía” hacia 2023 junto a un sector que se siente lejano a la disyuntiva “Macri o Cristina”. Un grupo que, más a la derecha o más al centro, tiene en su rechazo a la IVE un común denominador.

- ¿Cómo es el armado “celeste” en Córdoba?

El acuerdo aquí tiene que ver con un armado a nivel nacional que implique juntar a distintas fuerzas y representantes de comunidades religiosas, del sector productivo, gente de la agroindustria como Coninagro y gente de ACDE (Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa). Esas alianzas estratégicas las hacemos en todo el país con la intención de presentar una fórmula en cada provincia. En Córdoba, nuestra candidata a diputada por amplia aprobación es Mery Lunge, quien es muy reconocida por el empresariado pero que también pertenece a la comunidad evangélica por lo que la pastoral la estaría acompañando. Mi objetivo no es solamente unir al sector productivo con nuestra propuesta sino también convencer, algo que no es fácil, a los espacios de liberales, libertarios, de Aurelio García Elorrio (Encuentro Vecinal), Primero la Gente, entre otros. Tratar de unirnos todos en una propuesta común.

- Vas a mantener reuniones con el Partido Demócrata, que supo formar parte de los gobiernos de Schiaretti y De la Sota. ¿Cómo ves la situación de los partidos tradicionales en la provincia?

Veo que la clase política está muy lejos de la necesidad de la gente. Hoy se está viviendo una crisis económica y social a la que se suma la pandemia. Si hay algo que no les interesa es que les hablen de una interna. Por otro lado, ver las desprolijidades donde lo más importante es un sector u otro, yo creo que es contraproducente. Hablando con gente de acá me decían “vino Mauricio (Macri) y está rompiendo la alianza con el radicalismo para levantar a alguien del PRO”. ¿Qué necesidad? Y en Buenos Aires pasa lo mismo con Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal. ¿No se dan cuenta que hay un 50% de los argentinos bajo la línea de la pobreza? Nosotros vamos con ideas, con un proyecto de país que va no tanto hacia esta elección, sino hacia 2023. En cada provincia levantando líderes para crear un gobierno productivo y que esté del lado de la gente. Pero no es liberalismo, tiene que ver con la doctrina social cristiana y ahí es donde entra un sector peronista, un sector cooperativista que tiene que ver con ese peronismo.

- Entonces, ¿cómo se acercan al Partido Libertario, con un pensamiento económico opuesto a la doctrina social?

Cuando uno arma un frente hay distintos matices. Vos tenés un sector productivo al cual el Estado le debe garantizar los mayores grados de libertad y darles la seguridad jurídica para maximizar la producción. Sin embargo, y más en un país como Argentina, necesitás un Estado presente y articulador. No un monstruo como el que tenemos, pero presente. No tenemos problemas en este diálogo, porque también hay un punto en relación a los valores como la defensa de la vida y la familia que en el país tiene a los espacios liberales como conservadores en estos temas. De hecho, Javier Milei está a favor de la vida y en contra del aborto.

- ¿Hubo conversaciones con Alejandro Biondini?

No, ni lo conozco.

- Te pregunto porque es un dirigente histórico del conservadurismo y la derecha.

Nosotros no somos de derecha. De todos los espacios estamos más bien al centro, entonces a algunos sectores de derecha no los conozco y a los liberales y libertarios, por ejemplo, los conocí hace poco. Pero sabemos que tenemos que estar juntos y vamos a ver hasta dónde podemos lograr esa gran alianza.

- ¿Esa alianza incluye a José Gómez Centurión?

Hasta ahora nunca se acercó. Hicimos el Frente NOS para las presidenciales, él se distanció y creo que se quedó con algún sector más bien militar. Pero no volvimos a dialogar. Igual, hay gente del NOS en distintas provincias, porque estas elecciones legislativas tienen mucha connotación local. Entonces en Córdoba se está hablando con ellos. En Mendoza, donde nuestro candidato es Carlos Ianizzotto (presidente de Coninagro), también se está hablando.

- ¿A qué atribuís que cada vez más gente se una a iglesias evangélicas?

Quizás cuando hay más necesidad de contención, protección y presencia, la comunidad evangélica está muy cerca. También hay mucho trabajo social donde se llega a la gente. 

- Esos grupos no están representados en el Congreso.

No, muchas veces esas voces se diluyen en armados políticos donde hay bajadas de línea. Creo que lamentablemente se vive mucho esta idea que somos “ciudadanos de segunda”. Somos muy necesarios cuando hay crisis, los políticos cuando tienen que buscar el voto tocan la puerta de las iglesias para que el pastor los bendiga, pero cuando hay que defender una agenda de valores o la presencialidad en los templos nos dicen “no, de religión no se habla”. ¿Por qué no?

 

 

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