Talleres y las consecuencias de jugar “a dos puntas”

Deportes 14/05/2021 Por Federico Jelic
Afronta con los mismos recursos el torneo local y la Copa Sudamericana. Más allá del entusiasmo, las lesiones se hacen sentir justo en horas cruciales. Pero el estilo invita a sobrevivir, las ilusiones están intactas.
TALLERES FESTEJO
Foto: gentileza.

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Lesiones. Fatigas. Dolores musculares. Ansiedad. Presiones. Existe un amplio abanico de emociones y sensaciones que embargan a este plantel de Talleres que ya comienza a sentir (y sufrir) el trajín de partidos consecutivos en poco tiempo. Todo sea para mantener viva la ilusión de competir en dos frentes con la misma intensidad. Tres frentes, si se tiene en cuenta la Copa Argentina. 

Las consecuencias empiezan a aparecer. Jugar con una plantilla limitada desde lo numérico en el certamen local y en la tan deseada Sudamericana ya comienza a pasar factura en la humanidad de los jugadores, sobre todo porque desde la dirigencia no hay prioridad de elección, apuntando a luchar con las mismas armas (desgastadas). Hasta donde alcance. Y mal no les va. 

Nuevamente queda rondando en el ambiente esa metáfora de la “manta corta”, con un Talleres que no parecía contar con recursos ni jerarquía para ambos torneos y que de repente se encuentra jugando de igual a igual con equipos de mayor presupuesto y aspiraciones. Un estilo como base que lo fortaleció y hoy lo tiene entre los vanguardistas, sin renunciar a la idea a pesar de la ausencia de apellidos en el recambio. 

Ahora se encuentra en la semana más crucial de todas donde puede quedarse fuera de todo. Mañana irá ante Colón buscando el pasaje a semifinales de la Copa de la Liga Profesional mientras que el martes recibirá a Bragantino de Brasil, por la Sudamericana, sin margen de error para seguir soñando. ¿Será suficiente? ¿Está preparado para ambos desafíos? 

Talleres visitará este sábado, a las 21, a Colón de Santa Fe por los cuartos de final de la Copa de la Liga profesional.

Estilo por encima de apellidos 

Las lesiones se hacen notar. Ahora Diego Valoyes figura entre algodones mientras que sigue recuperando a uno de sus pilares, Federico Navarro

A todo esto: ¿Hasta cuándo le dará la soga a éste Talleres de Alexander Medina, que incluso a pesar de las bajas de sus figuras rutilantes, lo mismo sigue dentro del protagonismo de ambos campeonatos? El estilo y la idea muchas veces se imponen a los nombres y en el club de barrio Jardín han pergeñado en este proceso un crecimiento que va desde las formas, adaptados a los momentos del partido sin dejar de lado los proyectos de formación ni esquivando a ser competitivo, algo que no es fácil de conseguir en cada esquina. 

De hecho durante la cuarentena Talleres vendió a la mayoría de sus mercancías potables (Nahuel Bustos, Facundo Medina, Andrés Cubas) y lo mismo consiguió clasificar en la Copa Maradona, a pesar de estar en el grupo más difícil junto a Lanús, Boca y Newell’s. Y luego estuvo a un partido de jugar la tan soñada final. En esa etapa consolidó y fomentó a Tomás Pochettino, que en enero fue vendido al Austin de Estados Unidos, sin poder reemplazar su vacante con otro refuerzo de renombre. Sin embargo, a pesar de que llegaron incorporaciones casi de relleno, no solo pasó de ronda en la primera fase del torneo actual, sino que sigue en la discusión. Con menos elementos de recambio, pero fortaleciendo recursos y germinando futuros elementos, como indica la línea editorial que lidera Andrés Fassi. 

Si Talleres queda eliminado con Colón, no habrá reproches, más allá de algunas posturas de hinchas que indicaban la necesidad de priorizar el certamen doméstico y que a la vez encontraron posición contraria con los ambiciosos que no dejaban de alimentar el sueño de hacer historia a nivel internacional. Y encima con los grandes dividendos en dólares que eso conlleva como premio. 

Por la Sudamericana volverá a jugar el martes, 21.30, en el Mario Kempes ante Bragantino de Brasil.

Por eso la obligación de jugar a dos puntas fue clara, sabiendo que puede generar averías.

Este torneo fue la certeza de que Piero Hincapié es jugador sin techo y con proyección internacional, que Valoyes tiene los días contados para emigrar a un mercado más competitivo, que cuenta con dos arqueros que son envidia de los grandes como Guido Herrera y Marcos Díaz, más un Ángelo Martino quien a pesar de en enero estar jugando Primera Nacional, hoy juega como veterano. Ni hablar de Méndez y de Enzo Díaz, dos que apuntan a dar el salto de calidad en otras latitudes en el mediano plazo. La impronta del “Cacique” se supo consustanciar con la ideología de la dirigencia y por eso hoy Talleres luce con buena salud en lo deportivo. Y soñando a dos puntas, con todas las que eso trae aparejado. 

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